Almacén editorial.

Almacén .

Yo continuo dedicando tiempo a escribir mis novelas, pero he parado de publicar, porque he visto que para un autoeditor el futuro pasa por el libro digital, y se trata de un nicho de mercado totalmente nuevo, y lleno de incertidumbres por ser diferente de todo lo que ha existido hasta ahora.

Me estoy tomando con mucha calma mi faceta de escritor de novela de ciencia ficción. Lo considero una ventaja de la por la cual continúo apostando fuerte.

Lo primero que hay que advertir es que las condiciones que las empresas ofertan al mundo editorial a través la red, no están demostrando su carácter vinculante.

En el mundo de la autoedición, ya pasó con Lulú que hizo cambios de tarifas muy arbitrarios en determinados momentos y se limitaron a actualizar la página con las nuevas condiciones contractuales, y asunto arreglado.

Yo he parado de publicar nuevas obras, para no perjudicar los derechos sobre las mismas. Estoy a la espera de ver en que va quedando esta gran carnicería de mercados editoriales emergentes.

Ahora , con los negocios de librería virtuales, nos demuestra que continua vigente el «aquí mando yo». Aunque hablamos de algo muy diferente del ejemplo que mencioné de Lulú, no puede evitar ver paralelismos. Estas grandes empresas, que han irrumpido en los negocios editoriales en red, están demostrando ofrecer muy poca seguridad jurídica.

Las supuestas relaciones contractuales que ofrecen estos gigantes de Internet, demuestran ser muy poco fiables.

Para este tipo de relaciones contractuales deberíamos acuñar un nuevo concepto al que podríamos llamar, «firmar en la nube».

La difícil (imposible) supervivencia de las librerías independientes en iPad e iPhone
Por Arantxa Mellado.
Parece ser que Apple va a por todas y que va a intentar monopolizar en lo posible la venta de libros digitales en los dispositivos iOS. Exige a las librerías virtuales una comisión del 30% de los libros vendidos a través de iPad e iPhone, justo cuando las grandes editoriales han adoptado un modelo de agencia que fija los precios de los libros digitales y rebaja la comisión de los libreros del 50 al 30%.