Kindle de Amazon

Kindle de

Estamos asistiendo a movimientos estratégicos de grandes compañías como Amazón, , y otros, están moviendo ficha, porque saben que es el momento de tomar posiciones.

Cómo es lógico esto tendrá profundas repercusiones en el y en especial en el mundo de las editoriales.

Que hay una guerra en marcha es indudable. Pero, tal como yo lo veo, podría ser una guerra muy temprana ya que el objeto de lucha es algo que aún necesita ser creado. Se lucha por tener opciones de negocio en un sector aún inexistente. Se apuesta por un futuro imaginado de una cierta forma cuando nada garantiza que las cosas sean exactamente como pretenden dar a entender. Se trata de una burbuja especulativa que crece y crece.

Antes de continuar con mi análisis ofrezco una serie de referencias, acompañadas de algunas citas textuales, para luego poder comentar mi punto de vista, como lector, como autor, y como autoeditor.

Sony y Google se alían para hacer frente a Amazón
http://espaciolibros.com/sony-y-google-se-alan-para-hacer-frente-a-amazn-2/

El acuerdo permite la ampliación de la tienda eBook de Sony a los más de 600.000 títulos que tiene ya digitalizados Google, lo que le permitirá posicionarse como un fortísimo competidor para el Kindle Store de Amazón, que actualmente cuenta con unos 245.000 libros.
…Amazón prevé para este año unos beneficios con el Kindle cercanos a los 256 millones de dólares y que espera llegar a los 1600 millones de dólares en 2012. Por su parte, la cantidad de lectores electrónicos vendidos llegará este año a 1,1 millones, generando unos ingresos de 324 millones de dólares.

Barnes & Noble adquiere Fictionwise; la batalla por el ha comenzado
http://www.escritoresclub.com/2009/03/barnes-noble-adquiere-fictionwise-la.html

Barnes & Noble, pasa por ser la mayor cadena de librerías del mundo, con 799 establecimientos en 50 estados del país, y esta operación le costará la friolera de 15,7 millones de dólares. La adquisición de Fictionwise se inscribe en la estrategia anunciada de Barnes & Noble de abrir este mismo año una librería electrónica, para poder hacer frente y competir directamente con Amazón.

Sony Reader será compatible con los libros de Google

http://www.vnunet.es/es/vnunet/news/2009/03/20/sony_reader_sera_compatible_con_los_libros_de_google

Sony ha anunciado que, gracias a un acuerdo con Google, unos 600.000 títulos clásicos serán accesibles de forma gratuita para los usuarios del su eBook, aprovechando los libros digitalizados por Google que son de dominio público y no están protegidos por derechos de autor.

Libro electrónico: ruegos y preguntas
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Libro/electronico/ruegos/preguntas/elpepicul/20090301elpepicul_1/Tes

El eReader, de Sony, principal competidor del Kindle, permite almacenar 160 títulos y pesa 260 gramos, menos que un best seller de tapa dura.

¿Cuándo será historia el papel? Nunca. En eso coinciden todos los expertos. La pregunta parece ser más bien cuándo la nueva tecnología superará en ventas al viejo libro.

Guía para comprar un libro electrónico
http://www.soitu.es/soitu/2008/09/18/vidadigital/1221732401_552105.html

Son caros, difíciles de encontrar en España, su tecnología aún está en pañales y te condenarán a arrastrarte de foro en foro buscando contenidos y trucos para convertir de un formato a otro. Pero los geeks y grandes lectores que lo han probado están encantados con ellos.

(Se incluye una tabla comparativa con sus características, precio, fabricante, etc.)

Conclusiones:

Tal como yo lo veo, el libro electrónico implica nuevas posibilidades de uso. Permite un uso más interactivo, y una lectura hipertextual. Cuando nos conectamos a Internet, no solemos hacer una lectura secuencial de contenidos. vamos saltando de una información a la siguiente tomando decisiones a cada momento. El resultado es una lectura diferente al de una novela.  La lectura hipertextual es muy adecuada para localizar y consultar la información, pero un libro es otra cosa. Los libros electrónicos corren el riesgo de aprovechar ciertas facilidades que ofrece el soporte electrónico. La lectura hipertextual está pensada para no tener que leerlo todo, pero el libro está pensado para ser leído entero y siguiendo un cierto orden. Lo que quiero decir es que el soporte ofrece posibilidades nuevas y eso no es necesariamente una ventaja.

El libro electrónico es un dispositivo que permite albergar una considerable  cantidad de textos diferentes. Podemos incluir textos libres de libre difusión gratuitos, pero la persona que use uno de estos dispositivos podría tener varios contenidos no gratuitos alojados en su dispositivo. Incluso podría tener información confidencial propia y la manera de tratar a ese libro electrónica será muy diferente al trato que se le da a un libro que puedes llevar a cualquier parte y leerlo en el metro, regalarlo, etc.. Yo creo que el libro electrónico nunca suplantará a un libro. Para mí son cosas distintas. Para mí lo que está en juego no es el futuro del libro sino la forma de comercializar contenidos digitales con derecho de autor, y lamentablemente no se habla mucho sobre esto.

Es muy importante que los autores no se dejen embaucar con promesas de ventas importantes como consecuencia de las facilidades novedosas que ofrecen cierto tipo de soportes, o de las ventajas que ofrecen los nuevos dispositivos electrónicos. El negocio de todas estas grandes compañías de ámbito global que operan en Internet, me da la impresión que pasa por infravalorar los derechos de autor, porque así pagarían el mínimo por las obras y podrán ofrecer un gran catálogo con gran cantidad de títulos. Tal como yo lo percibo, la repercusión no está tanto en el futuro de los libros como en el negocio editorial que puede cambiar mucho. Los autoeditores tenemos que estar muy atentos para aprovechar las ventajas de los nuevos vehículos para dar a conocer nuestras obras, sin dejarnos embarcar en negocios turbios. Para mí, la clave es no perder nunca de vista el valor de nuestras propiedades intelectuales como potencial fuente de ingresos a corto, medio, y largo plazo porque mal gestionada puede producir beneficios mucho mayores para otros que para nosotros mismos.

Ofrecer derechos de explotación de una obra a cambio de la percepción de una parte de los beneficios generados por las mismas, implica necesariamente unos pactos que solo tienen sentido bajo unas condiciones de absoluta transparencia en la gestión de esos derechos de explotación y en la comercialización posterior de los productos derivados de las mismas. Sin ello la verificabilidad de las condiciones pactadas es imposible.

Las editoriales tradicionales pueden verse obligadas a evolucionar, pero ellas sí son conscientes del valor potencial de la obras que gestionan. El peligro mayor a mi juicio es para los autoeditores noveles que son mucho más vulnerables. La es una tendencia que parece firme, porque al margen de otras consideraciones supone un ejercicio de absoluta libertad para los autores. Algo que los escritores necesitan tanto como el oxígeno,y que puede facilitar el oportunismos de ciertos distribuidores de servicios para autoeditores que se aprovechen de la buena fe y de la ingenuidad de los mismos. Estos, cada vez más, renuncian a la exigencia de compromisos claros y firmados, y se olvidan de exigir transparencia en la gestión de los beneficios generados por sus obras. Es lógico porque muchos están más enfocados en su faceta creativa y comunicactiva que en su faceta de negocio.  Recomiendo prudencia a los autoeditores a la hora de ofrecer sus obras para ser gestionadas por terceros.