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Categoría: Cambio climático Página 2 de 9

¿Podemos no hacer nada con la emisión de CO2 hasta el 2020?

Emisiones de CO2 por países.

Emisiones de CO2 por países.

La situación actual consensuada por muchos países es la de no hacer nada hasta el 2020 y luego ya veremos.

Durban pospone hasta 2020 la lucha contra el cambio climático

195 representantes de países de todo el mundo se han reunido en Durban (Sudafrica) y ha aprobado el documento llamado “Plataforma para una Acción Reforzada de Durbán”, por el que se comprometen a alcanzar un pacto global en 2015 que fije límites a las emisiones de CO2, para frenar el calentamiento del planeta. Estos límites tendrían que entrar en vigor en 2020, si entre medias, en las distintas cumbres previstas, no se decide otra cosa. En estos términos, hasta EE.UU. ha estado de acuerdo, pues sabe de aquí al 2020, hay toda una década.

Con la medida de no hacer nada hasta 2020 si han estado todos de acuerdo ¿pero podemos esperar tanto?

Si en el 2015 tampoco se ponen de acuerdo, no sabemos que pasará. Existe un dato especialmente preocupante. Hace un par de años la ONU dijo que el deshielo del ártico podría ocurrir en 2030 y ahora se piensa que puede ocurrir en 2020.

El Ártico se derrite, ¿Quedará hielo polar en 2020?
La capa de hielo polar se hace cada vez más fina, hasta el punto de que -según un científico noruego- en diez años el Océano Glacial Ártico podría quedar completamente desprovisto de su ‘manto’ helado durante la estación veraniega.

No hay forma de encontrar datos para establecer previsiones fiables. El calentamiento actual, podría ser diferente de los anteriores calentamientos ocurridos en los últimos 700.000 años, en lo relativo al reparto de temperaturas en el planeta y sus consecuencias. Los análisis científicos parecen indicar que el Océano Ártico nunca se desheló estacionalmente durante esos últimos 700.000 años, a pesar de haber existido períodos más cálidos que los actuales y se desconoce el motivo.

La banquisa (mar de hielo) en la región ártica es de por sí muy importante en el mantenimiento global del clima debido a su efecto albedo. Al reducirse la superficie de hielo disminuye el efecto albedo y refleja menos energía solar al espacio, lo cual acelerará el calentamiento global considerablemente.

Gravísima inacción política internacional:
El cambio climático no ha preocupado lo suficiente a ningún político en este maltratado planeta. España no es una excepción; En el discurso de investidura de más de una hora de Rajoy como nuevo presidente, ni siquiera se mencionó el medioambiente.

El Protocolo de Kioto vencerá en 2012. Su necesaria continuación se empezó a gestar en la Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático de Bali en 2007. También en 2007 se publicó el documental de ‘La verdad incómoda’ de Al Gore. Desde entonces, pese a la toma de conciencia generalizada sobre el grave problema del calentamiento global, todas las cumbres internacionales para afrontar el problema, han continuado fracasando por culpa de unos intereses económicos cortoplacistas y de la competitividad entre los países. China argumenta que necesita contaminar para impulsar su desarrollo igual que hicieron otros países antes que ellos.

La situación de inminente amenaza para la supervivencia humana y para muchísimas especies más, avanza sin que las respuestas de los políticos estén a la altura de las circunstancias. Hablamos de un plazo de unas cinco décadas o menos.

Consecuencias de la inacción política:
Ya no es seguro que reduciendo las emisiones de CO2 a cero estemos a tiempo para impedir la escalada imparable de las temperaturas que incluso sin emisiones de CO2 continuarían subiendo hasta alcanzar un nuevo nivel de temperatura global estable, pero quizás demasiado alto e  incompatible con la supervivencia humana. La incertidumbre es total.

Esto no es una paranoia, es una verdad que vamos ignorando y alejando de nosotros a medida que se acerca porque nos asusta demasiado. La realidad de los datos observados va confirmando las tesis más pesimistas sobre el cambio climático y su responsabilidad humana.

Alemania Angela Merkel. I'm sorry.

Alemania: Angela Merkel. I'm sorry.

Australia Kevin Rudd. I'm sorry.

Australia: Kevin Rudd. I'm sorry.

Brasil Lula da Silva. I'm sorry.

Brasil: Lula da Silva. I'm sorry.

Canada Stephen Harper. I'm sorry.

Canadá: Stephen Harper. I'm sorry.

EEUU_Obama. I'm sorry.

