Introducción

Crisis. crisis y más crisis, y sin embargo no vamos a hablar ahora de la economía. La crisis de la que vamos a hablar, a largo plazo podría suponer un impacto mucho mayor para la humanidad que cualquiera de las crisis económicas, porque éstas suelen superarse en tres a diez años, pero las crisis de no se recuperan en millones de años. La diferencia de escala es tremenda y sin embargo no prestamos mucha atención porque en realidad la crisis de la es la consecuencia de una actividad humana que busca beneficios a corto plazo, hipotecando el futuro de generaciones posteriores. No ha sido algo accidental.

Cuándo hablamos de extinciones masivas de especies o de crisis de biodiversidad, en seguida pensamos en la extinción de los dinosaurios, pero esa no fue ni la única, ni la más importante. Solo fue la más reciente.

  1. Primera extinción: Hace 435 millones de años debido a una larguísima glaciación.  Casi desapareció toda la vida marina. Sobrevivieron algunos peces y murieron muchos invertebrados.
  2. Segunda extinción: Hace 367 millones de años. Desaparecieron muchos peces y el 70% de los invertebrados.
  3. Tercera extinción: Hace 245 millones de años. Fue la más dramática. Desaparecen el 90% de todas las especies.  Los trilobites se extinguieron totalmente.
  4. Cuarta extinción: Hace 210 millones de años desapareció el 75% de los invertebrados marinos.
  5. Quinta extinción: Hace 65 millones de años desaparecieron los dinosaurios, los amonites y otras especies. Los mamíferos y las aves colonizaron el medio terrestre.
  6. : Actualmente estaríamos padeciendo la sexta gran crisis de biodiversidad y en este caso el factor determinante sería el hombre. En las anteriores solo se sabe que en el caso de los dinosaurios pudo deberse a la caída de un gran meteorito y  quizás en algunas de las anteriores también fuera la misma causa.

Factores que contribuyen a la biodiversidad

El número de especies viene favorecido por la energía disponible en el ecosistema, por el área disponible para los organismos, y por la estabilidad del medio. Estos tres factores están disminuyendo por culpa del hombre en amplias zonas del planeta y el número de especies, según algunos estudios, se reducirá a la mitad, en el tiempo de vida medio de un ser humano, si los factores negativos actuales se mantienen.

La biodiversidad en sí misma es un importantísimo factor de estabilidad, por ello podríamos entrar en un círculo vicioso de menos diversidad menos estabilidad, que podría terminar con la destrucción de numerosos ecosistemas, cosa que ya está sucediendo.

La perdida de la biodiversidad representa un empobrecimiento irreversible en términos de recursos genéticos altamente beneficiosos para el hombre.

Desde el punto de vista económico basta decir que el 17% de la proteína consumida por el ser humano proviene de los peces y la creación de empleo que todo ello conlleva. Se ha propuesto una moratoria para el atún rojo en el Mediterráneo, pero son muchas las especies piscícolas amenazadas en todo el planeta, por la sobre-explotación pesquera.

La biodiversidad es una fuente de incalculable valor desde un punto de vista farmacológico. Muchas de las especies que contienen el secreto para la lucha contra las peores enfermedades que padece el hombre están por descubrir, y sería una enorme pérdida que se extinguieran las especies que contienen la cura antes de que el hombre descubra. Cada especie es un laboratorio que entre se va adaptando entre otras cosas, para luchar contra las enfermedades. El hombre empezó a descubrir propiedades curativas de las plantas y luego a realizar extractos que conservaban las propiedades curativas. Por ello muchas especies animales, y vegetales tienen un enorme valor médico.

Estatua en homenaje a Alexander Fleming. Plaza de las Ventas

Los antibióticos se descubrieron por la observación de la inhibición del crecimiento bacteriano en un cultivo bacteriano contaminado por hongos. El genoma de ese hongo contenía un secreto que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Se ha avanzado mucho, pero el punto de partida estaba en el secreto contenido en el genoma de una especie aparentemente insignificante, el Penicilium, que vive en la basura.

http://www.abc.es/20081001/nacional-sociedad/descifrado-genoma-hongo-penicilina-20081001.html

En la plaza de toros de las Ventas los madrileños tenemos una estatua que rinde homenaje al doctor Alexander Fleming.

