Blog multi-temático de Antonio Castro

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El autor y las encrucijadas editoriales.

Continuamos con las incertidumbres sobre el futuro del mundo editorial y el futuro del libro electrónico.

En el siguiente artículo se ofrece un montón de reflexiones obre estos temas sobre los cuales he destacado unos pocos:

¿Se avecina el fin de las editoriales?

Forrester Research predice que las ventas de libros electrónicos aumentarán desde US$2.200 millones el año pasado a US$10.500 millones para 2016. Pero incluso si es así, ¿a dónde irá el dinero?
[…]
Hoy hay 70.000 estadounidenses que trabajan para editoriales, alrededor de 15% menos que hace una década. Muchos miles más trabajan como agentes, editores, diseñadores e impresores. Deseo que les vaya bien a todos. Pero sospecho que necesitan comenzar a escribir sus curriculos. No entiendo cómo sobrevive esta industria. De hecho, temo que el fin esté cerca.
La buena noticia es que nunca ha sido tan fácil convertirse en autor.
[…]
Incluso bajo el sistema actual, uno tiene que hacer su propio marketing de todos modos. Naturalmente, estoy teniendo que lidiar con mucho más en Facebook y Twitter que antes. Es un mundo nuevo, feliz o no.
[…]
El libro probablemente le lleve cinco años, de comienzo a fin, entre investigar, escribir y publicar. Esta clase de “grandes libros”, ¿serán incluso económicos en la nueva era electrónica? Sin adelantos, ni subsidios cruzados. El escritor asume un riesgo enorme, con ventajas casi mínimas también. Tengo mis dudas.

En efecto, el mundo editorial tradicional tiene problemas porque el papel de intermediación en la distribución de contenidos es cada vez menos necesaria y porque es una industria que en lugar de evolucionar y adaptarse, decidió apostar por el inmovilismo.

Los modelos alternativos a la edición tradicional como son la autoedición y la coedición, presentan el inconveniente de que el peso de la labor promocional recae sobre un autor que rara vez está suficientemente preparado para hacer un buen trabajo de autopromoción en Internet y que le cuesta muchísimo compatibilizar su trabajo de escritor con un trabajo de marketing que rara vez le apetece hacer.

Todo el mundo puede autopublicar sin la menor cortapisa, sin embargo, frente al inconveniente que supone llenar Internet de ofertas que carecen de la calidad necesaria, existe en Internet la posibilidad de que aquello que tiene calidad e interesa a mucha gente, destaque sobre el resto de la oferta como lo haría la luz de un simple mechero en plena oscuridad.

No quiero que esto se mal interprete, porque todos tenemos la experiencia con los buscadores en Internet y algunas veces intentar localizar algo es como intentar beber de una boca de incendios. No obstante, una vez que se adquiere cierto nivel de relevancia, los buscadores si te dan mucha visibilidad.

Son muchos los autores que únicamente consideran la edición tradicional en papel y que no valoran ni la autoedición ni la posibilidad de publicar en formato electrónico. Para empezar hay que decir que son opciones que no considero mutuamente excluyentes ni creo que la conveniencia de uno u otro sistema sea indiscutible para cualquier circunstancia.

Para los autores noveles creo que la autopublicación en formato electrónico representa una buena opción en este momento.

El libro electrónico autoeditado frente al libro impreso editado de forma tradicional:

A riesgo de resultar impreciso, voy a plantear un ejemplo concreto para poder hacer sobre él algunos cálculos. Para cualquiera que considere que el ejemplo es inadecuado le invito a que haga sus propios cálculos con arreglo a sus propias consideraciones. Creo que sin ello podemos dejarnos llevar por toda clase de prejuicios.

Yo voy a suponer que un libro impreso ofrecido a través de una editorial tradicional se vendería a 20 euros, y que la alternativa sería la de ofrecerlo  1.5 euros en su versión electrónica. Sin duda la diferencia en el PVP entre ambas alternativas llamará la atención a más de uno, pero no lo considero ningún disparate por varios motivos.

