Santyago Moro:

Es un escritor español de y fantasía, muy conocido para los amantes de este género y ha publicado 8 novelas en la editorial Silente, dentro de la colección La Nueva Generación. En 2.005 publica su  primera novela con la editorial Silente “Exilio en Redención”, con la cual se inicia la serie, «Las Crónicas de la Federación», compuesta  por 5 títulos y un sexto en fase de escritura. Es un escritor que ha investigado las distintas alternativas de , distribución y venta de sus propias obras por lo cual es una de las personas que tiene una mejor perspectiva de todo este mundo de la , , etc. Para mas información sobre él visitar su página web: http://santyagomoro.es, y su Tienda Online: http://santyagomoro.es/ventas.html

Me encanta que cada vez más autores aborden en sus artículos de opinión el tema de la autoedición. En especial cuando se trata de autores que tienen mucho que decir aportando su valiosa experiencia sobre unos temas muy necesitados de la máxima clarificación. El extraordinario artículo al que hago referencia es esté: ¿Qué se esconde en la autoedición?

Unos comentarios al artículo:

Sobre la parte que yo conozco de lo que se comenta en este artículo, me interesa matizar algo. Yo ya he hablado mucho sobre el tipo de negocio de Lulú y Bubok, y le he dado mucha importancia al tema de la opacidad. Santyago habla de control, y básicamente se trata de eso, control, pero desde un punto de vista legal y ético la opacidad no solo supone una pérdida de control, sino una pérdida de control ilícita, porque no se trata de un mero servicio.

En el momento que se habla de comisiones hay una relación contractual implícita tácitamente y por esa razón ninguna de las partes puede ejercer un control de la información sobre aquello que se comprometa a ofrecer contractualmente. Recuerdo que la propaganda tiene valor contractual.

El escenario que describe con acierto Santyago es muy amplio, es un escenario de sobreproducción de obras literarias, y que por diferentes motivos suelen ser de difícil salida al mercado.

Son los escritores más veteranos como él los que nos alertan de los peligros asociados a la autoedición y ponen cada cosa en su justo valor. No se trata de hacer un elogio de la autoedición, sino de discriminar dentro de ese enorme cajón de sastre que llamamos autoedición.

Más aún, son los escritores como él los que editan libros de autoayuda para autoeditores, y los que se preocupan incluso de auxiliar personalmente a la gente en temas bastante básicos como son ortografía, o maquetación, e incluso diseño gráfico para portadas. Temas en los que muchos de nosotros flojeábamos de forma considerable cuando empezamos a escribir.

Yo aún uso las letras grandotas que Santyago me pasó para el inicio de los capítulos. Si no os gustan es culpa de Santyago, (a mí sí me gustan).

La deuda de gratitud que muchos escritores noveles, entre los que me incluyo, tenemos con él es considerable. Siento una gran satisfacción por dedicarle este artículo enteramente para él. En un Blog donde tanto espacio se ha dedicado a la autoedición, Santyago es referencia obligada. Sin lugar a dudas es la persona que más me ayudó en mis inicios como autoeditor.