Ya hemos dicho que el número de especies viene favorecido por la energía disponible en el ecosistema, por el área disponible para los organismos, y por la estabilidad del medio. En latitudes próximas al ecuador donde la energía solar es mayor y no hay grandes diferencias estacionales se encuentran los ecosistemas más prolíficos en especies.

Por ejemplo, la riqueza de especies de peces en lagos tropicales excede con creces la de otros lagos más fríos (p.ej. 1400 especies en los lagos Victoria, Tanganika y Malawi, frente a unas 200 especies en los Grandes Lagos Norteamericanos).

En el caso de las selvas y los arrecifes de coral, ambos ecosistemas son auténticos laboratorios biológicos donde se generan a gran velocidad muchas especies nuevas.

La superficie colonizada por los corales alcanza los 930.000 kilómetros cuadrados, casi el doble que la superficie de España. Las colonias son de un crecimiento muy lento, raras veces crecen más de un centímetro al año, albergan una de cada cuatro especies marinas conocidas pero la contaminación, las urbanizaciones costeras, ciertas prácticas pesqueras, etc. han exterminado la décima parte de los corales del planeta y dañado gravemente la tercera parte del mismo.

La destrucción de grandes masas de coral también se produce por el aumento de la radiación ultravioleta por debilitamiento de la capa de ozono está destruyendo las zooxantelas, que son organismos unicelulares simbiontes imprescindibles para la supervivencia de los corales. Cuando mueren los corales enferman primero palideciendo, y terminan muriendo si no se restablecen las condiciones originales. Son las llamadas blancas del coral que pueden obedecer a distintas causas, casi siempre relacionadas con actividades humanas. Rayos UV, calentamiento, salinidad, contaminación, enfermedades, plaga de especies depredadoras, etc.

Se estima que a este ritmo en 50 años se destruirían las tres cuartas partes de nuestros arrecifes y eso tendrá un efecto muy negativo en los niveles de CO2 que ya son excesivos. Los corales extraen la mitad del calcio que llega a los mares en forma de carbonato cálcico insoluble fijando de forma muy estable el CO2.

Por todo ello, se está alterando por primera vez en muchos millones de años, la composición química de los océanos. No hay que olvidar que cuando hablamos de ecosistemas biodiversificados y estables estamos hablando de estabilidad en condiciones naturales, y se da la circunstancia de que la química de los océanos durante millones de años ha sido tremendamente estable y por ello los organismos marinos carecen de adaptaciones para el tipo de cambios que el hombre está provocando.

Por ello y por la sobre-explotación pesquera, no debe extrañarnos que solo en el último medio siglo, la reducción en el número de especies piscícolas en mar abierto sea de un 50%.

En el caso de aguas continentales tenemos una enorme cantidad de ecosistemas distintos entre sí, generalmente con una estabilidad mucho menor que la de los océanos, y por ello mucho más amenazados por la presión del ser humano.

El por qué de las plagas.

Muchas de las peores plagas que padece la humanidad tienen su origen en las descompensaciones introducidas por el propio hombre. Lo ilustraremos con algún ejemplo:

Sabemos que el hombre es un gran consumidor de cereales. En Asia es el arroz, en Europa el trigo, en América el maíz. Esto se logra con monocultivos de cereales que a nivel natural son una descompensación esta descompensación del ecosistema natural se traduce en la aparición de plagas.

Langosta

Lo sensato habría sido dejar algunos arboles intercalados en las grandes extensiones de cultivos y permitir a los pájaros insectívoros el control natural de las plagas. Naturalmente esto perjudicaría la recolección mecánica, así que se recurre a lo más rentable a corto plazo que son los insecticidas.

El uso de insecticidas para controlar las plagas tiene un efecto devastador en los ecosistemas. A fin de cuentas la plaga es un mecanismo de autorregulación del ecosistema y el hombre, cuando mata las plagas con insecticidas, envenena a todos los organismos depredadores que se alimentaban de esos insectos.