  • Para la versión impresa, sería muy difícil que el autor recibiera más de un 12% sobre el PVP (autores superventas). Sería más realista considerar un beneficio del 10% sobre el PVP. Por el contrario en Amazon un libro electrónico puede proporcionar a su autor el 70% del PVP.
  • No hay que olvidar que el cliente de la versión impresa tiene que ir a la tienda o tendrá que pagar unos gastos de envío, en cuyo caso tendrá que esperar a recibirlo. Por el contrario el libro electrónico podrá ser adquirido sin moverse de casa en el mismo instante de la compra y sin gasto alguno.
  • El libro impreso para su distribución a nivel mundial necesita de una infraestructura de de distribución muy costosa. El libro electrónico está a un solo click del consumidor esté donde esté.
Muchos editores jamas ofrecerían un libro electrónico al precio de 1.5 euros que yo he propuesto porque no quieren perjudicar la edición impresa. Para un libro impreso de 20 euros es muy frecuente ver su versión electrónica ofrecida a unos 15 euros. Yo estoy sugiriendo dividir por diez ese PVP porque estamos hablando de un mercado totalmente diferente y es un PVP más acorde a la demanda en este tipo de productos.  Un precio considerado injusto para un libro electrónico aumenta el peligro de la piratería.
Aplicando los supuestos que acabamos de plantear, por cada libro de 20 euros vendido en papel, el autor recibirá 2 euros, y por cada libro electrónico de 1.5 euros vendido en formato electrónico, el autor recibirá 1 euro.
Para igualar ganancias con ambos sistemas le bastará al autor con vender el doble de libros electrónicos. Eso es muy factible. En realidad se queda corto porque para el cliente hay otras incentivos al margen de la enorme diferencia en el PVP tales como los gastos de envío y el retraso en la percepción del producto adquirido así que las ventas suelen ser mucho mayores y apenas hay fugas a terceros del capital que se mueve la obra.

Esto es matemática, pero parte de unos determinados supuestos que son cosa mía. Insisto, si no te convencen estos supuestos haz un cálculo con los tuyos.

Existe una deriva del mercado tradicional de libros hacia los eBooks, no obstante, el libro electrónico no podrá erradicar al libro en papel porque son productos muy diferentes. Es muy posible que una venta en formato electrónico derive en la compra del ejemplar impreso por afán de coleccionismo o para ofrecerlo como regalo a otra persona o para mayor disfrute de la lectura.

Lo más importante para el autor al optar por la autoedición es su total libertad. Este no quedará atado por contrato con un editor que, por diferentes motivos, podría finalmente no invertir en su libro lo que la obra necesita para que se venda. Esto puede ocurrir porque este tipo de compromisos no suele ofrecerse a los autores. Por contra, un autor puede apostar por su obra en la medida de sus posibilidades sin ceder derechos de explotación de su obra a nadie.

La agresión al e-Book con el IVA al 21% quedará en nada.

Estoy intentando recordar algún ejemplo en el cual nuestro gobierno proteja al débil frente al fuerte pero no se me ocurre ninguno.

Con excusa de la crisis está aprovechando para aumentar la pesada carga de los más débiles y favorecer a los grandes monstruos de la economía, responsables de la lamentable crisis financiera. No soy dado a creer en las casualidades.

La subida del IVA destroza la estrategia editorial de vender `e-books´más baratos

El precio psicológico de 9,99 euros de las novelas superventas en formato digital está en peligro. La subida del IVA hasta el 21% se aplica también al `e-book´ desde el 1 de septiembre. La reforma aprobada por el Gobierno destroza así la estrategia de libros electrónicos más baratos por la que habían apostado las editoriales en los últimos meses. El lector digital también deberá acostumbrarse al nuevo IVA.

[…]

Los editores están contentos de que el libro en papel siga con su IVA superreducido del 4%. Sin embargo, el tipo general, que pasa del 18 al 21%, seguirá aplicándose a los contenidos digitales, incluidos los libros electrónicos.

Hay algo que llama poderosamente la atención ¿Si el 4% de IVA para libros en papel tiene objeto potenciar la difusión de la cultura, porqué el libro electrónico debe pagar un IVA del 21%?

Queda muy clara con esta medida el favoritismo con una industria determina utilizando una excusa de beneficio cultural que ya no puede colar. Se está protegiendo a una industria frente a su competencia más moderna.

