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La deriva antidemocrática en España.

Los recortes de Rajoy punto por punto.

Los recortes suponen un ajuste de 65.000 millones de euros en los próximos dos años y medio, incluyendo ingresos y reducción de gastos

Hace falta tener muchísima caradura para no cumplir ni una sola promesa electoral y cambiar de criterio con tanta facilidad. Con esta fea costumbre de tomar por idiotas a los ciudadanos todo el rato, resulta imposible saber lo que realmente se está votando.

Sobre los duros recortes, habrá quien piense que no queda más remedio, y puede que incluso tengan algo de razón, yo no lo sé con seguridad, pero lo que tengo muy claro, es que todo esto resulta inaceptable si los culpables de este esplendoroso desastre se van de rositas con los bolsillos llenos.

La forma en que se exigen estos duros sacrificios viene acompañada de un talante arrogante y prepotente digno de cualquier régimen dictatorial puro duro.

De la noticia siguiente hace sólo dos días:

El PP «presta todo el apoyo» a Rato y Acebes y advierte de que la imputación es «genérica» e «inusual»

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha asegurado que su partido «presta todo el apoyo» a Rodrigo Rato y a Ángel Acebes tras su imputación como miembros de la dirección de Bankia, una imputación que ha calificado de «genérica» y de «inusual» por producirse simultáneamente a la admisión de la querella presentada por UPyD. Ninguno de los dos, además, va a ser suspendido de militancia. «No tenemos pensado hacer tal cosa», ha zanjado.

¿Están las cosas como para permitir que todos los chorizos que han llevado a todo un país a la ruina se vallan de rositas con los bolsillos llenos? El cinismo es tal, que solo falta que nos pidan comprensión para esta pobre gente, porque tienen tanto dinero que no sabrán que hacer con él.

Finalmente, en el PP se han dado cuenta de que tendrán que hacer algo más que lloriquear. Se amontonan las denuncias y la imputación de Rato y el interés de este por explicar su gestión en el Congreso han sido tenidos finalmente en cuenta por el PP.

El PP accede a que Rato explique su gestión de Bankia en el Congreso.

Rodrigo Rato ha pedido comparecer en el Congreso de los Diputados «lo antes posible» para explicar su gestión al frente de Bankia, y el Partido Popular ha accedido a ello.

El PP ha dado vía libre a su comparecencia a puertas abiertas en la Comisión de Economía del Congreso junto con otras 24 personalidades. El Grupo Parlamentario Popular en el Congreso solicita sus comparecencias para este mismo mes de julio en la subcomisión del FROB, aunque como esta es cerrada se sustanciará a la Comisión de Economía.

Entre las más destacadas están la ex vicepresidenta económica Elena Salgado; el ex ministro de Economía Pedro Solbes; el ex gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez y el actual, Luis Linde; el exsubgobernador del órgano regulador Javier Aríztegui; el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri; el ministro de Economía, Luis de Guindos; el ex presidente de Bancaja José Luis Olivas, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Julio Segura; y el ex secretario de Estado de Economía José Manuel Campa.

En resumidas cuentas, en el PP continúan instalados en la defensa a ultranza del compañero Rodrigo Rato, pero por lo menos empiezan a comportarse como si realmente hubiera ocurrido algo grave. El problema es que para ello hizo falta que los tribunales imputaran a Rodrigo Rato.  Se requirió para ello una denuncia de un partido minoritario como UPyD, de la asociación 15M, y de una ONG católica.

La actitud de desprecio a la ciudadanía desde la inmunidad por cuatro años que les da la mayoría absoluta, queda aún más clara en el siguiente ejemplo.

Manifestación de mineros en Madrid

Manifestación de mineros (Madriz Rebelde)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha asegurado este miércoles que el apoyo a los mineros en Madrid «ha sido modesto» ya que según ella tenía entendido, fue de unos 20.000 manifestantes, pero que para obtener un concejal hay que llenar «dos veces el Bernabéu».

Véase la foto de la Gran Vía Madrileña y díganme si la mitad de los que se ven en ella caben en algún estadio.