Si para combatir una plaga de langosta se usa insecticidas, se contaminarán los acuíferos, muchos peces que se alimentan de larvas acuáticas de mosquitos morirán. Estaremos induciendo  una plaga aun peor que la de las temibles langostas,  y cuando los peces desaparezcan envenenados por los insecticidas se dispararán las plagas de mosquitos. Estos prosperarán sin freno y recordemos que algunos de estos mosquitos transmiten las enfermedades que matan al mayor número de personas a nivel mundial, Malaria, y Paludismo.

Las plagas y las enfermedades endémicas de una región, tienen con frecuencia su razón de ser en desequilibrios introducidos por el hombre.

La estrategia de la ‘K’ y la estrategia de la ‘R’.

Un kilómetro cuadrado de arrecife puede tener unas 200 especies de moluscos diferentes, una hectárea de selva amazónica puede tener unas 100 especies de arboles distintos.  Estos son ejemplos de ecosistemas biodiversos muy estables, que usan la llamada estrategia de la estabilidad, también llamada estrategia de la K.

Otros ecosistemas usan la estrategia contraria llamada estrategia de la reproducción o estrategia de la R, como por ejemplo los prados.

La estrategia de la R está generalmente presente en los organismos menos evolucionados y la estrategia de la K en los más evolucionados. Son sistemas mucho más productivos pero menos estables.

En peces tenemos ejemplos en los cuales algunos peces ponen gran cantidad de huevos
que son abandonados a su suerte sin apenas mayor precaución que la de depositarlos en un sustrato adecuado tal como plantas, grava gruesa, etc. (Estrategia de la ‘R’)

Otros en cambio desarrollan estrategias de estabilidad y reducen el número de alevines. Padres que cuidan la puesta y a los alevines, el viviparismo, la construcción de diferentes tipos de nidos, etc. (Estrategia de la ‘K’)

Acuario de arrecife (Foto A.Castro Loroparque -Tenerife)

Acuario de arrecife (Foto A.Castro Loroparque -Tenerife)

Estas estrategias de la K y de la R también las vemos a nivel de poblaciones humanas dependiendo de su nivel de desarrollo. Podemos decir que las poblaciones humanas más desarrolladas siguen una estrategia de la K, buscan estabilidad mediante estructuras muy sólidas, (ciudades) en base a materiales inertes muy estables entre de los cuales podemos destacar el ladrillo y el cemento.

Podemos ver fácilmente el paralelismo si pensamos que el bosque en lugar de cemento utiliza celulosa, y los arrecifes en lugar de cemento usan carbonato cálcico. Los bosques y los arrecifes son la versión equivalente a las ciudades en la naturaleza.

La tasa de natalidad es muy baja en las oblaciones humanas más desarrolladas lo cual no impide alcanzar grandes niveles de concentraciones humanas en forma de grandes ciudades. Es la estrategia de la ‘K’  y algo similar ocurre en la selva y en el arrecife que crecen lentos pero con gran estabilidad.

Las poblaciones humanas que están en vías de desarrollo tienen una alta tasa de natalidad y carecen de infraestructuras estables. Los fenómenos destructivos de la naturaleza, no tienen el mismo efecto sobre las poblaciones humanas desarrolladas que sobre las subdesarrolladas. Japón se asienta sobre una zona de alta actividad sísmica y sus edificios están preparados para ello. Las poblaciones humanas subdesarrolladas que viven en chabolas o en edificios de adobe son demasiado frágiles y no ofrecen la protección necesaria. En la naturaleza vemos estas dos estrategias de la K y de la R.

Explotación sostenible del medio natural.

Todos los problemas que ya hemos comentado sobre plagas y otros desastres se deben a la visión cortoplacista de las poblaciones humanas.

Un gran bosque de encinas es valioso, pero el hombre considera a la encina como un árbol poco productivo por su lento crecimiento.

Por eso planta pinos que crecen más rápido y dan buena madera. Por desgracia el pino, cuyo sitio natural es la alta montaña, arde mucho mejor que la encina. Los pinares son más productivos en términos de biomasa que los encinares, pero son menos estables. El hombre en su ambición cortoplacista tampoco tiene bastante con el pinar y quema los pinares para transformarlos en prados cuya producción de biomasa es aun mayor, y su estabilidad aún menor. Cuando la yerba esta alta, introduce vacas, cuando la altura de la yerba no es suficiente para el vacuno que necesita enroscar la yerba con la lengua, meterá caballos que puede comer en prados con yerba más baja, ya que comen con sus labios, y cuando la yerba es aun más corta y no puede ser aprovechada por los caballos meterá cabras y ovejas que con su labio partido pueden comer a ras de tierra arrancando incluso de raíz cualquier brizna de yerba. Después de esto solo queda un desierto que no deja más opción que irse a otra parte. Somos fabricantes de desiertos.

