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¿Puede la realidad ser superada por la ciencia ficción catastrofista?

Apocalipsis

Apocalipsis

Además de biólogo escribo ciencia ficción y la noticia que refiero a continuación me parece un descubrimiento fascinante e inquietante.

Una bacteria está evolucionando hasta cien veces más rápido que lo detectado en cualquier otra

Se ha descubierto que la velocidad a la que evoluciona una bacteria capaz de causar infecciones mortales en una amplia gama de aves, es excepcionalmente elevada. Se trata de un caso único, ya que no se conoce hasta ahora ninguna otra bacteria con un ritmo evolutivo igual.

Los científicos aún están lejos de averiguar cómo exactamente la Mycoplasma gallisepticum adquirió la capacidad de propagarse entre los carpodacos, pájaros que se bifurcaron evolutivamente de pollos y pavos hace entre 80 y 90 millones de años.

Con el permiso de mis lectores voy a jugar a hacer un poco de catastrofismo en plan ciencia ficción. Para eso hay que sentar unas bases que creen el nuevo escenario catastrófico.

La evolución de los seres vivos en nuestro planeta se aceleró de forma extraordinaria cuando se estableció el mecanismo de reproducción sexual que permitía la recombinación genética de dos individuos. Este mecanismo permite generar una prole muy diversificada genéticamente en la cual algunos descendientes adquirían la combinación de genes más ventajosa. Estos invíduos generados por recombinación genética actúan como semilla para una generación mejor adaptada gracias a la selección natural que elimina de la línea de sucesión a los individuos peor adaptados.

Dicho esto y tomando la noticia anterior, si surgiera un mecanismo reproductivo que supere a la reproducción sexual actual en eficacia evolutiva, poco a poco iría sustituyendo a todos los seres vivos del planeta. Incluso podría provocar una extinción masiva de seres vivos superiores incapaces de enfrentarse a esta nueva forma de vida. Esta, con su superior velocidad de adaptación, impediría que las especies a las que ataca pudieran adaptarse a tiempo.

La película Evolutión, más fantástica que científica, es una forma exagerada y cómica de ver este tema.

Lo cierto es que no parece que esta bacteria represente una amenaza inminente porque todos estos temas hay que contemplarlos en términos evolutivos de millones de años, pero ¿Estamos ante el nacimiento de una super-bacteria?

En cualquier caso será interesante descubrir como logra evolucionar tan rápidamente esta bacteria.

La búsqueda del origen de la vida. (Divulgación)

Este artículo ha sido trasladado a mi Blog de Acuariofilia, Biología y Medioambiente.
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¿Cuándo apareció la condición humana?

La pregunta se refiere a la condición humana en contraposición a la condición animal. Se ha dicho que el ser humano es un animal racional, pero lo cierto es que no nos comportamos considerándonos a nosotros mismos simples animales. Nos consideramos mucho más que eso. Somos además de animales, humanos, pero ¿Cuándo apareció la condición humana?

Australopithecus sediba

Australopithecus sediba

La pregunta está cargada de trascendencia, pero antes de intentar contestarla, conviene echar un vistazo a las cartas que la ciencia ha ido poniendo boca arriba.

Cada vez más cerca del eslabón perdido.
Australopithecus sediba fue un homínido australopitecino, cuyos únicos restos descubiertos, fueron dos esqueletos parciales descubiertos en Sudáfrica. Las pruebas iniciales establecieron que tenían una edad de entre 1,78 y 1,95 millones de años.

Tenían un cerebro muy pequeño, unos brazos muy largos (como todos los australopitecos) una cara muy similar a la humana, con nariz, dientes pequeños, pelvis que le permitía caminar, y tenía las piernas largas.

Los descubridores de la especie sugirieron inicialmente que era un buen candidato para considerarlo situado entre los Australopithecus africanus y el Homo habilis, o incluso, un antepasado directo de Homo erectus.

Según la revista Science, análisis recientes más detallados, confirman que esta especie estaba en la misma línea evolutiva que Homo sapiens.

El profesor Lee Berger de la Universidad de Witwatersrand, en Johanesburgo, concluye que «Cualquiera de estas partes podrían haber evolucionado de forma separada, pero es bastante improbable que todas lo hicieran juntas si el A.sediba no estuviera relacionado con nosotros».

El intervalo de tiempo ahora después de los análisis más detallados, se sitúa entre 1,97 y 1,98 millones de años. Esta nueva estimación es importante, dice el equipo, porque sitúa al A.sediba en una época factible para ser ancestro del H.erectus.

