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La autoedición responsable.

¿Podemos lavarnos las manos y recomendar un punto de venta?

¿Podemos lavarnos las manos y recomendar un punto de venta?

¿Podemos los autoeditores eludir toda responsabilidad caso de que se produzcan problemas con los pedidos de nuestras obras?

Quizás algunos piensen que por ejemplo ofreciendo la doble posibilidad de comprar en Lulú o en Bubok pueden eludir toda responsabilidad sobre una mala gestión de los pedidos de sus obras.

Creo que no todos los autoeditores que utilizan estos sitemas son conscientes de que la gente que va a comprar el libro autoeditado y ofrecido por Lulú, o por Bubok, no va a llegar a él porque lo busque en una u otra tienda virtual, sino que llegará allí a través del enlace que el autoeditor le proporcione desde su página.

Los autores no sólo les estamos proporcionando la obra, sino que también les colocamos al cliente, tal y como el mismo Lulú reconoce en su Blog. Lo más difícil en cualquier negocio es la venta y desde luego así da gusto vender:

http://lulublog.es/2009/08/04/la-lupa-de-lulu-%C2%BFcomo-podemos-hacer-que-los-lectores-encuentren-tu-libro-aun-mas-facilmente/Actualmente, aproximadamente el 90% de nuestro tráfico en Lulu es de autores que se auto-publican. Esto significa que tenemos un demasiados usuarios interesados en la publicación pero muy pocos buscando libros. La mayoría de las veces, los usuarios compran libros a través de enlaces directos hacia el libro del autor.

¿No lo tenías claro? Este tipo de servicios no hacen nada demasiado valioso por el autor. Los considero más adecuados para la publicación de vanidad (impresión y venta de muy pocos ejemplares) que para un escritor de oficio.

La labor promocional efectiva la hace siempre el propio autor, y por esa razón, si alguien que yo promociono como punto de venta no lo hiciera bien,  estaría beneficiándose a mi costa y perjudicando mi imagen. Antes de regalar una venta a alguien que te dejará en mal lugar, piénsatelo.

Yo me considero un autor novel,  y no quiero trasladar al cliente la responsabilidad de acertar con el lugar donde comprar mis libros porque no soy sólo el autor, soy autoeditor y promotor de mis obras, y he de asumir igualmente esas otras responsabilidades que acompañan a esas funciones que también realizo.

A la gente que cree que la visibilidad en Internet es algo que alguien puede regalar, les digo que deberían pensar que realmente el efecto escaparate que ofrecen los portales tipo Lulú o Bubok es muy pobre. No lo digo yo,  la propia Lulú lo reconoce así, y lo mínimo que se les puede pedir a estos negocios, es que los pedidos lleguen, y en caso de problemas los resuelvan. Cerciórate de ello antes de usarlos.

En mi humilde opinión, el cliente que sufra problemas con sus pedidos, tiene todo el derecho a hacer responsable de lo que pase con él mismo no solo al vendedor, sino también al autoeditor que le ha enchufado al sitio donde intentó adquirirla.

Soy consciente de que en este momento la elección de una buena opción de venta y distribución de obras autoeditadas no es algo trivial.

La opción de distribución que yo uso no es la panacea ni es un sistema que pueda convenir a todo el mundo. Es fruto de un acuerdo con una tienda que ofrece la posibilidad de hacer pedidos por Internet, y lo que a mí me sirve no tiene porque ser lo mejor para otros.

La confiabilidad que se concede a otra persona ya sea física o jurídica es algo muy personal. La confiabilidad carece de la propiedad transitiva (Si A confía en B, y B confía en C, no significa que A deba confiar en C).  Con la desconfianza ocurre lo mismo, y yo digo claramente que no confío en Lulú.

Admito que las opciones no son muchas, pero rebajar el nivel de exigencia con algunas compañías de gran éxito, que se están permitiendo el lujo de rebajar su calidad del servicio en la gestión de pedidos, me parece poco responsable.