La tendencia del hombre es la de pensar que un lugar tiene abundante vegetación porque el suelo es rico y el clima es húmedo, pero es justo al revés. Cuando hay vegetación el suelo se enriquece y el clima se hace más húmedo, porque los bosques atraen las lluvias, y con sus hojas muertas generan un suelo rico en humus.

Curiosamente hemos empezado a controlar nuestros impulsos cortoplacistas, y el resultado es que ahora son más destructivas las poblaciones humanas en vías de desarrollo, que las plenamente desarrolladas, donde existe cierta concienciación ecológica y el desarrollo se plantea en términos de sostenibilidad a medio y largo plazo, pero aún así la tentación del beneficio fácil y rápido hace que el ser humano ejerza una presión excesiva sobre los ecosistemas naturales perjudicando gravemente la biodiversidad. Si bien las poblaciones humanas en vías de desarrollo cometen graves errores que les hacen padecer toda clase de plagas y enfermedades, las poblaciones plenamente desarrolladas no protegen la biodiversidad sino que promueven ecosistemas productivos y sostenibles que suelen diferir mucho de los ecosistemas naturales originales mucho más estables.

Podemos asegurar que cualquier especie actual es una superviviente de millones años de antigüedad que ha superado con éxito una gran cantidad de vicisitudes de origen natural por lo cual ya están preparadas para sobrevivir a casi todo lo que la naturaleza les pueda deparar. Por esa razón la inmensa mayoría de las especies que se extinguen en la actualidad tiene su causa directa o indirecta en las actividades humanas.

La sobre-explotación, y sobretodo la alteración de los ecosistemas, sea por contaminación o por otra causa, son las razones más frecuentes por las cuales se están extinguiendo una gran cantidad de especies.

Cada especie que se extingue es una joya que se pierde para siempre. Por eso existen proyectos para reproducir en cautividad especies amenazadas de todo tipo de plantas y animales.

Imaginemos que un determinado ecosistema está siendo irremisiblemente destruido y las especies endémicas se ven por ello irremediablemente condenadas a su extinción. Realmente no hace falta mucha imaginación para considerar este caso. Por ello urge preguntarse que es lo que se puede intentar hacer para evitar la pérdida irremediable de estas especies que representan recursos genéticos de alto valor.

Generalmente no se hace gran cosa por evitar estas pérdidas por falta de concienciación. No hay ningún sistema más razonable de preservar la biodiversidad salvo la conservación de los ecosistemas que entran en conflicto con intereses humanos cortoplacistas.

Las reservas naturales son valiosos intentos de preservación de la biodiversidad pero por desgracia la degradación del medio natural y la pérdida irreversible de los ecosistemas continua siendo una constante.

El ser humano está tomando conciencia de que sus actos causan graves daños y cada vez más es consciente de que algo hay que hacer. Ya solo faltan dos cosas 1) Saber que es lo que hay que hacer y 2) Hacerlo. Lo digo porque incluso esfuerzos bien intencionados de preservación de la biodiversidad han tenido en demasiadas ocasiones justo el efecto contrario.

En EEUU bosques de gran belleza donde desde siglos los indios quemaban regularmente el bosque para un mejor aprovechamiento de los recursos, fueron preservados de la acción del hombre y resultó catastrófico porque esos incendios resultaron ser muy necesarios para la regeneración de esos ecosistemas.

También se intentó en EEUU reintroducir los castores en lugares donde habían sido exterminados por la caza abusiva, y al hacerlo se provocó la extinción de otras especies piscícolas y de mamíferos debido a los cambios bruscos provocados por esa reintroducción de los castores. En otras palabras los cambios sufridos en un ecosistema por la desaparición de una sola especie no siempre se pueden recuperar volviendo a reintroducir esa especie. Los cambios pequeños en los ecosistemas no son necesariamente reversibles.

