Perdón si a alguien le parece que infamo a nuestra sagrada institución,  pero me pilla en mal momento la lectura del caso de la demostración del estúpido sentido del humor de un juez.

Se me acumulan las causas de mis reproches al funcionamiento de la en un país que va para bananero por culpa de tanta desvergüenza y tomadura de pelo al ciudadano, y para colmo leo lo siguiente:

Expedientado un juez de Tenerife por escribir una sentencia en verso
«Contemplen el último minuto de grabación, espectáculo sin par…la magia de la facundia…el poder de la razón», argumenta el juez en su resolución.

Permitirme que me desfogue, y salga como salga, me apetece hacerlo en verso:

Jueces y secretarios judiciales sin seso.
Juzgados en peligro por papeles en exceso.
Hasta los edificios peligran de tanto peso,
de papeles repartidos por pasillos y despechos.
¡Perdón! Quise decir despachos, y to eso.

Sobre ETA en la prensa, avergonzado porque leo
como disienten el constitucional y el supremo.
Ocho años hace que se sentenció el 11M,
y hay cosas que no comprendo.
Será Titadine, o será Goma2-ECO.
De explosivos yo no entiendo,
pero explíquenme porqué, se perdió un tren entero.

Rabia me da, ver tanta prepotencia y desprecio,
para con los de justicia necesitados,
que somos todos los ciudadanos,
los que pagamos esos sueldos.
Ni justicia, ni rapidez, ni legal criterio.
Estómagos agradecidos,
sospechas de cohecho.

Lo último y lo más fresco.
Un Juez expedientado,
siguiendo el criterio recogido,
en la resolución del consejo,
por escribir una sentencia en verso.
Un ventidós de febrero,
se mofó en la sentencia,
de una azafata de vuelo,
que merecía justicia,
y no ese vulgar exceso.

Entienda señor juez,
que no le pagamos pa eso.