La gente debería informarse antes de recomendar un producto. Una pecera no es un mero capricho estético, y el que solo se fije en eso, tiene el fracaso asegurado. Ruego que nadie compre una pecera sin informarse previamente. Por desgracia en Internet hay mucho listillo y muy malos consejos acuarifilos, para un principiante no resulta fácil distinguir a alguien que entiende de otro que se cree que entiende. En el siguiente Blog tenemos un claro ejemplo de lo que no hay que hacer. No os dejéis engañar por el lenguaje seudocientífico. Pura propaganda.

http://teknear.com/story/silverfish-aquarium-pecera-223-litros-6-habitats

A estas alturas alguno dirá que el listillo soy yo, o se preguntará con que autoridad me permito hacer críticas tan contundentes, pero como solo estoy hablando del ABC de la dejaré para el final un par de referencias a artículos redactados por autores con mucha más solvencia que yo para que el aficionado que se plantee iniciarse en la no se estampe en su primera experiencia que suele ser lo más habitual.

Ya resulta bastante complicado enseñar las diez cosillas básicas que debe conocer cualquiera que desee intentar mantener peces como para que nos confundan con cosas como estas. Cualquier acuariófilo serio vomitaría al ver esa…, pecera, o lo que sea. Eso no es una pecera, no es un acuario, es un diseño que no tiene para nada en cuenta las necesidades de mantenimiento de los peces. La superficie de un acuario cumple la función de intercambio de gases agua atmosfera. Esa pecera apenas hay superficie de intercambio. En el diseño no aparece el filtro para no afear la foto, pero las peceras necesitan filtro, hay que colocarlo de forma que el agua de salida mueva la superficie.

Pecera_laberinto

En la imagen se ve la originalidad del modelo. Nada menos que 223 litros, pero es que con 223 litros te puedes comprar una maravilla de acuario en lugar de eso ¿Alguien ha pensado en como se efectuarán las ineludibles tareas de limpieza y mantenimiento de este acuario? Un acuario en el cual no puedas llegar directamente con la mano a cada uno de los rincones del mismo, te va a traer problemas. Yo tengo un de 750 litros. Luego dicen que la acuariofilia es difícil y que los peces son muy delicados y se mueren. Yo tengo un Ancystrus que ha cumplido 19 años en mi pecera. Llego a casi todos los sitios directamente con la mano y los pocos sitios donde no llego son problemáticos. Tareas como sifonar el fondo. (los peces también defecan) plantar, o podar la vegetación, limpiar cristales por dentro, etc. No se han tenido en cuenta. Es un acuario trampa para los que no tienen ni idea de lo que compran. La distribución de la luz es importante si hablamos de plantas acuáticas naturales, muy convenientes porque favorecen el equilibrio ecológico en el acuario. Las plantas de plástico no cumplen más función que la estética pero terminan llenándose de feo verdín. Desde el punto de vista ecológico es un desastre. Los peces en un acuario se reparten en zonas de forma natural. A unos les encanta la superficie, incluso algunos la necesitan para coger aire porque son capaces de aprovechar el aire atmosférico, como los laberíntidos. Otros como las cebritas nadan a toda velocidad entre dos aguas, por lo que necesitan el máximo de espacio diáfano. otros son peces de fondo, pero los fondos en este acuario no tienen continuidad y dificultan la vida de los peces de fondo. Por lo tanto, eso de que cada burbuja es un ecosistema es una falacia. Lo que se ha hecho es poner barreras artificiales y cuando un pez no encuentra un ambiente adecuado se «estresa» (es el nombre que se le da a estos desórdenes) y enferma.

Los artículos a los que ahora haré referencia están escritos por auténticos gurús de la acuariofilia con larga y acreditada trayectoria, y han colaborado en varias revistas especializadas. Ambos artículos enfatizan en lo que no se debe hacer, porque los desastres de los novatos casi siempre vienen provocados por unos pocos errores.

LOS SIETE PECADOS DEL PRINCIPIANTE: Por Pablo Siebers Gadella (ex-Presidente de la AEA)

Las reglas de oro para el aficionado novel: Por Javier González Sanz (Trabajó varios años como biólogo del Zooaquarium de la Casa de Campo de Madrid)