Los ejemplares de especies extinguidas conservados en granjas o en medios artificiales aislados de su ecosistema original muchas veces destruido, tienen difícil salida, ya que tienen el mismo problema que el que vimos con la reintroducción de los castores. Lo único que se puede hacer con las especies preservadas de la extinción en granjas, en cultivos, en acuarios, en zoos, en laboratorios, etc. es continuar manteniéndolos a perpetuidad preservándolas en recintos artificiales para su estudio. Una especie de museos vivientes para evitar que las pérdidas se hagan efectivas aunque probablemente el ecosistema natural que necesitan nunca se volverá a recuperar.

Siempre llegamos a la misma conclusión.  Hay que hacer algo, pero exactamente qué. Lo que parece claro es que cuanto menos interviene el hombre mejor, y que una vez perdido o alterado un ecosistema la vuelta a la situación anterior con mucha frecuencia resulta complicado o imposible.

.

Cangrejo cacerola

Cangrejo cacerola (Xifosuro)

Adaptarse o morir. Las especies que no evolucionan terminan por extinguirse pero hay casos muy notables de especies que prácticamente no han evolucionado desde hace decenas de millones de años. Eso solo ha sido posible en determinados reductos donde estas especies se han visto aisladas y no han tenido el problema de tener que competir con especies más modernas.

Algunas islas que se escindieron del continente hace muchos años representan un buen ejemplo de como un área reducida provoca que la evolución se haga mucho más lenta. Pondremos algunos ejemplos:

Celacanto (Foto A.Castro ac. Finisterre - A Coruña)

Celacanto (Foto A.Castro ac. Finisterre - A Coruña)

Los celacantos (Latimeria chalumnae). Aparecieron hace nada menos que 400 millones de años y se pensó que se habían extinguido hace 65 millones de años, porque no se conoce ningún fósil de celacanto más reciente. Este pez apareció de forma increíble en Madagascar que es una isla separada del continente africano. Al celacanto se le considera un fósil viviente. El Nautilus es un cefalópodo que sobrevivió a la extinción de los dinosaurios y de unos parientes suyos, los amonites. El Xifosuro que es un artrópodo marino emparentado con los trilobites y que recibe varios nombres como: Cangrejo cacerola, Cangrejo de herradura, Cangrejo balloneta, Cangrejo violín, etc. pero que nada tiene que ver con los cangrejos ya que no es un crustáceo, y está en peligro de extinción. También es un fósil viviente.

Lampreas (Foto A.Castro ac. Finisterre A. Coruña)

Lampreas (Foto A.Castro ac. Finisterre A. Coruña)

Lamprea que es un pez sin mandíbulas, que parasita a otros peces.

Se usa el término fósil viviente también en otros casos donde realmente podemos hablar de escasa evolución de determinados organismos y que sin embargo están ampliamente difundidos por amplias zonas del planeta.

Nautilus (Foto A.Castro ac. Finisterre - A Coruña)

Nautilus (Foto A.Castro ac. Finisterre - A Coruña)

Existe un árbol llamado Ginkgo biloba que en muchos sentidos es un auténtico fósil viviente pero no está en peligro de extinción ni es un endemismo ni vive en ningún reducto. Sin embargo, es un árbol que jamás envejece. Su material genético está muy bien estabilizado y fue el único ser vivo capaz de sobrevivir a las fuertes radiaciones de las bombas atómicas. Un árbol situado a 1Km del centro de la explosión de Hiroshima del 6 de Agosto de 1945 rebrotó al año siguiente y aún hoy sigue vivo. No se le conocen enfermedades. Existen ejemplares que según algunos autores alcanzan los 4000 años de antigüedad.

También podrían decirse que los corales han evolucionado muy poco y en ese sentido podrían considerarse como fósiles vivientes y sin embargo están ampliamente difundidos. El concepto de fósil viviente no tiene un significado perfectamente delimitado. Es más bien un calificativo de uso coloquial.

.

En Australia que es el continente más pequeño también podemos ver como las especies son más primitivas que en el resto. Cuando una especie moderna llega a uno de estos lugares donde el reloj biológico de la evolución parece haberse detenido, actúa como un invasor que arrasa con las especies autóctonas más antiguas y que no pueden competir con estos invasores. Los gatos, perros, conejos, etc han sido introducidos en Australia por el hombre y la fauna autóctona no puede competir con ellos.