En cualquier caso, esas declaraciones ante una de las manifestaciones pacíficas más importantes en la capital de España serían dignas de cualquier dictador sin escrúpulos.

En este caso, el dudoso honor a tan repugnantes declaraciones le corresponde a la presidenta de la Comunidad de Madrid y ningún cargo público debería continuar en su puesto después de unas declaraciones tan despectivas hacia su propio pueblo.

Lo peor no es que sean despectivas, sino que buscan provocar y crispar en un ambiente ya peligrosamente recalentado. Pura mala leche.

Quizás mejor que caer en la lógica indignación, habría que intentar comprender como es posible que estos excesos políticos tan surrealistas ocurran en una democracia moderna.

¿Cómo es posible que la democracia se distancie tanto de la ciudadanía?

Si pensáramos que esto es propio de un partido concreto nos estaríamos equivocando. El PSOE también se hartó de pisotear derechos ciudadanos, y si no hubiera sido así, el PP no habría sacado mayoría absoluta ni la crisis económica sería tan gravísima.

Se trata de un problema más general derivado del aumento del poder de los mercados en un contexto económico globalizado.

Para solucionar un problema hay que comprenderlo. ¿Acaso es nuevo que los políticos intenten dominar a su pueblo?

Esto no es nuevo, lo que ocurre es que la ciudadanía hace tiempo que logró unos derechos democráticos que permitieron controlar a los políticos, y parece increíble que estando en democracia alcancemos las cotas actuales de desfachatez y de abuso político.

Hemos llegado a un punto de perversión de la democracia que necesitamos analizarlo desde una perspectiva más amplia. Si lo hacemos así podremos darnos cuenta que aunque en España estemos alcanzando niveles inasumibles de desfachatez política, la deriva antidemocrática es un fenómeno general que afecta a muchos países, y que constituye una tendencia que acompaña al fenómeno de la globalización.

Hagamos un breve repaso histórico.

Nacimiento de las democracias modernas:

En nuestra historia no existe un punto inicial para el arranque de las democracias. Estas fueron surgiendo como consecuencia de la conquista de una serie de derechos humanos.

Los precedentes democráticos datan de las breves experiencias de unas pocas ciudades estados de La Antigua Grecia. Una de estas experiencias ya ocurrió en Atenas en el año 500 a. C.

En 1776 la Independencia de Estados Unidos estableció un nuevo modelo de instituciones políticas con base democrática.

Más tarde la Revolución francesa de 1789 y la Guerra de Independencia Hispanoamericana (1809-1824), difundieron las ideas liberales, los derechos humanos, y el constitucionalismo.

Gracias a este último los modelos democráticos se han ido refinando  a partir del siglo XX, con la abolición de la esclavitud, la conquista del sufragio universal, el reconocimiento de la igualdad legal de las mujeres, la progresiva extinción  del colonialismo europeo, el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y las garantías de no discriminación para las minorías raciales y étnicas, la libertad religiosa, y otros valores de defensa de las libertades individuales.

¿Por qué padecemos esta crisis política y económica?

A lo que nos estamos enfrentado es a un fenómeno de involución en materia de derechos humanos. Esto ocurre unas veces tocando las leyes y otras simplemente convirtiéndolas en papel mojado.

La idea de que el poder emana del pueblo soberano, ya no es un principio de acción política sino una bonita frase que los políticos repiten sin hacerla suya. Han transformado a los ciudadanos en una casta inferior indefensa ante las contínuas deslealtades políticas.

¿Pero por qué ocurre esto? ¿Que es lo que ha cambiado? ¿Por qué los políticos tenían antes miedo al poder de un pueblo indignado y ahora la indignación solo sirve para reafirmar el poder y la arrogancia de nuestros gobernantes ante la impotencia del pueblo?

Los políticos han usado el aumento del poder financiero derivado de la globalización en su propio beneficio, y gracias a él han aprendido a controlar a sus ciudadanos mediante el uso de la manipulación mediática, de la injusticia social, y del apoyo de las grandes corporaciones financieras.

