Este es un asunto muy grave, muy técnico, muy sensible, y altamente politizado, pero incluso en el seno del PSOE, hay gente que no ve nada clara la legalidad de las escuchas ordenadas por Garzón. Véase el debate: Joaquín Leguina, expresidente de la CAM y escritor VS Luis Salvador, exsenador del PSOE
Yo no he querido pronunciarme hasta después que se conociera la sentencia, pero en su momento seguí con interés y en directo algunas declaraciones del juicio. Mi impresión entonces fue que Garzón se extralimitó. A pesar de eso deseaba estar equivocado porque la condena de Garzón puede tener un efecto colateral nefasto en el caso Gürtel. Espero que nadie se vaya de rositas en el caso Gürtel por culpa de esta sentencia, pero de momento Camps y Costa ya fueron absueltos por un jurado, con cinco votos a favor y cuatro en contra.
El caso es que El Supremo condena a Garzón por las escuchas ilegales de Gürtel
Entiendo perfectamente la indignación de mucha gente por los resultados judiciales por las repercusiones en el caso Gürtel y por las simpatías políticas de que goza Garzón.
La pregunta es: ¿Ha sido condenado injustamente Baltasar Garzón?
Recordemos algunos puntos del juicio a Baltasar Garzón por las escuchas:
El abogado Ignacio Peláez del empresario José Luis Ulibarri, uno de los imputados en el «caso Gürtel», explicó que fue grabado en la prisión de Soto del Real (Madrid) cuando acudió a la misma a entrevistarse con los presuntos máximos responsables de la trama, Francisco Correa y Pablo Crespo. Concretamente manifestó que : «esas comunicaciones suponen un quebrantamiento del derecho a la intimidad porque pensaba que estábamos en un Estado de Derecho«, y subrayó la «sagacidad» de las fiscales del caso Gürtel en sus interrogatorios que solo podían obedecer a que tuvieran conocimiento de unas conversaciones que ellos consideraban que no estaban siendo intervenidas.
Poco después el abogado de la acusación interrogó al jefe de la UDEF José Luis Olivera. Era el comisario que dirigía la investigación de la Gürtel, y estuvo encargado de llevar a cabo las grabaciones dando cumplimiento al auto de Garzón sobre las escuchas.
El comisario dijo: “Cuando recibimos el mandamiento judicial, al leer el texto, decía literalmente ‘previniendo el derecho de defensa’, que a nuestro juicio necesitaba una explicación. Le pedí que me aclarara esa frase y el magistrado me indicó que dispusiera las escuchas, las conversaciones relevantes, que el derecho de defensa lo asumía él a la hora de valorar lo que pudiera afectarlo o no«.
Y lo explicó para que no quedaran dudas de porqué él actuó en la forma que actuó de la siguiente forma: «yo no llegué a entender lo que Garzón quiso decir con lo de preservar el derecho de defensa» pero, en todo caso, la Policía escuchó todas las conversaciones interceptadas en la prisión, transcribió las que consideró de interés «y el derecho de defensa era una cuestión de él [Garzón]».
Es decir, en ese auto figura por escrito que se deben respetar los derechos de defensa. El comisario pregunta a Garzón (de viva voz) como se debe interpretar tal cláusula para respetar el derecho de defensa y Garzón contesta (también de viva voz) que eso lo decidirá él. Eso es tanto como decir al comisario que se grabe todo, y él decidirá lo que procede expurgar para preservar el derecho de defensa.
Las posteriores declaraciones de este comisario al que se pudo ver nervioso, son un pelín espesas, llenas de dudas y respuestas evasivas. En mi opinión, parece que el comisario, que acudió como testigo de la defensa de Garzón, no quiso dejarle demasiado mal, pero tampoco quiso llegar a encubrir nada y por eso dijo aquello de que Garzón le aclaró que » el derecho de defensa era una cuestión de él» ¿Y si es una cuestión suya porque le pide en el auto a comisario que la garantice? ¿Acaso ignoraba el comisario que debe cumplir la ley?
El comisario aclaró todo esto pese a que resultaba muy lesivo para los intereses de la defensa de Garzón.
La parte donde se le vio más acorralado al comisario es cuando le preguntaron sobre un Informe de 4 de marzo suscrito por su superior, el comisario Don Alfredo Cabezas (por cierto fue condecorado por Rubalcaba) y que dice en la página 9 lo siguiente: «la estrategia planteada entre el abogado de José Luis Uribarri, Ignacio Pelaez (que prensentó la querella contra Garzón por ser escuchado) y José Antonio Lopez Rubal consiste en: justificar …» y continuó diciendo: «reconocen que el dinero es suyo y van a tratar de justificar la entrega de Jacobo a la organización como parte del pago de una finca al Escorial …»
El abogado de la acusación le lee estos párrafos y le pregunta al comisario ¿Cuando usted dice que van a tratar de justificar ¿es porque el día 4 de marzo estaba citado José Luis Uribarri y por eso el informe se presenta el mismo día 4 de marzo? Es además un informe que se desglosó del informe general.
Aquello fue un torpedo lanzado contra la línea de flotación de la defensa de Garzón, y el juez interrumpió y preguntó ¿por quién está firmado el informe? Y le contestan que está firmado por el comisario jefe de la brigada en aquel momento (Don Alfredo Cabezas), que es el superior del testigo que está declarando y que dicho informe lo hicieron entre los dos. Acto seguido le conmina al testigo a contestar.
Garzón ya ha sido condenado y no es cuestión de extenderse, pero era evidente que aquello pintaba feísimo.
Me temo que el tiempo en que estas grabaciones sin expurgar estuvieron a disposición de Garzón, fue demasiado amplio, y tampoco existió ninguna excusa para ello.
Mis conclusiones:
En mi humilde opinión, creo que no se ha vulnerado ningún derecho de la defensa de Garzón. Esta ha gozado de una garantías extraordinarias.
Igualmente opino que la inocencia de Garzón sobre el manejo de estas escuchas en la forma en que se hicieron, podría haber sentado un pésimo precedente, provocando una gran inseguridad jurídica.
La justicia lleva tiempo siendo zarandeada desde hace algún tiempo desde el mundo de la política, y no me gusta nada que los políticos se dediquen a meter sus sucias manos en la justicia.
Lamento decirlo pero Garzón pasó por la política y volvió a ejercer, y de algo así es fácil que se deriven problemas. Creo que si algún juez conservado hubiera realizado una maniobra similar algunos que vieron eso normal pondrían el grito en el cielo, porque siendo legal, resultaba claramente poco deseable.
Un juez que sale de la judicatura y salta a la arena política, jamás debería volver a ejercer de juez, porque su imparcialidad y su objetividad quedan en entredicho. Además, la acción de los fans cosechados durante su paso por la política resulta nefasta para la imparcialidad de un juez.
Dicho esto, espero que el caso Gürtel siga adelante y espero que pronto veamos a los corruptos del PP en la cárcel.
Todo lo que está ocurriendo, puede que sea jurídicamente correcto, pero la justicia está fracasando en su principal cometido que es protegernos de los sinvergüenzas, y a estas alturas la situación de impunidad de los corruptos de uno y otro lado resulta muy difícil de soportar.
PD (10-feb-2012):