Se dice que cuando se hace un regalo (como el que acaba de hacernos el gobierno con el IVA al 21% para el e-book), lo que importa es la intención, pero yo no veo que sea buena.

En cualquier caso, dotar de un IVA diferente para los libros electrónicos no llegará muy lejos. La comisaria europea de Agenda Digital, Neelie Kroes, indicó que la UE establecerá en 2013 un criterio uniforme en todos los países miembros para que el libro electrónico y el libro en papel tengan el mismo IVA.

El libro electrónico se puede comprar con suma facilidad en cualquier país porque es un producto que carece de gastos de envío. La disparidad de criterios en los impuestos del libro electrónico en el seno de la UE, solo serviría para crear graves distorsiones en la competencia entre los diferentes países miembros. Algo inaceptable.

La autoedición es especialmente indicada para autores de éxito.

Cuando empezaron a surgir obras de autoedición se asoció a estos autores con autores de segunda categoría que no consiguieron publicar sus obras en el negocio editorial tradicional.

Hoy en día los e-Books asociados con el fenómeno de la autoedición han convertido en obsoleto a un negocio que se negó a evolucionar.

Me parece muy claro que hoy en día, para los autores que ya son conocidos, el lugar ideal para publicar es la propia página. Ya no hacen falta intermediarios.  Si uno quiere darse a conocer se puede publicar ofreciendo libros a muy bajo precio o incluso gratis en sitios que ofrezcan una gran cobertura como Amazón, pero si uno ya tiene un reconocido prestigio como autor, ya no necesita de nadie, se puede permitir hacer ofertas muy sabrosas que únicamente pueden lograrse comprando directamente al autor en su propia tienda virtual.

Tanto en un caso como en otro las editoriales no son necesarias. Las editoriales podrían haberse anticipado a todo esto tomando parte de lo inevitable en lugar de intentar retrasarlo. A cambio de retrasar unos años lo inevitable están mandando a la ruina el futuro de las editoriales.

La autoedición es ante todo la libertad absoluta para el autor.

Si estás en el negocio de las editoriales, mira y llora. Si eres autor de éxito mira y despierta. Si eres autor novel no malbarates tus derechos de autor. Si ya eres autoeditor ánimo, nadie puede frenarte.

La estrategia de los ‘e-books’ de Harry Potter doblega a Amazon y revoluciona el sector editorial

El lanzamiento en formato digital de las novelas de Harry Potter revoluciona el sector editorial. J.K. Rowling vende sus ‘e-books’ desde su propia plataforma, hecho que incluso ha doblegado al todopoderoso Amazon, cuya web enlaza la compra hacia fuera de su ecosistema. No es la única táctica de Rowling. También permite ocho copias digitales por ejemplar adquirido o suprime el DRM. Así, la estrategia ‘Harry Potter eBooks’ puede convertirse en un caso de manual de escuela de negocios. Enumeramos las siete claves de su magia.

La prometedora combinación de la autoedición, y del libro electrónico.

Autoedición y libro electrónico.

Autoedición y libro electrónico.

Escribir y ganarse la vida escribiendo nunca fue fácil. Por cada persona que consiguió vivir de ello, supongo que hay muchos más que nunca lo consiguieron.

La situación actual puede resultar incluso más frustrante para un escritor novel, porque puede darse el caso de que una obra, a poco de publicarse, genere cuantiosos beneficios que jamás lleguen al autor. El artículo de Alfredo Álamo describe esta incómoda situación perfectamente: Han “pirateado” mi libro, ¿y ahora qué?

Es evidente que el mundo del libro, se está orientando con gran rapidez al formato digital.

Más indicadores sobre la creciente demanda de ebooks
Cada día aparecen más indicadores que señalan cómo la demanda de libros digitales crece más de lo esperado y más rápido de lo anticipado.
[…]
1) El precio de los dispositivos deberá bajar por debajo de los 100 euros. Esta es la tendencia que parece que están adoptando Kobo y Sony. Estos últimos ya rebajaron el precio de su lector ante la llegada del iPad.

2) Los consumidores están dispuestos a pagar entre 5 y 10 euros por un ebook, entre 2 y 4 € por una revista y entre 5 y 10 € por una suscripción mensual a un periódico.

