Ha estallado una nueva polémica con nuevas acusaciones de blasfemias. Las blasfemias son actos que resultan ofensivos a un determinado culto. No es peor ofender una ideología religiosa que ofender una ideología de otro tipo, por ejemplo política.

Los Versos Satánicos son una novela del escritor indio nacionalizado británico Salman Rushdie, fue considerada blasfema. Lo mismo pasó con una caricatura de Mahoma en un periódico de Dinamarca. Ofender a un fanático equivale a ejercer la libertad de expresión.

En EE.UU. los ateos están bastante perseguidos y en realidad son menos que los cristianos, pero según las encuestas, son mucho más numerosos por ejemplo que los judíos que son una comunidad muy influyente.

Si los católicos desean ser respetados deberían ser bastante más respetuosos. Salir a la calle a manifestarse arrogándose la defensa de la vida es bastante provocador, ofensivo y simplista. Sólo les falta decir «Si no piensas como yo eres un asesino». Lo siendo pero ya entré  en este nada sencillo tema y no voy a trivializarlo dedicándole un par de frases. Véase: El sagrado derecho a la vida del nonato vs. derecho a abortar

Piden a Delegación del Gobierno que impida una ‘procesión atea’ el Jueves Santo paralela a la tradicional por Lavapiés
El coletivo HazteOir, el partido Alternativa Española (AES), parroquias como Santo Miguel Arcángel y otros colectivos católicos han pedido a la Delegación del Gobierno en Madrid que no autorice la ‘procesión atea’ el Jueves Santo por calles de Lavapiés convocado por la Asociación de Ateos y Librepensadores de Madrid (Amal), la asamblea vecinal ‘La Playa de Lavapiés’, el colectivo Ateos en Lucha, el grupo anarquista Voila y los colectivos Albatros y Cruento Cuento.

La no deja de ser una forma de culto al sufrimiento, y es en este contexto en el cual los no creyentes podemos considerarla repugnante. El vídeo de cabecera muestra a donde se puede llegar convirtiendo el sufrimiento en un motivo de adoración.

La pregunta que quiero plantear es: ¿El sufrimiento acerca a Dios?
A mí me parece una afirmación fanática y con muy mala leche. ¿Para qué murió Jesús en la cruz? ¿Para hacernos desgraciados con la promesa de un premio pos tmórtem?

Las bienaventuranzas son fáciles de resumir en una sola: Bienaventurados los que sufren, porque ellos tendrán un estupendo premio post mórtem. Nadie vive para quejarse de esta falsedad, así que no hay problema.

Por una parte es una forma de consolar a los que sufren haciendo más llevadero el dolor, haciéndoles creer que tendrán una compensación, pero también es la excusa para dominar a la gente haciéndola sufrir innecesariamente.

¿Merece especial respeto La Iglesia?

Las creencias dejan de ser respetables en el momento que empiezan a generar sufrimiento a determinados colectivos, a recortar libertades y a oscurecer el conocimiento científico con patrañas infumables. Al catolicismo cabe achacarle algunos pecados importantes: sexismo, homofobia, antisemitismo, oscurantismo, vocación retrógrada, fanatismo, alianzas políticas con regímenes totalitarios y genocidas, misoginia, pedofilia, fariseismo, hipocresía, doble moral, etc.

Los administradores de la fe no tienen inconveniente en hacer sufrir a determinados colectivos. Ya me parece mal que alguien se autolesiones públicamente a modo de exhibición, pero que alguien, imponga sufrimientos a otros contra su voluntad, y sin que medie una resolución penal acorde al estado de derecho, es algo que la propia ley debería castigar, y en el caso de La Iglesia no se hace.

A Lord Acton le inquietaba el poder absoluto de La Iglesia y en la última parte de su cita, queda una frase que se hizo famosa pero que curiosamente se trasladó al contexto de la política, lo cual ya es un síntoma de la forma en la cual tendemos a no juzgar nunca a La Santa e Inmaculada Madre Iglesia.

«No puedo aceptar la doctrina de que no debemos juzgar al Papa o al Rey como al resto de los hombres, con la presunción favorable de que no hicieron ningún mal. Si hay alguna presunción es, precisamente, contra los ostentadores del poder, incrementándose a medida que lo hace el poder. Todo poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente».

El contexto de la Semana Santa:

Todo este contexto religioso que venimos denunciando, forma parte de la Semana Santa. Es la fiesta de dolor, y de existir una fiesta similar en versión pagana, sería considerada satánica y perversa. Sólo el fanatismo y el adoctrinamiento desde la más tierna infancia en estas tradiciones de siglos, permiten verlo de otra forma.

Todo es una cuestión de contexto ideológico. Un contexto que muchos ateos consideramos tan perverso como profundamente enraizado en nuestra historia a través de una labor de siglos de dominación religiosa muchas veces brutal por parte de La Iglesia.

Para comprender esta especie de guerra que está surgiendo entre católicos y no católicos me gustaría ofrecer un resumen de la indeseable deriva ideológica de La Iglesia Católica que está reaccionando de forma muy agresiva ante la constante pérdida de poder.

 

EVOLUCIÓN DE LA IDEOLOGÍA CATÓLICA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

Pablo VI
Por medio del Concilio Vaticano II intento la renovación y modernización de La Iglesia. Las encíclicas de Pablo VI mostraron la preocupación de la Iglesia por problemas del mundo moderno como el subdesarrollo (Populorum progressio, 1967) o el control de la natalidad. La oposición de los tradicionalistas fue muy fuerte desde el principio.

Juan Pablo I
Como Papa, Juan Pablo I estableció un ambiente de optimismo y reformas, que no tuvo tiempo de llevar a cabo. La clarificación de las cuentas vaticanas era una de sus prioridades. Murió al parecer envenenado con una fuerte dosis de un vasodilatador.

Juan Pablo I, llamó a su despacho privado al jefe de la Curia, el Cardenal Villot, la tarde del 28 de septiembre. Quería discutir ciertos cambios que haría públicos al día siguiente. Iba a aceptar las dimisiones del jefe del banco del Vaticano, de varios miembros de la Curia implicados en las actividades de Sindona y del mismo Villot. Además, también iba a declarar su intención de celebrar una reunión el 24 de octubre con una delegación estadounidense para tratar el espinoso tema del control de la natalidad.

Murió esa misma noche en circunstancias bastante extrañas. Su defunción no fuese certificada por el forense vaticano, sino por otro forense, su embalsamamiento fue muy precipitado y no se realizó autopsia alguna. Sus ideas reformistas le costaron la vida.

Juan Pablo II
Pese a ser un papa oscurantista que fue en contra de la modernización de La Iglesia y que cambió el rumbo de modernización iniciado por Pablo VI, tuvo algo de positivo. Fue un papa que pidió perdón por los errores de La Iglesia en el pasado.

Bajo su mandato, en el año 2000, El Vaticano publicó un documento sobre los pecados de la Iglesia católica por los que Juan Pablo II, pidió perdón perdón en un acto litúrgico sin precedentes en la basílica de San Pedro del Vaticano. El mea culpa papal incluyó la intolerancia, la violencia contra los disidentes, las excomuniones, persecuciones y divisiones en el seno del cristianismo, el desprecio hacia los judíos, los pecados contra el amor, la paz, los derechos de los pueblos, los cometidos con las mujeres, los pobres o los marginados.

Benedicto XVI
Es el Papa actual que continua en la línea ideológica de Juan Pablo II, pero con una actitud muy diferente. No admite errores en La Iglesia. Es de una enorme soberbia. Afirma que el juicio a Galileo Galilei fue justo.

Es un papa que ve enemigos en todo aquel que no acepta sus tesis. Es un papa que está empujando a sus fieles a una guerra contra el laicismo insumiso. Una actitud que está teniendo fuerte respuesta social en todo el mundo. Para colmo se ha sabido de sus delitos de encubrimiento de casos gravísismos de pederastia mientras fue cardenal.

Ha condenado a buena parte de los africanos a padecer una terrible enfermedad con sus declaraciones sobre el preservativo con consecuencias genocidas.

PD:

El previsible atropello a las libertades ha quedado consumado. Todas las manifestaciones han de molestar a alguien. Esa no es una excusa.

Prohibida la manifestación atea del Jueves Santo
Para tomar esta decisión, la Delegación del Gobierno ha tenido en cuenta, por ejemplo, que el lugar por el que los convocantes pretendían llevar a cabo la manifestación presenta nombres relacionados con la simbología católica. El alcalde celebra esta decisión