EEUU: Obama. I'm sorry.

España Rodriguez Zapatero. I'm sorry.

España: Rodriguez Zapatero. I'm sorry.

Francia: Nicolas Sarkozy. I'm sorry.

Francia: Nicolas Sarkozy. I'm sorry.

Gran Bretaña: Gordon Brown. I'm sorry.

G.B.: Gordon Brown. I'm sorry.

La mención de que el 2020 podría ser ya demasiado tarde no es nueva, ya se lanzó como precampaña publicitaria para la fracasada cumbre de Copenhague. No estamos diciendo nada nuevo. Ocurre que ahora suena mucho más catastrofista porque cada vez queda más cerca. Esperar a 2020 para empezar a tomar medidas serias es una temeridad.

Se estima que en 1990 el número de refugiados ambientales fue de 25 millones de personas y es una cifra que ha ido aumentando y ya supera al número de refugiados por la guerra. Esto parece no preocupar a las conciencias de los políticos de los países más desarrollados donde el cambio climático. Estos políticos aún no perciben la amenaza como inminente y prefieren no hacer nada por si acaso no hace falta. ¿Cabe mayor imprudencia que esa?

En el caso de que en 2020 nuestros políticos consigan anteponer unos criterios de supervivencia básica a los criterios de competitividad económica, podría ser ya tarde. La incapacidad de los políticos para reaccionar a las crisis globales largamente anunciadas es nula tal y como acaba de ser confirmado por la crisis económica actual. La burbuja inmobiliaria tardó mucho en estallar.

Para solucionar a tiempo el problema del CO2 y su efecto invernadero, puede hacer falta solucionar previamente el grave problema de ser gobernados por una clase política que no resueleve problemas sino que los crea. No está todo perdido, pero la situación tampoco invita al optimismo.

Estamos en manos de idiotas ¿Qué será del mundo en 50 años?

Cambio Climático vs. política.

Cambio Climático vs. política.

Este Post es quizás el producto de un ataque de paranoia de su autor. No se lo recomiendo leer a nadie. Para lo único que servirá leer esto es para sentirse mucho peor. Si ya has tenido un mal día no sigas leyendo. Poquitos motivos para la esperanza y para el optimismo vas a encontrar aquí, y sin embargo tarde o temprano la política del avestruz nos pasará a todos su desagradable factura, porque la realidad no desaparece cerrando los ojos. Lo siento, ya empecé con la paranoia, y no la abandonaré en todo este negro artículo salvo para sugerir un par de ideas al final del mismo.

Las negras perspectivas actuales:

La humanidad se enfrentará en las próximas décadas a muchos desafíos derivados de los límites alcanzados por su desordenado crecimiento. Problemas tales como: Cambio climático, crisis de biodiversidad, explosión demográfica, crisis alimentaria, y crisis energética. Todo ello se sumará muy probablemente a crisis económicas y políticas cada vez mayores.

Los políticos deberían ser parte de la solución, pero estamos viendo que son parte del problema. La XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático se celebró en Copenhague, Dinamarca, del 7 al 18 de diciembre de 2009. Lo único que se consiguió fue elaborar un texto, no vinculante, sin objetivos cuantitativos y sin plazos.

La falta de concienciación ante una inminente catástrofe global:
En 1972 se postuló que el crecimiento de la humanidad, no podría ser ilimitado y que ese límite llegaría antes de cien años de continuar al ritmo de crecimiento actual.

En 1992, se certificó que la humanidad ya estaba consumiendo más recursos de los que el planeta podía regenerar y hemos seguido consumiendo recursos de forma no sostenible desde entonces.

En 2004 como buenos observadores de los hechos anunciados se continua constatando nuestra imparable carrera hacia el desastre.

Los límites del crecimiento.
La conclusión del informe de 1972 fue la siguiente: si el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en la tierra durante los próximos cien años.

En 1992, 20 años después de la publicación original, se actualizó y publicó una nueva versión del informe titulado Más allá de los límites del crecimiento, en la cual, con base en los datos recolectados desde entonces, se exponía que la humanidad ya había superado la capacidad de carga del planeta para sostener su población.

El 1 de junio de 2004 se publica (en inglés por la editorial Chelsea Green Publishing Company, en español por Galaxia Gutenberg) la versión actualizada e integral de las dos versiones anteriores, con el título Los límites del crecimiento: 30 años después. En esta publicación se aborda la discusión sobre el imparable crecimiento de la población mundial, el aumento de la producción industrial, el agotamiento de los recursos, la contaminación y la tecnología. entre otras cosas se señala que: «no puede haber un crecimiento poblacional, económico e industrial ilimitado en un planeta de recursos limitados». En esta versión se actualizan e integran las dos versiones precedentes.