Alfredo Álamo preguntaba que se puede hacer, y esa es exactamente la clave. Nos guste o no, ya nada será igual que antes. Las reglas han cambiado y aunque sea demasiado pronto como para poder discernir con claridad, qué se puede hacer, y cuales serán las nuevas reglas, si parecen claros un par de hechos:

  1. El futuro del libro electrónico es incuestionable y renunciar a ello no parece razonable.
  2. En el formato electrónico los precios han de ser sensiblemente más bajos, para desincentivar el pirateo.

Es evidente que para mantener unas ganancias adecuadas con un menor margen de beneficio, no queda otra que vender muchos más ejemplares, y eso no es un asunto trivial. Desde mi punto de vista, publicar en este momento sin tener clara una estrategia de marketing, puede comprometer el futuro de la obra. El efecto novedad siempre es algo que conviene cuidar.

Creo sinceramente que un escritor desconocido actualmente no puede limitarse a escribir y esperar a que alguien le publique.

A muy grandes rasgos, para un autor novel, yo veo dos formas de vender una obra:

  1. Apostar con inversiones de dinero muy considerables con el lanzamiento de la obra. Esto generalmente pasa por confiar en una editorial, que se quedará con una parte de los derechos y que quizás no se comprometa a nada o a casi nada, salvo a colocar la obra en un escaparate, quizás insuficientemente transitado. La mera revisión de las obras de autores noveles, ya implica un nivel de apuesta comercial que las editoriales rara vez acometen.
  2. Apostar por la autoedición y basar las estrategias de marketing en un trabajo concienzudo y contante en Internet para lograr darse a conocer.

En el primer caso, con demasiada frecuencia, se está cediendo el control sobre la explotación de la obra sin una contrapartida clara. Son muchos los buitres que se aprovechan de las desmedidas ganas de los autores noveles, por publicar a cualquier precio.

En el segundo, se conserva el control de la explotación de la obra salvo que uno, no cuide sus derechos, y con la excusa de recibir servicios para autoeditores, se esté cediendo derechos de explotación de la obra.

En la actualidad la autoedición puede suprimir todos los intermediarios que uno considere oportuno antes de llegar al usuario final, así que conviene tener muy claro hasta donde queremos implicarnos en nuestro negocio de autoedición. Si sólo quieres dedicarte a escribir mi consejo es que no te dediques a la autoedición.

Internet una herramienta imprescindible para autoeditores:

En mi humilde opinión,  salvo loterías extrañas, las ventas no ocurren por sí mismas y requieren una importante labor de marketing, que el caso de la autoedición ha de estar basada en Internet.

Existe un concepto llamado marca personal, que puede tener mucha importancia en la estrategia de marketing de un autor novel. Lograr ser conocido, y adquirir un cierto valor de marca personal, puede requerir un importante trabajo diario durante años de esfuerzo. Se trata de algo nada sencillo que Enrique Dans ha explicado muy bien.

Lo mejor es que os deje el enlace a la conferencia de este gran experto en el tema, y que lo analicéis desde el punto de vista de su aplicación en el marketing editorial de vuestra propia obra autoeditada.

Comentarios finales:

La combinación de la autoedición y del libro electrónico parece muy prometedora, pero debemos verlo como un nuevo invento.

Yo continuo escribiendo mis novelas de ciencia ficción, pero he dejado de publicar, he decidido postponer la publicación a que el panorama del libro se aclare un poco y a que mi marca personal mejore. Creo que la obra guardada en un cajón o en el disco duro de nuestro PC no se devalua, y publicar antes de tiempo puede no ser una buena idea.

Escribir en un Blog es una forma de construir la propia marca personal y a fin de cuentas también es escribir.

He escrito bastante sobre autoedición, pero no estoy ahora mismo en situación de dar consejos, porque desde hace un par de años estoy en fase de desaprender lo aprendido anteriormente.

Se pueden hacer experimentos con obritas menores, pero si te tiras un par de años escribiendo una obra, mi consejo es que no te precipites a la hora de publicarla, salvo que la vigencia de la misma lo requiera por ser tema de candente actualidad, y aún así, piénsatelo y procura tenerlo claro.

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