Confieso mi total desconfianza ante las intenciones que se suelen esconder tras declaraciones de este tipo.

Este señor juez no tiene bastante con los problemas judiciales que arrastra y continua demostrando su falta de discreción sobre asuntos políticos de gran calado.

El juez español Baltasar Garzón a favor de regular las redes sociales
El juez español Baltasar Garzón se pronunció hoy, en el estado mexicano de Veracruz, a favor de regular las e Internet y rechazó que esto represente un atentado a la
[…] Garzón defendió y avaló la decisión del Gobierno veracruzano de crear la figura de «perturbación del orden público» para castigar falsos rumores que se generen en las redes sociales.
[…] Aseguró que es necesario evitar que estos medios alternativos de información sean utilizados de manera irresponsable o para generar caos social.

Tiene cierto tufillo liberticida, y si esto lo dice un político, los ciudadanos podemos tomar cartas en el asunto y castigarlo o no en las urnas, pero si lo dice un juez no podemos hacer nada.

Se supone que la democracia se basa en la representación de la voluntad popular, pero cuando esta logra traspasar las trampas políticas haciendo uso de instrumentos como las redes sociales, surgen las tentaciones de blindar la totipotencia de unas instituciones que está comportándose como una estafa a la democracia, porque están funcionando al margen de los intereses de la ciudadanía, y a favor de los intereses del gran capital.

No insinúo que esta sea la intencionalidad de Garzón, pero aunque su deseo sincero sea el de arreglar todas las injusticias graves de este cochino mundo, debería ajustarse a sus competencias y no mezclarse en asuntos políticos con tanta facilidad.

Habitualmente sus compañeros de carrera suelen ser especialmente discretos para reforzar la necesaria imagen de imparcialidad que necesitan para ejercer su profesión. En el caso del juez Garzón viene ocurriendo lo contrario. Es un juez polémico porque no asume las limitaciones que se autoimponen otros jueces. Siempre se le ha visto un afán de protagonismo mediático y una clara ambición política.

Es un juez marcado por su entrada la política durante la última etapa del gobierno de Felipe González, y por una salida de la misma con un importante cabreo que concluyó con el procesamiento de sus compañeros socialistas por el caso GAL (A mí me pasma que fuera competente para eso).

Un juez que toma la decisión de entrar en política, debería renunciar a su carrera judicial para no comprometer la independencia judicial que hoy en día brilla por su ausencia, y que está fuertemente condicionada por el PP y el PSOE. Los altos tribunales están dando un espectáculo esperpéntico de seguidismo político.

Garzón, fue suspendido cautelarmente como juez de la Audiencia Nacional por el CGPJ el 14 de mayo de 2010, después de que el magistrado del TS Luciano Varela acordara la apertura de juicio oral contra él por presunta prevaricación al declararse competente para investigar los crímenes del franquismo, y está imputado en varias causas por faltas graves tales como cohecho y prevaricación:

  • Por la investigación de los crímenes del franquismo.
  • Por escuchas ilegales en el Caso Gürtel.
  • Por supuesta prevaricación en favor del Banco de Santander.

Además, su actuación en el caso Faisán paralizando el juicio durante un año provocó el enfado y la desconfianza de la juez francesa Le Vert, pero de todo ello ya hablé en un artículo: El calvario judicial de Garzón.

La noticia me preocupa porque son declaraciones ambiguas sobre un tema importantísimo pronunciadas por un juez que tiene poco de prudente. Intentaré explicarme mejor.

Las actuaciones judiciales deberían estar limitadas a perseguir delitos, y estos siempre son cometidos por personas físicas. La tentación de atacar a la y de ejercer controles preventivos que van en contra de la libertad de expresión, son características que ya se han puesto en marcha en países totalitarios como China. En China existe un control sobre los contenidos de Internet y el señor Garzón ya intentó tomar este tipo de atajos en su lucha contra el terrorismo.

Los problemas de Garzón en Internet
El juez encuentra dificultades para suspender las actividades de Batasuna en la Red

En agosto, el juez envió una comisión rogatoria a la sede de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN, en sus siglas inglesas), en EEUU, para que eliminara los dominios de Internet de Batasuna y retirara «como palabras registrables» Batasuna, Euskal-Herritarrok y Herri-Batasuna.

El 5 de septiembre, la ICANN desestimó la petición de Garzón, alegando que este organismo «no está involucrado en la regulación de contenidos de Internet».

El juez envió también una comisión rogatoria a Australia, para que la empresa Melbourne IT, donde había sido registrado el dominio batasuna.org, bloqueara este nombre y la posibilidad de volver a contratarlo. Sin embargo, nada pudo hacer esta compañía, pues el sitio web de la formación aberztale se encontraba muy lejos de allí.

En democracia la lucha contra el terrorismo debe hacerse desde el respeto y la protección a los derechos humanos, porque lo contrario es imitar las tesis terroristas del desprecio a tales derechos.

El fin no justifica los medios porque ambos son inseparables, y son demasiadas las ocasiones en las cuales el señor Garzón se ha liado la manta a la cabeza para ejercer la de una forma bastante polémica y bastante testosterónica que algunos aplauden cuando les conviene el resultado.

Si empezamos a admitir acciones preventivas de recortes de derechos en Internet, será como permitir que nos coloquen grilletes y cadenas.

De Garzón me preocupa lo que dice y lo que se calla,  porque ya le vamos conociendo.

Sé que no todo el mundo opinará igual, las polémicas tienen doble faz, pero con independencia de los éxitos judiciales concretos que se consigan, yo creo que no se necesitan jueces así. Los considero más propios de las dictaduras, de derechas o de izquierdas, que de las democracias.