Es evidente que el libro en papel no va a desaparecer. La comodidad de lectura de un libro en papel no tiene competencia posible, pero es lógico que los estén preocupados. Es evidente que deben de prestar especial atención a la forma en que la oferta de contenidos circula por . Mucha de esta oferta es una oferta gratuita, pero el pánico de algunas personas ante el aumento de oferta de contenidos gratuitos les lleva algunas veces a tachar de robo cosas que no lo son. A nadie se le ocurriría asimilar la condición de emigrante con la de delincuente. No se puede estigmatizar a un grupo de usuarios tan amplio como el de los Internautas. No me gustan las generalizaciones del tipo siguiente:

«Debe quedar muy claro para el público que descargarse un libro es un robo, que no deben hacer en Internet lo que no harían en El Corte Inglés»

Yo mi libro lo estoy ofreciendo bajo la fórmula de descarga gratuita en formato electrónico, y solo cobro una pequeña comisión cuando la gente me compra el libro en papel. ¿Significa eso que pierdo una venta cada vez que alguien descarga mi libro? Rotundamente no. Cada vez que alguien descarga mi libro es una oportunidad para difundir mi obra, para darme a conocer.

El artículo es interesante. No se hace la menor mención a la , y sinceramente creo que no es un olvido. Era obligado mencionarla, porque es precisamente este tipo de nuevas ofertas que se abren gracias a Internet las que preocupan a los editores. Más que un olvido, parece un tabú la palabra en este artículo, porque su importancia en este contexto es enorme.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/editores/unen/fuerzas/frente/apisonadora/Internet/elpepicul/20080710elpepicul_2/Tes

Es verdad que Internet es un instrumento poderoso que puede usarse para la distribución ilícita de contenidos, pero también es un instrumento poderoso que permite ofrecer directamente contenidos sin que tengan que pasar por intermediarios. Lo que asusta no es la situación actual en la cual el negocio de la distribución de contenidos continua siendo muy fuerte, sino el futuro, porque las reglas de toda la vida están cambiando de forma poco predecible. Se abren nuevas oportunidades y solo el que esté atento y se adapte sacará partido de estos cambios.

Otra fórmula que lleva ya algún tiempo funcionando bien es la oferta de publicaciones bajo licencias de libre distribución (Copyleft) como por ejemplo Creative Commons.

http://www.comunicacion-cultural.com/archivos/2008/07/libre.html

En definitiva, muchas cosas en este negocio están cambiando. La autoedición permite enfocar toda esta problemática desde un pundo de vista personal. Cada auto editor elije el tipo de licencia, las tarifas y los canales de distribución, así que no está atado a un único modelo de negocio y debe de encontrar el modelo que a él le funcione, que puede ser muy distinto del de otro autoeditor.