Gutierrez Aragon

Gutierrez Aragon

Terroristas y ladrones: de la reactividad a la proactividad.
Este señor de la foto de la izquierda se llama Manuel Gutiérrez Aragón. Y en una cena ante numerosos testigos el pasado viernes 7 de enero pronunció las siguientes frases: “hay que luchar por la propiedad intelectual y no dar ninguna tregua a los internautas, porque es como pactar con los terroristas”, y “con tanta demagogia a la gente se le olvida de que se trata de una industria y que, por tanto, es como robar en El Corte Inglés”.

No se trata de responder a un insulto con otro. Habría que hablar directamente de imputación de delitos. Los delitos que se nos imputan han sido desestimados por los jueces una y otra vez pero queda claro que eso no bastaba. El agravio nunca se repara y al final se creen sus propias mentiras.

Que nosotros usemos algunos descalificativos no significa que estemos insultando. Creo que la descripción de la catadura moral de esta gente es difícil de calificar sin que suene muy feo. Yo suelo emplear el término y el de aristócratas, porque creo que les viene que ni pintado.

Para mí conforman un grupo de gente con una notable una camaradería de favores mutuos. Entre ellos están la gente que afirma que no tocarán sus pensiones porque no son como el resto de los ciudadanos. Sueldos vitalicios y para los ciudadanos una pensión cada vez más exigua.

Han metido mano a las pensiones y no tienen bastante. Nos robarán cada vez más.

Para que el mal triunfe basta con no hacer nada, que es lo que venimos haciendo desde hace años.

Yo creo que no basta protestar desde los Blogs. Hay que hacerlo desde la calle. No entiendo que se desperdicien las ocasiones como la de la última manifestación.
Véase: Manifestación pasada por agua. Misión cumplida por los pelos.

No somos terroristas, no somos ladrones somos unos borregos comodones camino del matadero.

Enrique Dans hace una preguntita que deseo contestar:

– ¿Te vas a quedar tan tranquilo?
– Pues no, pero hagamos algo de verdad. Salgamos a la calle cuando se convoque una próxima manifestación. Es la única forma de que nos tengan en cuenta.