La cosa es bien simple: El poder político está mejor apoyado que nunca por otros poderes ajenos a los intereses de la ciudadanía.

Por todo ello vivimos en una crisis fabricada por una casta de personas que con forman el poder en las democracias actuales.  Las convocatoria electorales vienen precedidas de toda clase de manipulaciones, engaños, intoxicaciones, marketing, ingeniería social, campañas, promesas falsas, etc. En su mayor parte todo ello está financiado con el dinero de los propios ciudadanos.

La nueva casta está formada por el poder político, poder mediático, poder financiero y poder judicial. Ninguno por separado podría controlar a la ciudadanía pero todos juntos son capaces de anular la idea básica de la democracia que no es otra que el poder emanada del pueblo soberano. Ahora ellos son el poder.

El nacimiento de la indignación como fenómeno social:

En España llevábamos bastantes años de bonanza y acogiendo a inmigrantes deseosos de vivir en el paraíso español, pero eso se acabó y los inmigrantes ahora emigran de vuelta. El aumento de la corrupción, del despilfarro y del paro nos han llevado a la ruina.

Múchos jóvenes sobradamente preparados y sin perspectivas de futuro también emigran. Ya no son tiempos de bonanza y las reglas del juego han cambiado. El pueblo español tomó conciencia del problema en 2011. 15-M, Indignados, Spanish revolution marcarón un antes y un después. Algunos quieren dar por enterrado este movimiento cuyo espíritu está más vivo que nunca.

El 15 de mayo de 2012 las manifestaciones fueron importantes, pero se detectó que una parte de la ciudadanía se había desconectado del movimiento. Creo que este tipo de movimientos maduraran con la decepción porque las elecciones en las que el PP sacó mayoría absoluta estaban demasiado cercanas al 15m de 2012 y muchos de los que votaron al PP realmente pensaron que habían votado algo muy diferente a al PSOE.

Mucha gente se desengañó con el PSOE y ahora mucha gente se desengañará con el PP y poco a poco este bipartito infame empieza a hundirse en su propia podredumbre.

Paralelismos con la revolución francsa:

La violenta revolución francesa vino precedida del insoportable abuso de toda una clase aristocrática.

Los políticos actuales no se identifican con aquellos aristócratas de entonces que terminaron en la guillotina, porque asumen que estando en democracia la situación es muy diferente.

En efecto hay diferencias, pero en mi opinión, pese a que tenemos la posibilidad de votar cada cuatro años, la situación actual no se corresponde con una situación de estabilidad propia de una democracia plena.

Cuando los gobiernos caen en la arrogancia, en los amiguismos, en la corrupción y la prepotencia, se ven obligados a hacer un uso creciente de su poder en detrimento de su pueblo y todo ello deriva en un sistema parasitario y decadente.

Un poder así siempre será un poder inestable porque si bien en tiempos de bonanza todo parece ir bien,  en el momento en que la situación económica empeora, la cosecha de amiguismos pierde toda su utilidad.

La época de vacas flacas es la de sálvese el que pueda y los amiguismos se convierten en egoísmos. Dentro de esta manada de lobos hambrientos de riquezas, nadie renunciará a su  jugosa tajada aunque ello amenace a la totalidad del sistema.

La nueva aristocracia son los políticos y su legión de amiguetes:

El mercadeo de influencias es una forma de acrecentar el poder político y de explotar a la ciudadanía.  Estos mercadeos establecen un círculo vicioso perverso que tiende al descontrol.  Cuando se llega al límite de lo que los ciudadanos pueden aguantar, lo normal es que todo termine estallando con  violencia.

En España los mineros han visto como de la noche a la mañana les han condenado a morir de hambre a ellos y a comarcas enteras cuyo único medio de subsistencia es el carbón.

Quizás ya no sea rentable esta industria y deba desaparecer, pero en este momento, las razones son lo de menos, porque el hambre no es una opción válida para nadie.

Esta situación del carbón es una situación que no es nueva. Deberían haber reconvertido el sector gradualmente, en lugar de jugar a sacar votos con los subsidios permanentes a una industria insostenible.

Los duros recortes acompañados de la subida del IVA en productos de primera necesidad, los desaucios que ni siquiera cancelan la deuda contraída con el banco, etc. están colocando a muchas personas en situación límite de supervivencia.

De una postguerra se sale trabajando mucho y mal viviendo, pero de una situación donde toda la economía desvía los frutos del trabajo para el pago de una deuda que no hace otra cosa que aumentar, podríamos no salir nunca hasta que todo reviente.

El principal error de la aristocracia francesa fue infravalorar la fuerza de un pueblo que fue creciendo en indignación, y en ese sentido estamos ante una situación parecida. Cuando el pueblo no puede confiar ni en sus dirigentes ni en la justicia, puede terminar tomándose la justicia por su mano y surge un caos donde todos lo pierden casi todo. Algunos incluso la cabeza.

Tenemos precedentes de estallidos sociales en las revoluciones de la primavera árabe que vienen sucediéndose desde 2010. En estas protestas se exige más democracia, y más derechos humanos. En estos países se rebasó ese límite donde todo estalla en un gran conflicto, y nosotros en España nos mantenemos aguantando cada vez con más dificultad.

Conclusiones:

Veo muy complicado que el PP aguante otros 3 años a base de mandar gente al paro, subir impuestos, recortar prestaciones e insultar a todos los ciudadanos.

Espero que la próxima vez que acudamos a las urnas, tengamos la sensatez de no volver a votar ni al PP ni al PSOE porque son partidos esclavizados por una enorme cantidad de poderosos amigotes cosechados durante décadas.

Necesitamos un partido virgen en el ejercicio del poder que tenga las manos libres para poder enviar a la cárcel a los enemigos de la democracia.

 

La traición política a los ciudadanos.

Ayer no pude terminar el artículo porque estaba demasiado cabreado por lo de Bankia y por lo que está por venir. Creo que en el título ya se me nota un pelín tostadito, pero intentaré controlarme, hoy lo llevo mejor.

Lo que está ocurriendo en Bankia no solo es un desastre financiero de primer orden. Mirando en las entrañas de Bankia nos damos cuenta de que el problema es mucho peor.

Las cajas que integran Bankia tienen un político por cada 50 trabajadores

Bankia es una buena clave para entender la causa principal de esta crisis. Estamos ante una crisis de todo el sistema provocada por la forma de entender la política.

Es decir, como la oportunidad de hacer trapicheos con amigos poderosos y forrarse uno mismo y a un montón de amiguetes. Toda la política está distorsionada por esos intereses personales y así nos va.

Para colmo de la desfachatez, en lugar de decirnos claramente que no se depurarán responsabilidades, nos dan una larga cambiada y nos dicen cosas como esta: Gallardón afirma que el ‘caso Bankia’ irá al Congreso ‘cuando sea oportuno’

Me parece gravísimo porque esto lo dicen los que tienen que más explicaciones tienen que dar.

Así no vamos bien. La ciudadanía española pese a recibir banderillazos y puyazos, permanece con la mirada fija en el engaño y si no reacciona a tiempo recibirá una bonita estocada en todo lo alto.

No todo el mundo se da cuenta de que lo que acaba de hacer Gallardón, no es otra cosa que reírse en nuestra cara. De hecho, ya nos avisan de que esto es solo el comienzo y que todo el sistema financiero se verá afectado.

La crisis no es para todos. Existe una clase que vive a expensas de otra:

Por una parte está la amalgama de los poderosos entre los que se encuentran, políticos y financieros en destacado lugar. Acompañándoles se encuentran el poder judicial, el poder mediático, y algún que otro lobby. Todos ellos conforman la nueva clase alta que aglutina todo el poder.

Toda esta estructura de poder está orquestada con el único fin de sacar cada vez un mayor  provecho de la clase trabajadora que es la clase que produce riqueza directamente. Todo ello está sirviendo para aumentar aún más el diferencial de riqueza entre la clase trabajadora y la clase alta. Con ello se disminuye aún más el precio de la mano de obra y la calidad de vida de los ciudadanos.