En Europa nos pasa un poco lo mismo con algunas especies americanas que nos invaden y nos destrozan la fauna autóctona. Esto ocurre pese a que ambos continentes son de similar tamaño pero el motivo es que las cordilleras americanas están situadas en vertical y las cordilleras Europeas están dispuestas en horizontal. Esto hizo que las glaciaciones en uno y otro continente tuvieran consecuencias muy distintas. En América los animales consiguieron emigrar a latitudes más cálidas y en Europa muchas especies simplemente desaparecieron al no poder superar las barreras orográficas mermando gravemente la diversidad biológica. La invasión en sentido contrario, es decir, de Especies Europeas en América es un fenómeno que también se ha dado pero en mucha menor medida. La mayor biodiversidad americana impulsó la evolución de esos animales. Son animales que están acostumbrados a una dura competencia que en Europa no encuentran.

Algunas de las especies invasoras Americanas más famosas son:
Visón americano, Cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), Mejillón cebra (Dreissena polymorpha)

El parque zoológico, un aliado de la biodiversidad.

Ya hemos hablado de este tema en este Blog. Mucha gente ve animales enjaulados sufriendo, pero la situación actual es muy distinta. Al menos legalmente existen unas directrices que la mayoría de los zoos cumplen y que suponen un beneficio para muchas especies amenazadas. Conviene documentarse antes de juzgar a la ligera la importante labor que se hace en muchos zoos.

https://www.ciberdroide.com/wordpress/?p=354

Para finalizar una llamada de atención sobre algunas noticias recientes:

La especie más próxima al ser humano está en dificultades,

Un nuevo censo indica una reducción drástica en el último refugio de chimpancés

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/13/ciencia/1223894366.html

El impacto de l cambio climático está siendo muy importante y se teme que resulte devastador:

En el enlace que presento a continuación, señala lo siguiente: «Las temperaturas previstas corresponden aproximadamente a otras fases caracterizadas por el efecto invernadero y en las que se extinguió el 95 por ciento de las plantas y animales que poblaban el planeta, señalan los autores del informe.»

http://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/cientificos_alertan_impacto_futuro_cambio_1954581.htm

Sobre el ritmo de extinción de las especies un par de apuntes más:

A continuación, proporciono un enlace a una página donde habla de la biodiversidad y entre otras cosas dice: » En los últimos 10.000 años la diversidad animal y vegetal que hoy nos maravilla, fruto de una historia de miles de millones de años de evolución, está sufriendo un retroceso devastador debido a la actividad humana. El ritmo de extinción de las especies se ha acelerado drásticamente, calculándose que en la actualidad es por los menos 400 veces mayor que el que existía antes de la aparición del ser humano. En opinión del científico E.O. Wilson, se trata del proceso principal de transformación ambiental, ya que el cambio producido cuando desaparece una especie o una variedad es totalmente irreversible.»

http://www.unescoeh.org/ext/manual/html/biodiversidad.html

Sin embargo lo más destacable es la forma en que estos cambios se han acelerado en los últimos tiempos.

En el enlace que proporciono a continuación, menciona igualmente el dato anterior y añade: «Si calculamos la tasa de extinción de este momento, basándonos en los números de especies por área, teniendo en cuenta la pérdida de bosques tropicales (aproximadamente 1/3 en los últimos 40 años), se extinguen 50.000 especies por año (sólo 7.000 de ellas conocidas). Esto representa 10.000 veces la tasa natural de extinción y significa un 5% del total de especies por década. De mantenerse estos números, a fines del siglo XXI habrán desaparecido dos tercios de las especies de la Tierra.

http://www.ecoportal.net/layout/set/print/content/view/full/75464/(printversion)/1


Nota de actualidad (19-Dic-2008) :

He creido necesario complementar este artículo con esta nota de actualidad. El secreto de la lucha contra el sida podría encontrarse en el genoma de ciertos lemures que están en peligro de extinción.  Una vez más se pone de manifiesto el inestimable valor de la biodiversidad. Estamos acabando con una especie que podría salvar a la nuestra. ¿Hay algo más absurdo?

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/01/ciencia/1228155432.html