Mi consejo es que no merece la pena asociarse indiscriminadamente con toda clase de empresas por intentar arañar unas pocas ventas más. Éstas en realidad no se producirán nunca porque él que realmente va a vender tus obras, serás tú.

Casi nadie compra libros buscando en esas tiendas virtuales que ofrecen grandes catálogos y no dan un buen servicio. Allí las compran los que te localizaron a ti en tu web, y confiando en tu enlace acudieron a compra en esa tienda que tú indicaste.

No ser selectivo con tus socios es una práctica que perjudicará a tus clientes, a ti mismo, y a la autoedición en general. Esto último creo que me da derecho a decir que todos los autoeditores deberíamos cuidar al máximo este aspecto del negocio. Yo antes de ceder para distribución y venta mi obra a una compañía que no me ofrezca la máxima confianza, prefiero meter mi obra en un cajón y esperar a encontrar otra cosa o a que cambie la situación, y eso es lo que recomiendo hacer a todos los autoeditores.

No pretendo cargarme de razones, me consta que muchísima gente no opinará lo mismo que yo, pero yo procuro responsabilizarme, y a los que compran libros de autoedición y tienen problemas con los pedidos les voy a hacer una petición que a la larga será para su propio bien, y para el bien de la autoedición.

Si pediste un libro de autoedición y no te llegó, o llegó mal, quéjate a la compañía que gestionó el pedido. Pero si llegaste a esa tienda a través de la página del autor o de alguien que se lleva una parte del beneficio (este detallito ha de tenerse en cuenta porque no se puede exigir responsabilidad a quien no obtiene beneficio alguno), también tendrás derecho a quejarte ante él, porque esa mala recomendación sobre el lugar donde adquirirla te ocasionó un perjuicio.

¿Si nosotros no defendemos nuestra imagen como autoeditores quién lo hará?

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6 Comentarios

  1. Javi de Ríos

    Entiendo lo que dices, pero no veo por ningún lado la ventaja de tu forma de funcionar respecto a, como hago yo, confiar en Bubok. «Tu tienda igualmente podría fallar.

    Y por supuesto que yo estoy pendiente, en todos los casos en los que tengo algún contacto con el comprador, de que le lleguen los pedidos.

  2. admin

    Javi, ¿Tu dejarías las llaves de tu casa a cualquiera?
    Tu respuesta indica que confias en Bubok, y yo no conozco como funciona Bubok.
    Bubok me parece algo más confiable.

    Sólo sé que como modelo de negocio es muy parecido a Lulú. No confío en Lulú, y he optado por hacerme autoeditor independiente para no volver a padecer el mismo tipo de problemas una segunda vez. Lulú cambió su política de un día para otro.

    Lulú y Bubok en mi modesta opinión no son buenas opciones pero sí muy cómodas. Creo que visto todo el negocio a largo plazo es jugársela. Prefiero tener todo el control. El margen de beneficio en Lulú y Bubok es bueno cuando se vende muy poco. Si no piensas vender más de 20 ejemplares de tu obra puede que no veas las ventajas.

    Has perdido el control sobre tu obra porque es un documento electrónico que otros (demasiadas manos) manejan y el día que pase algo feo, puede que no puedas responsabilizarles por nada. Ellos no han firmado nada, no se responsabilizan de nada. Te tratan como si te estuvieran ofreciendo un servicio gratuito, pero son comisionistas. Tengo la sensación de que se lavaran las manos al menor problema.

    Yo prefiero apostar por el futuro de mi obra y necesito trabajar con socios serios y la opacidad en un negocio que me ofrece comisiones la considero inadmisible aunque sería más adecuado llamarlo ilícito. Los problemas derivados de la opacidad suelen surgir de golpe y con tremendas repercusiones. Lo hemos visto demasiadas veces.

  3. Javi de Ríos

    En Bubok existe un contrato con el editor, de dos tipos, por cierto, según tengas ISBN propio o ISBN de Bubok. Yo no he tenido problemas y cuando hubo alguno se me solucionó, abase de estar encima e insistir pero se soluciono.

