Una lobbycracia actua en un sistema político de manera similar a un troyano en un sistema informático.

Lobbycracia SGAE (plano general)

Lobbycracia SGAE (plano general)

Un troyano (además de un habitante de Troya), es un software que se instala en un sistema informático, lo controla y lo parasita para explotarlo con arreglo a sus propios fines.

Los sistemas políticos también pueden tener troyanos, el caballo de Troya en el caso de España ha sido la ministra Ángeles González Sinde.  Una infección inoculada de forma intencionada por el propio que así recompensa a los que le votaron.

También podríamos calificar la lobbycracia como un virus. Un virus no dispone de maquinaria para reproducirse, pero usa la maquinaria de la propia célula infectada para ello. La lobbycracia hace lo mismo. No tiene necesidad de pasar por las urnas para tomar el control y decidir sobre nuestras libertades ni sobre nuestros dineros. Esto lo han hecho los pancarteros que se llenaban la boca con gritos de libertad.

¿Nos merecemos esto?

Lo que acaba de hacer Zapatero equivale a echar a los ciudadanos a esos cocodrilos insaciables de la SGAE, y el bobo de Rajoy se queda mirando sin decir ni mu porque los ciudadanos y nuestros derechos no son importantes para ellos. Solo son importantes nuestros votos, y creen que determinadas batallas son menos productivas a efectos de recoger votos. Lo suyo es atacar por el flanco de la economía que es el que más duele. Va a lo suyo.

Me temo que unos y otros no están calculando bien porque nuestros políticos, ya algo mayorcitos, son unos analfabetos tecnológicos que no tienen ni idea de lo que representa Internet para los ciudadanos ni la capacidad que tienen los internautas para influir en muchos otros medios. No es que seamos muy influyentes, pero nos infravaloran en exceso.

Lobbycracia SGAE (primer plano)

Todo el sistema político español está infectado, y está totalmente en manos del lobby de la SGAE ante la complacencia de toda una clase política profundamente estúpida.

24.500 euros al mes de pensión para cuando se jubile Teddy Bautista, me parece repugnante para los méritos de este señor.  Yo espero que los socios de la SGAE , y en particular aquellos que sí tienen voto por ser alguien allí, estén muy orgullosos de hacer esto a sus conciudadanos.

Creo que va siendo hora de extender las responsabilidades a todos aquellos que están encantados con la gestión de la SGAE, y como estoy muy calentito voy a hablar claro:

Lo que necesitamos son intelectuales que no tengan mierda en el cerebro y que no basen sus ingresos en esta indecencia asquerosa que es la SGAE. Se han pasado 400 pueblos con esta dichosa ley Sinde y espero que esto se vuelva en contra de todos ellos.