El ser humano es capaz de reconocer el peligro y avanzar temerariamente hacia él con la única esperanza de que a él y a sus hijos no les alcanzara.

El ser humano no parece tener una conciencia de especie, sino una conciencia generacional. Es como si cualquier problema al que deban enfrentarse nuestros nietos y su descendencia, pese a ser causado por nosotros, fuera un problema que nos es ajeno y que deberán resolver  las generaciones futuras. Una actitud muy irresponsable.

Los territorios humanos son concebidos como una propiedad de sus habitantes cuando en realidad es un préstamo que ha de ser conservado sin menos cabo para las generaciones futuras.

Consecuencias del cambio climático:
No conocemos con exactitud como terminará el cambio climático, pero ya sabemos que ha empezado el cambio, y que las consecuencias indirectas pueden ser tanto o más graves que las directas. Me refiero a las consecuencias provocadas no sólo por el propio cambio climático, sino por la estúpida forma de gestionarlo.

Ante el grave hito que supone la desaparición del hielo polar, los políticos continúan sin dar la talla. En lugar de ver en el deshielo polar un serio problema que acelerará el calentamiento global, Canadá, Rusia, Dinamarca y EE.UU. ya han empezado a disputarse los futuros derechos territoriales del Ártico ante las nuevas expectativas de extracción petrolífera que podrían surgir en un futuro. No han hecho nada por resolver el problema de las emisiones de CO2 y ya están pensando en la forma de aumentarlas.

Ante la complejidad de estos problemas planteados para el futuro de la humanidad, no resulta muy esperanzador comprobar la capacidad para la estupidez de nuestra clase política.

Nuestra clase política está totalmente desconectada de su verdadera función porque está en manos del gran capital, y mientras eso no cambie no podremos pedir más sensatez a nuestros políticos. Nuestro modelo político por excelencia , la democracia, está muy enfermo y ha dejado de dar respuesta a nuestras necesidades.

Destrucción de ecosistemas:
El cambio climático es una amenaza para nuestros recursos alimentarios. De momento hemos ido saliendo del paso destruyendo progresivamente nuevos ecosistemas, para darles un aprovechamiento productivo inmediato de forma nada sostenible, pero el precio que eso supone para generaciones futuras es enorme.

Destrucción de selvas tropicales:
Las selvas lluviosas tropicales han recibido mucha atención respecto a la destrucción de hábitats. De los 16 millones de kilómetros cuadrados aproximadamente de selva lluviosa tropical que existían originariamente en el mundo quedan menos de 9 millones.6 El ritmo actual de deforestación es de 160 000 kilómetros cuadrados de tala anual lo que representa una pérdida de alrededor del 1% de selva original por año.

Pero estamos hablando no sólo de la destrucción de bosques, sino de muchos ecosistemas más.

Océanos: Se avecina extinción masiva de la vida marina
Los océanos, los mayores ecosistemas de la Tierra, están al borde de una catástrofe y corren el riesgo de entrar en una fase de extinción de especies marinas sin precedentes, sólo comparable a grandes extinciones de la era prehistórica, debido a la contaminación, el cambio climático y actividades humanas como la sobrepesca, advierte un nuevo estudio elaborado por un grupo de expertos internacionales.

Según se desprende del estudio elaborado por el Programa Internacional sobre el Estados de los Océanos (IPSO), existen sólidas pruebas científicas de que en los océanos se están dando las mismas condiciones presentes «en todas las extinciones en masa a lo largo de la historia de la Tierra», cinco en los últimos 600 millones de años.

Sobre la situación de los humedales de agua dulce, (ríos, torrentes, lagos,  charcas) pero basta decir que son los ecosistemas que más han sufrido en la biodiversidad de sus organismos, por problemas de contaminación, desecación, presas, cultivos, industria, deforestación, etc. No sólo han desaparecido una gran cantidad de especies y otras más están en extinción sino que todo el grupo de los anfibios de extraordinaria importancia para la salud de estos ecosistemas, está en muy grave peligro de extinción. Se cree que de entre las 6000 especies de anfibios conocidas, alrededor de 168 especies se han extinguido, y por lo menos 2.469 (43%) especies presentan un importante declive en su población, por lo que el número de especies amenazadas continuará incrementándose

 El problema de crecimiento demográfico humano:

En los próximos diez años, la población del mundo industrializado crecerá sólo en 56 millones de personas, mientras que la población de los países en desarrollo aumentará en más de 900 millones.