Saltemos 2 millones de años y volvamos a la actualidad:
Los chimpancés son los animales más próximos a nosotros, evolutivamente hablando, y están no solo en peligro de extinción, sino en peligro crítico de extinción. En Costa de Marfil hace dos décadas había 10.000 chimpancés y ahora quedan unos pocos miles. Algo parecido ocurre con gorilas y orangutanes.

Desde muy antiguo el hombre viene clasificando a los seres vivos, y a medida que su compresión del mundo se completa, siente la necesidad de usar criterios de clasificación cada vez más naturales concediendo más importancia a lo que realmente lo tiene.

En la clasificación tradicional, la familia Hominidae estaba compuesta exclusivamente por primates bípedos (géneros Homo, Australopithecus, Paranthropus, etc.). Actualmente, según la taxonomía cladística cuyo uso se está imponiendo en primatología, los Hominidae incluyen además a los grandes simios (gorilas, chimpancés y orangutanes) anteriormente clasificados en la familia de los póngidos.

La clasificación cladística es un método de análisis riguroso que utiliza las «propiedades derivadas compartidas» de los organismos que se están estudiando. El análisis cladístico forma la base de la mayoría de los sistemas modernos de clasificación biológica, que buscan agrupar a los organismos por sus relaciones evolutivas, huyendo de otros criterios más artificiales.

En otras palabras los grandes simios (gorilas, chimpancés y orangutanes) según la ciencia moderna, están más próximos a nosotros , de lo que se estimó hace años. No somos tan diferentes.

Quizás ahora, podamos plantear cuestiones relativas a eso que se dio en llamar la condición humana.

El valor sagrado de la vida humana:
La religión ha concedido un valor infinito a la vida humana desde el mismo momento de la concepción, pero la vida de los grandes simios que están en peligro de extinción reciben la consideración de mera vida animal.

Los siento por nuestros primos lejanos, yo sólo acabo de mencionar realidades objetivas  tal cual son, y me temo que donde falta objetividad es en ciertos planteamientos mantenidos desde hace milenios por el hombre.

Antes de Darwin las enseñanzas de la biblia condicionaron durante siglos una visión trascendental, antropocéntrica, y muy equivocada del mundo, que falsea, minimiza o ignora el importante hecho de que el ser humano no apareció repentinamente. Un hecho cierto y trascendental como el que más.

Por mucho que La Iglesia quiera minimizar el problema, el choque Ciencia Religión que se originó con el Darwinismo no ha sido resuelto, y ello ha conducido a las intoxicaciones fanáticas pseudocientíficas del creacionismo y del diseño inteligente.

No se dan cuenta, de que ni siquiera la aceptación como verdades de estas farsas pseudocientíficas, solucionarían la inconsistencia principal. Ahora que sabemos que el ser humano no nació del barro, ¿donde ponemos la línea divisoria entre humano y animal y por qué?

La evolución fue un proceso largo y gradual, no permite separar deforma precisa y en un momento particular el instante donde apareciera el ser humano con esas condiciones espirituales que le confieren su estatus sagrado. ¿Acaso la condición sagrada admite valores intermedios? Si fuera este el caso ¿es la vida de un cigoto humano un poco menos sagrada que la de un ser humano adulto?

Sagrado significa infinitamente valioso que es tanto como decir fin de la discusión. No es de extrañar que a la ciencia se la trate desde La Iglesia de relativista. Más bien La Iglesia es la absolutista.

La conclusión no puede ser otra, más que eso tan trascendente y que se ha llamado condición humana, es mero humo antropocéntrico.

Otros homínidos inteligentes que fueron contemporáneos del ser humano:
Pese a todo, en toda nuestra sociedad,  comparar el valor de una vida humana, con el valor de un gran simio, sigue siendo un sacrilegio, y sin embargo hubo homínidos contemporáneos con el Homo sapiens, lo cual complica este asunto de la condición humana.

¿Has oído hablar del «hobit» Homo Floresiensis?

¿Cómo trataríamos hoy en día a un ser casi humano?

Investigadores aseguran que el hombre de Flores, el “hobit”, es una nueva especie humana, Homo Floresiensis, no se ponen de acuerdo sobre sus orígenes, tenía un metro de altura, y vivió hace 18.000 años en la isla indonesia del mismo nombre.