    Para la venta por goteo, ejemplar a ejemplar me solucionan «mucho». Esto no quiere decir que yo vea mal tener todo el control del proceso, pero yo ahora mismo no tengo tiempo ni de rellenar un puñetero formulario de ISBN.

    Tengo pensado para otras obras explorar otras formular: desde la autoedición total hasta intentar publicar por editorial convencional, pero la obra que tengo en _Bubok seguirá ahí. Cada obra un camino.

    En lo que no estoy de acuerdo es que me plantees una dicotomía responsable-no responsable, ya uq yo doy mi dirección de contacto mediante mensaje automático a cualquiera que me compra en Bubok, y en el caqso de que sea alguien que haya conocido por Twitter y Facebook estoy pendiente personalmente de que se haga la entreaga. Los problemas a loos que me enfrento son los mismos que tu: vigilar que se imprima el libro y vigilar que se entregue.

    No se que más decirte, estoy de acuerdo con como acabas el artículo y también en que el marketing y la venta correm de mi cuenta, pero eso lo he sabido siempre.

    Un saludo

  4. admin

    Javi de Ríos, Dices:

    «En lo que no estoy de acuerdo es que me plantees una dicotomía responsable-no responsable…»

    Pero de hecho tú mismo admites que te estás haciendo responsable desde el momento en que declaras que estás pendiente que se haga la entrega. Estás usando Bubok que yo a nivel de calidad de servicio no puede calificar porque no lo conozco. Creo que velas por la satisfacción de tus lectores y que sí te estás haciendo de alguna manera corresponsable.

    El contrato al que te refieres:

    ¿Está firmado por ambas partes?
    ¿Tiene un periodo de vigencia?

    Es una lástima que Lulú no me hiciera firmar un contrato con los términos en que se anunció aquí en España. Lulú también tiene un contrato en la web, un contrato que según parece cambia de forma unilateral cuando le da la gana.

    Ojalá más personas como tú dijeran lo que piensan sobre todo esto. Te agradezco muy sinceramente tu comentario que en lo esencial puedo compartir plenamente.

    Yo no puedo criticar a Bubok y no lo voy a meter en el mismo saco que Lulú. Son negocios muy parecidos, admito que a mí no me gustan, ni siquiera confío en ellos, pero una cosa es optar por no recomendarlos y otra muy distinta desaconsejarlos. Personalmente me parece mejor la autoedición independiente, pero también admito que implica no sólo más trabajo sino un tipo de trabajo muy poco creativo que no apetece hacer y hay gente que incluso opta por publicar bajo copyleft. Tiene que haber de todo, pero si una persona pone un enlace para que compren su obra en un sitio, no debe lavarse las manos. El que se sienta aludido que lo solucione, yo no puedo decir otra cosa.

    Te doy toda la razón en lo relativo a que cada obra puede llevar su propio camino. Creo que un autoeditor debe de experimentar en sus propias carnes las distintas posibilidades de la autoedición y aprender de todo ello. Dudo mucho que la autoedición se consolide bajo un modelo único y maravilloso. La autoedición se va a convertir en un auténtico arte, como por ejemplo el arte de tener éxito publicando un Blog.

    ¿Hay alguna fórmula maravillosa para eso? Ni la hay ni la puede haber. Con la autoedición pasará lo mismo. Los Blogs son una forma de autoedición que lo que pretenden obtener es atención ¿no?

  5. Javi de Ríos

    Lo de los blogs es muy interesante, porque yo de hecho ahora regalo el ebook y vendo el libro en papel.

    EL siguiente proyecto está basado en la publicación de microrrelatos en mi blog personal, así que puede que venda el ebook. ¿Y el siguiente libro en papel? Aún no lo sé

  6. admin

    Yo también estoy considerando diferentes opciones. Es evidente que los autoeditores tenemos que invertir en publicidad y una forma de hacerlo es hacer alguna oferta irresistible combinada con otras ofertas más rentables.

    Un cordial saludo.

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