Una crisis capitalista normal reduciría los beneficios de las grandes empresas, pero esto no está ocurriendo. Lo que está ocurriendo es un traspaso forzado de la riqueza de la clase trabajadora a la clase capitalista minoritaria pero muy poderosa. A esto creo que podemos llamarlo robo. El capital no acusa la crisis porque gracias a los niveles de paro, están compensando el descenso del consumo con el abaratamiento de la mano de obra y las facilidades de despido.

Las desigualdades económicas entre el 1% más rico y el 99% más pobre, nunca fueron tan grandes como ahora. Las diferencias no solo han de medirse en términos de riqueza sino también en términos de poder. Si tuviéramos un sistema judicial realmente independiente y al servicio del ciudadano, la situación actual sería completamente diferente. El nivel actual de corrupción no puede entenderse sin la complicidad por acción u omisión de fiscales y jueces. En el origen de todo están los políticos.

No estamos ante una crisis del capital sino ante una crisis laboral gravísima originada por la traición política. Los problemas financieros no están pasando factura a sus responsables sino a los ciudadanos.

Para los ciudadanos esta crisis significa que unos pierden su trabajo, otros sus casas y los que más suerte tienen ven reducidos sus ingresos y aumentados sus impuestos y sus horarios laborales para poder pagar a los culpables de esta crisis.

Para los capitalistas y especuladores las ganancias (que las hay muy importantes), son ganancias netas, y las pérdidas se esfuman porque se las endosan impunemente a la ciudadanía convirtiendo la deuda privada en deuda pública.

Lo de las facturas en los cajones durante años es la forma en que los políticos se cargan a las pequeñas y medianas empresas que hacen competencia a las grandes, pero son las que generan más empleo. No han hecho nada para evitarlo.

Tenemos bancos que hacen las mayores barbaridades porque para eso tienen un tamaño tal que no se les puede dejar quebrar. El que paga las consecuencias siempre es el ciudadano.

Estamos ante un conflicto con muchas bajas. Me refiero a millones de vidas destrozadas económicamente. Se ha cercenado el futuro a una generación completa de españoles a costa de los pelotazos de la clase alta y de los políticos.

La crisis se ha cebado especialmente con todo el sur de Europa, pero nuestro nivel de desempleo es incluso superior al de Grecia.

La impotencia de la ciudadanía es total ya que si bien dispone de las urnas, el nivel de manipulación es tan grande que únicamente logramos elegir a nuevos traidores a la democracia cada cuatro años. Estos interpretan el mandato como un cheque en blanco por cuatro años.

Si tenemos en cuenta quien generó la crisis actual, la impunidad absoluta de los culpables y quién pagará las consecuencias de esta crisis (que no hace otra cosa más que profundizarse año a año), comprenderemos la realidad. Estamos ante una lucha de clases porque la crisis no es para todos.

La manipulación es letal para la ciudadanía:

Los únicos que parecen haber sido capaces de reconducir una gran crisis de este tipo han sido aquellos que han logrado poner ante la justicia a los culpables. Estoy hablando de Islandia.

Por desgracia en España la situación es muy diferente de la de Islandia. Nuestra ciudadanía, en citas electorales, está resultando tremendamente fácil de manipular en comparación con la ciudadanía islandesa caracterizada por un alto nivel cultural.

Solo el bajo nivel cultural y el miedo cuidadosamente dosificado en el veneno político, pueden explicar que la gente siga votando a partidos mentirosos, corruptos o antidemocráticos como PP, PSOE, CiU, o PNV entre otros. Un miedo fruto de la ignorancia y de la intoxicación en la cual los poderes mediáticos han tenido mucha responsabilidad al tratar estos temas y alimentando la crispación entre bandos políticos donde todos son traidores a la ciudadanía.

No es cuestión de ideas políticas ni de partidos. Es cuestión de impunidades ante la permanente escalada de traiciones políticas desde aquellos que ostentan el poder. Todo ello con independencia de sus ideas que a la vista de sus actos han pasado a ser meros instrumentos de manipulación.