Las previsiones para garantizar las necesidades alimenticias en los próximos 30 años implicarían aumentar la superficie de las tierras de cultivo en un 50%, con el consiguiente deterioro medioambiental, que agravaría la progresiva insostenibilidad del planeta para proporcionar los recursos alimenticios.

El panorama del futuro energético:
Basta echar un vistazo al actual consumo y recursos energéticos a nivel mundial para comprender que tenemos aún una excesiva dependencia de los combustibles fósiles (Petróleo, gas natural, y petróleo). Estas tres fuentes de energía pese a los esfuerzos en la investigación de energías renovables, representan actualmente del 85% de la energía. Dentro de unos 50 años las reservas de estos recursos estarán casi agotadas encareciendo de forma extraordinaria su valor. Si ya hay confrontaciones armadas por el acceso a estos recursos, da miedo imaginar los enormes conflictos que se originarán cuando la escasez los convierta en un bien aún más imprescindible y valioso.

Estamos en el pico de producción de petróleo y en un futuro muy cercano empezará su declive con unas consecuencias muy duras.

El uso de biocombustibles como alternativa no es la solución ya que conduce a la deforestación de grandes superficies y a la sustitución de cultivos de alimentos por cultivos para ser usados como biocombustibles, y tampoco soluciona el problema de las emisiones de CO2.

Ante esta previsible escasez de recursos energéticos en las décadas que se avecinan, existe la posibilidad de que nuestros políticos opten por relanzar nuevamente la producción de energía nuclear porque las energías renovables no cubren ni de lejos las necesidades energéticas actuales. Si adoptamos la energía nuclear como solución ¿Cuántos desastres más como Chernóbil o Fukushima tendremos que soportar?

El nefasto papel de la religión:

La religión ha puesto en valor al hombre como ser supremo de la creación otorgándole unos derechos sobre la naturaleza como si esta fuera un mero presente divino para nuestro uso y disfrute.

La religión en general produce un efecto anestésico sobre los grandes problemas de la humanidad que no ayudan a adoptar una actitud responsable ni a pasar a la acción. La fe es una droga malsana que invita a pensar en términos de conformidad ante la adversidad.

La religión, usa la doctrina (la obligación religiosa), como la si fuera principal o la única obligación del ser humano. Esto lleva a los creyentes a no enfrentarse a los grandes problemas que se derivan de sus actos o de su inacción.

La fe es una forma de anular nuestra inteligencia y descargar nuestras responsabilidades limitándolas a unos preceptos religiosos que se consideran que están por encima de los preceptos científicos generalmente infravalorados o ignorados.

¿Se puede hacer algo?
Son demasiadas incertidumbres. La situación pinta tan fea que  algunos han pensado soluciones que se limitan a salvar a la especie humana.

No me parece ningún disparate pensar en garantizar como mínimo eso. En ese sentido Stephen Hawking insta a continuar la conquista del espacio

Nuestro planeta podría terminar convirtiéndose en un lugar demasiado hostil para el ser humano, y a largo plazo la conquista espacial se abre como única posibilidad para escapar a un eventual final de la habitabilidad de nuestro planeta.

La pregunta que encuentro más relevante en este momento es cuánto tiempo nos queda para poder intentar anticiparnos a los problemas de tipo apocalípticos que se ciernen sobre la humanidad.

Las próximas décadas van a ser decisivas, y nuestra supervivencia como especie antes de poder siquiera pensar en salir de este planeta, pasará por encontrar una solución energética a la creciente demanda humana, por el respeto a la biodiversidad que es uno de nuestros más valiosos tesoros, y por poner en marcha modelos políticos más humanistas, menos capitalistas, y a fin de cuentas, que sirvan para algo.

No es el mejor momento para dejar el planeta en manos de estúpidos avariciosos con delirios de grandeza.

¿Quién contamina más un coche o una vaca?

¿Quién contamina más un coche o una vaca?

Veo que la noticia que indica que una vaca contamina más que un coche viene aparentemente avalada por una institución importante. Convine matizar mucho esta afirmación.

Contaminación: las vacas son peores que los autos
Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el sector ganadero es uno de los principales responsables del efecto invernadero en el mundo. También afectaría al suelo y los recursos hídricos.
[…] