‏En Twitter me llega a mi TL un comentario que a mí no me hace gracia ninguna.

@Dios_Padre
No veo a los ateos quejándose de las vacaciones que tienen por .

Me parece una forma de provocación a cuenta de esa exhibición multitudinaria que supone la celebración de la Semana Santa. No deja de ser una invasión religiosa de la vida pública, que les hace sentirse superiores y con derecho a decir estupideces engreídas, faltonas, o simplemente muy poco acertadas.

Después de casi 20 siglos de dominación Católica en toda Europa y posteriormente en América, durante los cuales fueron los creyentes se las arreglaron  para ir declarando ilegales a fiestas como las de la vendimia etc. considerándolas paganas por no mencionar a Dios, me llega este tipo y me dice que no agradezco las vacaciones de Semana Santa.

Fiestas paganas cristianizadas:

La mayoría de las fiestas cristianas, tienen un origen pagano. Las fechas se hicieron coincidir para usurpar la celebración de fiestas pagana. La justificación bíblica o el cristianismo original no es lo importante para La Iglesia y puede ser sacrificado para robar un espacio a todo aquello que no sea cristiano.

  • SATURNALIA: En el 354 después de Cristo el Obispo Liberio de Roma ordenó a los creyentes celebrar el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre (Navidad). El Obispo escogió tal día porque muchos en Roma ya celebraban ese día como festivo y lo dedicaban a Saturno.
  • SEMANA SANTA: Como en las fiestas de la Navidad, su conmemoración comienza en el siglo IV D. C. y como en ésta también tiene su base en una celebración pagana; el culto al dios Atis, celebrándose su muerte y su posterior resurrección. Jesús no mandó recordar su muerte y resurrección de forma especial en una fecha determinada, sino conmemorarlo con el rito de la comunión en conmemoración de la Santa Cena.
  • PASCUA DE RESURECCIÓN: La fiesta de la Pascua se celebra siempre el primer domingo siguiente a la primera luna llena de primavera. Se inspira en la fiesta egipcia que se celebraba el mismo día, para conmemorar la entrada de Osiris en la Luna.
  • LUPERCALIA: Festividad que conocemos también como (DÍA DE SAN VALENTIN). Representa una antigua festividad pagana Romana conocida como FERTILIDAD. Celebrada, anualmente, el 15 de Febrero. Su nombre proviene de un dios Romano conocido LUPERCUO.

La lista es amplísima porque se trataba de no dejar una sola fiesta pagana en pie. Hoy en día se persigue fiestas paganas como Halloween considerada por la Iglesia como competidora de la fiesta de Todos los Santos.

Esto de llenar el calendario de fiestas católicas se hizo sistemáticamente desde el binomio iglesia-estado.

La aconfesionalidad del estado español es una falacia:

Al estado le interesa mucho una religión que ponga en valor la obediencia, el sacrificio, la anulación de la crítica y que premia todo eso ofreciendo premios postmostem que nadie puede quejarse de no haber recibido. Supongo que eso es así porque un pueblo convenientemente estupidizado es mucho más manejable.

En Semana Santa uno intenta aguantar como puede la saturación mediática y en espacios públicos de estos borregos festejando la muerte, el dolor, la tortura, el sacrificio y la pena. Lo llaman devoción.

En una el Estado debería permanecer en la neutralidad ideológica y considerar a todas las religiones por igual con independencia de su carácter mayoritario o minoritario, por el principio a la libertad de pensamiento. La religión no sólo debe de quedar al margen del estado, sino que no debe traspasar el ámbito privado e íntimo de las personas invadiendo los espacios públicos y los medios de comunicación, y mucho menos la educación desde la más tierna infancia. Esto último lo digo por los crucifijos en centros públicos, y por los conciertos educativos, y las subvenciones públicas.

Estamos muy lejos de la supuesta aconfesionalidad que indica nuestra constitución, pero naturalmente en ella está la tramposa mención a una religión en particular después de afirmar que todas son iguales ante la ley. Es la puerta falsa para la entrada del concordato que unos califican de acuerdo internacional con otro estado y que es pura cesión a una religión en particular.

El peso de casi veinte siglos de dominación católica pesa en las democracias en forma de un voto católico muy mayoritario. Para contentarlo lo apuntalan desde el estado con toda clase de privilegios que nos mantiene en un círculo vicioso de pensamiento único, fanático y retrógrado.

El respeto a las creencias:

Las creencias dejan de ser respetables en el momento que empiezan a generar sufrimiento a determinados colectivos, a recortar libertades y a oscurecer el conocimiento científico con patrañas infumables.

Los creyentes en general, son más susceptibles a la crítica hasta el punto de considerar las ofensas a sus ideas con la categoría especial de blasfemia.

En 1982 metieron 2 meses en la cárcel a un cantante por exclamar un simple «Me cago en Dios» acusado de blasfemia. Exclamación que soltó en un escenario donde fue objeto de burla general por un problema con su voz. Lo vergonzoso es que entonces no estábamos bajo la dictadura franquista, pero sí bajo inercias retrógradas que poco a poco van frenándose con el ejercicio de la libertad.

‘El Cabrero’ ingresa en prisión para cumplir condena por blasfemia

A los que tanto se ofenden por las criticas y burlas de los que no piensan igual que ellos les digo que merecerían más respeto si no fueran condescendientes con esos pecadillos que algunos nos resultan insoportables: Sexismo, pedofilia, homofobia, antisemitismo, oscurantismo, retrógradismo, fanatismo, alianzas políticas con regímenes totalitarios y genocidas, misoginia, fariseismo, hipocresía, doble moral, etc

El principal beneficio que ofrece la democracia es el derecho a la libertad de expresión y a la libertad de pensamiento, pero eso no se ha conseguido en España porque continuamos con las prácticas de la estupidización colectiva desde un estado al que le conviene mucho una ciudadanía aborregada.

El papel del estado en una democracia no es el de abofetear a las minorías beneficiando con toda clase de privilegios a las creencias mayoritarias. Eso se llama oportunismo político y es contrario a la democracia.