Los neandertales desaparecieron hace sólo 30.000 años. ¿Compartían estos homínidos desaparecidos no hace mucho, la condición humana con el Homo sapiens?

Para finalizar:
Si te has quedado con ganas de leer, te recomiendo otro artículo mío que muy bien podría ser una continuación de este, pese a que lo escribí hace más de dos años. Nuestras afinidades con los grandes simios son sorprendentes.

¿Somos tan especiales los humanos?

¿Nuestra visión antropocéntrica del mundo es cosa del pasado? Más bien parece que poco a poco continuamos avanzando y tomando conciencia de lo poco especiales que somos.

[…]

La similitud entre el genoma humano y el del chimpancé es del 98,77%. El cromosoma 2 humano, equivale a una fusión entre los cromosomas 12 y 13 del chimpancé, y el resto de los cromosomas son muy similares.

¿Estamos programados para morir?

Turritopsis nutricula (Medusa inmortal)

Turritopsis nutricula (Medusa inmortal)

La respuesta breve es sí. Se llama vejez. Tenía pendiente abordar esta cuestión desde que publiqué un artículo sobre una noticia aparecida en neoteo.com que comentaba un descubrimiento muy importante. Logran revertir el envejecimiento. Ya expliqué entonces que no podía estar de acuerdo con la calificación de accidente biológico para la vejez, y ahora me toca justificarlo.

¿Puede considerarse la vejez como un hecho casual o accidental?
La vejez no es un accidente biológico sino un mecanismo muy útil que permite avanzar mucho más rápido a la evolución.

Desde un punto de vista evolutivo, los individuos no somos importantes. Lo importante es la especie.

Una especie es un conjunto de individuos que tienen intercambio genético entre ellos y que por esa razón, evolucionan de forma conjunta. El mecanismo que hace que una especie de lugar a otra diferente se llama especiación. Esto ocurre cuando una parte de la población se aísla del intercambio genético del resto de la población y continua inevitablemente su evolución por un camino diferente de la otra parte de la población.

¿Existe la inmortalidad?

Hablando con propiedad, la inmortalidad no existe. Cuando hablemos de inmortalidad no nos referiremos a la imposibilidad de morir, ya que eso no existe, sino a la posibilidad de vivir de forma ilimitada en el tiempo mientras las condiciones sean propicias y sin que por ello aparezcan los fenómenos degenerativos que conocemos como envejecimiento.

Los organismos unicelulares no envejecen nunca. Es decir, en ellos los padres son igual de jóvenes que sus hijos. Los organismos pluricelulares, por el contrario, sí. Estos no son simples agregaciones de células equivalentes. Esto sería una simple colonia.

Un organismo pluricelular contiene diferentes clases de células, cada una de ellas especialidada en una función diferente.

¿Por qué los hijos son más valiosos que los padres para la evolución?
Los individuos menos valiosos para la evolución ocupan un espacio que necesitarían para sí otros individuos más valiosos. Los recursos son limitados y es lógico que se favorezca a aquellos que tengan mayores probabilidades de perpetuar la especie.

En este sentido, cada padre contiene una determinada combinación genética. De ella derivarán diversas combinaciones genéticas instanciadas en cada uno de sus hijos. Esto facilita encontrar una combinación que supere en valor adaptativo a la de sus progenitores.

La evolución es un mecanismo de prueba y error, y para volver a probar, hay que ir descartando lo que resulte menos interesante desde un punto de vista de adaptación al medio. Esta es la clave de la evolución.

Por esa razón los animales nacemos con una fecha de caducidad en  nuestro código genético. La células somáticas (corporales) van envejeciendo, pero nuestras células reproductivas mantienen toda la potencialidad de continuar viviendo, aunque para ello tendrían que complementarse con otra célula reproductiva del sexo opuesto.

Como ya hemos dicho, cada nueva recombinación de genes representa un ensayo probabilístico.
Si consideramos que la probabilidad de que dos combinaciones de genes diferentes tengan exactamente igual valor adaptativo, podríamos afirmar que la probabilidad de que un hijo herede una combinación de genes algo mejor que la que tenía uno de sus padres sería más o menos del 50%. Igualmente podríamos asegurar que la probabilidad de que sea algo mejor que la de cualquiera de sus progenitores sería del 25%.

Esto unido al hecho incontrovertible de que las combinaciones desfavorables van siendo cribadas por la selección natural, indicaría desde una óptica probabilística, que a cada nueva generación se va produciendo una mejoría en la capacidad de adaptación de los individuos al medio. Esto hace recomendable desechar a los progenitores una vez que han cumplido con su cometido de procrear y asegurar una descendencia.

