Las dos caras de Ángeles González Sinde.

Las dos caras de Ángeles González Sinde. Vista desde Internet, y vista desde otros medios de comunicación.

No visites mi Blog, últimamente su dueño, no hace otra cosa que repetir cansinamente las mismas fealdades de nuestra vida que saturan nuestros sentidos cada vez que conectamos con algún medio de comunicación.

El dueño de este Blog se ha vuelto tarumba sólo ve conspiraciones contra el ciudadano y rezuma negatividad.

Deberías visitar otros Blogs que hablan de cosas mucho más agradables y entretenidas.

En serio, yo como mínimo debería tomar ejemplo de otros con más aplomo y darle un enfoque más desenfadado a estos asuntos. Por ejemplo: Guapas francesas revolucionarias de ayer y hoy.

No puedo evitarlo, los negros presagios continúan reafirmándose y creo que la solución a nuestros problemas puede ser tan fea como el mismo problema.

A la gente hay que juzgarla por su aspecto interior. De eso va lo de la ingenuidad y lo de las dos caras de la (asquerosa/guapa) ministra de la cual no habla nadie en los telediarios.

Una remodelación importante ha servido de piedra de toque para evaluar el escaso éxito de las iniciativas de los internautas contra esta ministra. Su permanencia al frente de un gabinete que ha sufrido un importante vuelco no es digna de mención para ningún medio de información tradicional. Esto es un claro signo de que lo estamos haciendo muy mal.

¿Nos estamos moviendo los internautas en un mundo paralelo? ¿Vivimos en un mundo virtual y por lo que se ve sin conexión con la realidad?  Cuando la realidad nos golpee a todos algunos se darán cuenta de que Internet es muy real.

Las dos visiones de Sinde plasmadas en la imagen de portada corresponden a dos visiones diferentes de la realidad. La visión de los internautas, y la visión de los medios de comunicación, que ni siquiera han caído en la cuenta que venimos pidiendo día a día, hora a hora, la dimisión de esa nefasta ministra al servicio de sí misma y sus amiguetes desde antes que aterrizara en su cargo. Ni siquiera la inmediatez de la puesta en vigor de la famosa ley Sinde ha merecido reflexión alguna en esos medio.

Los medios de comunicación lo sabemos bien son parte del lobby. El clamor en la red en estos asuntos, es constantemente silenciado y ninguneado como si fueramos una raza de personas apestadas. La intoxicación de todos estos medios se debe a que forman una parte muy importante de ese colosal negocio que la propia ministra estimó en el 4% de la riqueza generada en nuestro país.

Si deseas un enfoque positivo no leas mi Blog, visita mejor el de Enrique, porque yo no voy a decir lo que quieres oir. Aquí lo tienes:

Política, ética, corrupción y Ley Sinde

Dos partidos en los que se supone que habitan diputados inteligentes y, en algunos casos, usuarios de Internet, van a dar legitimidad a uno de los asaltos a la democracia más importantes vividos en la historia de este país: a cambio de unas transferencias, el Partido Nacionalista Vasco y Coalición Canaria van a otorgar su voto positivo a la Ley de Economía Sostenible, un texto en el que una serie de lobbies corruptos introdujeron de manera completamente irregular una disposición final completamente fuera de contexto con el único fin de favorecer sus intereses económicos por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

[…]

Señores diputados y diputadas del Partido Nacionalista Vasco y de Coalición Canaria: apoyen ustedes lo que quieran y lo que crean que sea bueno para los intereses de las comunidades autónomas que representan, pero condicionen dicho apoyo a la eliminación de la Ley Sinde, que nada tiene que ver con dichos intereses. Varios millones de usuarios de la red los contemplan.

Yo no puedo hacer una descripción esperanzadora ni dar invitaciones a razonar en este preciso instante porque sólo puedo hablar de la realidad tal como yo la percibo y no como desea ser percibida por otra mucha gente seguramente más sensata y más positiva que yo.

La descripción de los hechos que hace Enrique Dans me gusta, pero termina dirigiéndose al PNV para pedirles que condicionen un apoyo (que ya ha sido concedido) a la eliminación de la ley Sinde. Aunque no estuviera concedido sería igualmente absurdo. ¿Acaso pretende Enrique razonar con esta gente que nos va a volver a meter a los terroristas en la política? La prudencia en el uso de las palabras no va a mejorar el resultado tratando con esta gente. La renovación del gabinete fue posterior al pacto, por lo tanto, ya está discutido y firmado todo.

Por otra parte, hay gente que entiende de razones y hay gente que solo entiende de poderes y de fuerzas. Disponen de poder político, poder mediático, y poder financiero entre otros, y a pesar de que han logrado escorar a una justicia que les era desfavorable, parece que lo único que nos preocupa a los internautas es continuar jugando limpio con unas reglas que ellos no respetan.

Cerrarán la web que les dé la gana, y para recuperar el derecho de la página que ellos tumben se necesitarán años de  carísima lucha legal. Ya basta de tanta ingenuidad. Esto es una guerra y la mayoría de los que luchan contra este lobby se empeñan en hacerlo con la venda en los ojos. Es absurdo pedir nada a los políticos. Son parte del problema. Aún somos transparentes.

Tener un representante de un poderoso lobby infiltrado en el gobierno es una baza irrenunciable para ellos. La ministra Sinde continuará en su cargo, pero Zapatero se equivoca con ella porque cree que todos somos retrasados mentales, que no nos enteramos de nada y que se nos puede confundir con una bonita cara.

Que estemos en el punto que estamos no sólo es inaceptable, es surrealista y seguramente dice mucho de Zapatero y de esa ministra, pero también dice lo suyo de todos nosotros, los internautas, los que hemos consentido llegar a este punto: por acción, por innacción, por un cúmulo de torpezas, pero sobre todo por una gran dosis de buenismo, de ingenuidad y de ceguera.

Creo que algunos ya se han dado cuenta de que jugar limpio con esta gentuza es una pérdida de tiempo. Os invito a que leáis esto:  Anonymous is legion.

A un tramposo no se le puede vencer en la siguiente mano jugando limpio. Te hará una trampa diferente. Lo mejor es empezar con un gesto claro, levantarse de la mesa y romper la baraja.