Aznar nos metió en una guerra por fiarse de su amigo Bush que aseguraba que existían armas de destrucción masiva. Se trató de un grave error que nunca reconoció, y para ser justos Zapatero usó esa baza de una forma oportunista y más tarde compensó su jugada metiéndonos en Afganistán donde llevamos 92 militares muertos.

Habrá gente que justifique estas barbaridades cometidas por unos o por otros dependiendo de su afinidad política, pero lo que me parece surrealista es la propuesta que este señor acaba de hacer recientemente.

Aznar habla claro: «Hay que acabar con el actual estado del bienestar»
«se tiene que acabar con la creencia de que trabajando poco se puede ganar mucho», en referencia a las coberturas sociales que actualmente reciben los trabajadores en base al actual modelo del estado del bienestar español. Indirectamente, por tanto, está responsabilizando a los beneficiarios por algunas de estas coberturas de ser causantes de la actual.

Tras lo anterior, Aznar ha dicho que si el PP llega al poder, «se hará los que se tiene que hacer», es decir, «reformar el estado del bienestar, que ya se ha demostrado insostenible».

El estado del bienestar inasumible al que que se refiere Aznar, no es que las parejas tengan que malvivir trabajando toda su vida para dejarse casi todo lo que ganan en la hipoteca y en los impuestos. Eso era antes, ahora ya ni eso.

Las familias enteras en paro alcanzan ya los 1,3 millones
Madrid.- El paro es un drama que se vive cada vez en mayor número de hogares. Las familias con todos los miembros en paro crecieron en 78.500 en el primer trimestre del año y se situaron en 1.298.500.

Ahora al estado actual de esclavitud de la sociedad, se le ha llamado estado del bienestar insostenible. ¿No será que lo insostenible es el modelo económico actual basado en una estúpida carrera por aumentar de forma imparable la competitividad a costa de los trabajadores?

Los países más ricos son los que deciden, así que hay que estar en el ranking de los más ricos, y eso se consigue esclavizando cada vez más a los trabajadores, y ya estamos cerca de alcanzar un límite marcado por las necesidades para sobrevivir .

Ahora estos aristócratas se pelean por ver quien dice la barbaridad más gorda.