Los países donde la crisis se ha cebado con más dureza han sido aquellos donde sus ciudadanos se han dejado manipular con más facilidad. En España se ha intentado contrarrestar esto con movimientos como el 15M. Algo es algo, pero si no se consigue que la gente deje de votar a partidos corruptos, el 15M servirá de poco.

La gente debería entender que cualquier partido político que no haya tocado poder, será mejor en estos momentos que cualquier otro que lo haya tenido y lo haya para lucrarse o para beneficiar los suyos y a las amistades del gran capital que siempre agradece estos favores.

La reelección de los partidos corruptos, es la siembra para corrupciones aún mayores porque van atesorando poder, influencias y perfeccionando estrategias. Nuestra ruina es la consecuencia de ello.

Espero que las redes sociales sirvan para desintoxicar todo el veneno que estos políticos han estado administrando a sus ciudadanos, porque solo así les llevaremos a lugar que les corresponde, tal como hicieron en Islandia, y que no es otro que la cárcel.

Genocidio silencioso de ancianos en España.

El valor de una vida humana:

Oskar Schindler fue un industrial alemán y hombre de negocios que salvó heroicamente a unos 1200 judíos polacos del holocausto nazi, contratándolos para trabajar en su fábrica situada en la actual Polonia. Ello le costó la bancarrota. Pese a ello lloró amargamente por no haber vendido lo único que le quedaba, su coche, para así salvar a un par de judíos más.

Los recortes en España no respetarán nada:

Por desgracia, en España, estamos entrando nuevamente en una dinámica fascista confirmada por el hecho de otorgar más valor al dinero que a las vidas humanas. El dato a vigilar es la esperanza de vida, pero este se mide en fallecimientos y no podemos esperar a que se produzca ese daño para denunciarlo.

Hay cantidad de sitios donde se puede recortar antes que en sanidad. No se puede medir con el PIB la calidad de vida de un país sin una buena cobertura sanitaria. No todo es dinero. La esperanza de vida es un dato mucho más relevante que el PIB.

Muchos ancianos con escasos recursos están preocupados y con razón. Se está poniendo en riesgo la vida de muchos de ellos que dependen de una sanidad pública que fue costeada con sus impuestos. Muchos de ellos ya estaban viviendo al límite.

El contrato del estado con sus ciudadanos para garantizarles una vejez digna, se está convirtiendo poco a poco en papel mojado.

Algunos titulares de prensa:

Las consecuencias en el medio rural:

Muchos pueblos tienen una población muy envejecida, porque los jóvenes hace tiempo que emigraron a las ciudades a trabajar. Estos pueblos ahora están en riesgo de perder su centro de salud.

Me preocupa mucho la situación insostenible en la que pueden quedar muchos pueblos si se les recorta aún más lo poco que tienen. Muchos pueblos están aislados y ya tienen tal precariedad de servicios que el menor recorte supondrá su fin definitivo.

Estamos ante el lento y silencioso genocidio de nuestros ancianos por ser la parte menos productiva de la población. Ellos ya pagaron con sus aportaciones a la seguridad social una seguridad que ahora se verá muy mermada.

Sería interesante que los ciudadanos tuviéramos más información para evitar ser víctimas de las manipulaciones sobre las consecuencias reales de estos recortes en la sanidad pública que pueden ser muy graves y que de otra forma podríamos no llegar a conocer en toda su magnitud. Ayudaría bastante disponer de algún registro centralizado (yo no lo conozco) de los centros de salud y de los centros educativos que se cierren, del número de médicos y personal sanitario que se despidan en la sanidad pública, de los pueblos que queden desasistidos, y por último del número de muertos que fallezcan por culpa de estos recortes.

Me temo que la ley de transparencia no va a servir para conocer los datos sobre estos importantes asuntos. Se están silenciando auténticas injusticias.

Para finalizar:

En este momento, cada euro gastado en estupideces, está costando vidas y la clase política ha tomado una deriva fascista que de momento ni siquiera nos está sacando de la crisis.