¿Cómo se produce la evolución a nivel molecular?
Un gen es una unidad funcional heredable. Cada gen está codificado en el ADN y es reponsable de la síntesis de una proteína que puede tener una utilidad para el organismo.

El motor de la evolución a nivel molecular son las mutaciones. Estas no son combinaciones nuevas de genes, sino cambios que hacen cambiar a los propios genes originando genes nuevos. Generalmente la inmensa mayoría de las mutaciones son desfavorables (el gen deja de producir una proteína funcional) y por ello estos genes desfavorables terminan desapareciendo de la población por selección natural. Decimos que las mutaciones son el motor de la evolución a nivel molecular, porque unas pocas mutaciones introducen alguna mejora que supone una ventaja para los animales portadores de la mutación, y la selección natural se encarga de perpetuarlas.

Los genes pueden duplicarse de forma aislada o en grupo por efecto de una mutación. Si un gen duplicado se vuelve afuncional, quedaría suplido por el gen original, y con ello después de varios cambios, podría dar origen a alguna nueva proteína que aporte una funcionalidad nueva.

Podemos asegurar que la vejez ha sido una funcionalidad adquirida, porque no existía en los organismos unicelulares.

Una mutación ventajosa en un organismo asexual tiene muy pocas posibilidades de expandirse. La muerte en los organismos con reproducción sexual deja paso a generaciones que pueden traer mejoras a la especie. La vejez es un gran invento para la especie.

Reproducción vegetativa en animales:

En animales la primera diferenciación celular  importante consiste en dos tipos de células. Las de la línea reproductiva (línea germinal) potencialmente inmortales, y las de la línea corporal (línea somática). Estas últimas tienen su fecha de caducidad programada en su ADN. Es lo que ocurre en las células de nuestro cuerpo.

En un animal que pierde todas las células de la línea germinal resulta difícil de concebir que se recupere la condición de procrear. Ello supondría recuperar la condición de inmortalidad en alguna célula somática.

La medusa turritopsis nutricula es el único animal conocido que tiene una capacidad de transdiferenciación ilimitada: revierte su proceso de envejecimiento ya que regenera todo su cuerpo de forma sistemática. turritopsis nutricula.

Algunas estrellas de mar también pueden reproducirse completamente a partir de un fragmento como por ejemplo un brazo, algunas incluso pueden hacerlo aunque ese fragmento no incluya parte alguna de la estructura central. Son potencialmente inmortales.

Los organismos que tienen la capacidad de regenerarse completamente a partir de una parte, se puede decir que no mueren. Esta forma de reproducción se llama reproducción vegetativa que es un tipo de reproducción asexual. En los organismos pluricelulares que pueden usar alguna forma de reproducción asexual, también pueden usar la reproducción sexual que es la que otorga mayores posibilidades de evolucionar a la especie adaptándose a su entorno.

La reproducción sexual es mucho más importante en las especies más evolucionadas que generalmente solo pueden usar esa forma de reproducirse.

Reproducción vegetativa en vegetales:

Los vegetales tienen generalmente reproducción sexual, pero también pueden regenerarse por esquejes. La planta esquejada será un clon de la planta podada para la obtención de esquejes. Con frecuencia basta con enterrar en tierra húmeda un trozo del tallo de una planta.

Cuanto más se favorezca la aparición de clones en una especie, menos oportunidades tendrá para evolucionar.

Tampoco es interesante una longevidad excesiva, porque los viejos estarían ocupando un lugar que necesitan los más jóvenes para prosperar, y los jóvenes por ser resultado de la combinación sexual ofrecen oportunidades más valiosas para la evolución.

El Gynkgo biloba:

Ya hemos mencionado que las especies que no envejecen tampoco evolucionan sensiblemente.  Un caso notorio es el arbol Gynkgo biloba, se cree que algunos ejemplares han vivido más de 3000 años, y no se conocen enfermedades degenerativas que puedan calificarse de envejecimiento en estos arboles que se cree terminan muriendo por motivos accidentales.

Su longevidad en parte se debe a que contienen unos potentes antioxidantes que se usan en medicina con efectos beneficiosos en la salud humana.

Su longevidad tiene un alto precio para esta especie porque apenas han evolucionado en 270 millones de años. Sus parientes no sobrevivieron. Es originario de China.

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