Si quieren justificar recortes tan letales como estos, tendrían que recortar mucho más de otras partidas menos lesivas para la sociedad empezando por los despilfarros que todavía siguen existiendo. Para empezar, tenemos un exceso de políticos, gastando, despilfarrando, cobrando e incluso robando, cantidades muy importantes de dinero.

Mientras los políticos no den ejemplo, no deberían tocar un céntimo de la sanidad pública. Estamos como estamos por culpa de su incompetencia y de algo peor. El ladrillo es lo que es gracias a los regueros de corrupción que se han sembrado con ello.

 

¿Aumentado la productividad saldremos de la crisis?

Los recursos son finitos:

El planeta y la cantidad de recursos naturales que produce son finitos. Si consumimos más de lo que la naturaleza es capaz de reponer, tarde o temprano agotaremos los recursos.

Me temo que es imposible primar la sostenibilidad si no es en detrimento de la productividad y viceversa. Son como platos de una misma balanza, cuando una sube la otra baja. Al igual que en una balanza,  la productividad no podrá subir más cuando la sostenibilidad toque fondo.

Un problema político:
El problema que está impidiendo reaccionar, es que nuestra clase política obedece a objetivos cortoplacistas. Tienen su ojo puesto en el PIB y están ciegos para la sostenibilidad. Los políticos son el problema. Favorecen la productividad sacrificando la sostenibilidad cuyas consecuencias pasarán facturas muy duras pero a más largo plazo.

Si nuestros políticos quieren invertir en productividad, será mejor que inviertan en programas de exploración espacial, porque a este planeta no se le puede estrujar mucho más. La idea no es mía: Stephen Hawking Abandonar la Tierra o morir

El cortoplacismo político en tiempos de bonanza suele derivar en despilfarro irresponsable, pero cuando llegan los malos tiempos no saben reaccionar, porque creen que lo que funcionó muy bien una vez tiene que volver a funcionar igual. Se producen unas inercias que impiden mirar y anticiparse a los nuevos acontecimientos.

La incapacidad de adaptarse a los nuevos tiempos tiene mucho que ver con unos modelos políticos obsoletos que tienen ideas previas al nacimiento de las nuevas tecnologías. Estas han cambiado a la sociedad y a los mercados, pero nuestros políticos se aferran a modelos caducos tal y como ocurre con la industria de los contenidos sujetos a copyright. Se han quedado ancladas en el pasado, no son capaces de evolucionar.

El panorama no es muy alentador. Por culpa de estas inercias, esta crisis será muy duradera. Nuestros políticos están insistiendo en los mismos errores una y otra vez.

En España hemos llegado a la situación absurda de inyectar dinero mediante créditos a bajo interés a las entidades bancarias. Estas son las principales culpables de la crisis por pura ambición irresponsable compartida con la irresponsabilidad política que les permitió autorregularse.  Esa inyección de dinero a bajo interés crea una deuda pública con unos intereses demoledores. La idea es que fluya el crédito, pero el dinero no fluye. A cada nuevo experimento financiero nos hundimos más y más.

Se necesita un nuevo modelo político y económico:

No importa que tengamos la posibilidad de cambiar de políticos cada cuatro años. Eso no basta. Estamos cambiando de parásitos cada cuatro años. Las estructuras políticas actuales  tienen muy poco de democráticas. No están conectadas ni con la voluntad popular ni con las necesidades a largo plazo de la sociedad. Son meros criaderos de ingentes cantidades de parásitos improductivos obsesionados con la productividad de la clase media trabajadora que es de donde ellos se nutren.

Mientras no se abandone la idea de que lo más importante es la productividad y el consumismo, estaremos retrasando la salida de la crisis o creando las condiciones para las siguientes que necesariamente serán cada vez peores.

Tarde o temprano lo único que funcionará serán los criterios de sostenibilidad y consumo responsable, y cuanto más se tarde en cambiar el enfoque de todo el modelo económico, peor lo vamos a pasar.

Si para que la situación empiece a mejorar, tiene que empeorar aún más, estamos por muy buen camino, o como dice el refrán: «no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista».

Sobre estos temas ya me he pronunciado en alguna otra ocasión:

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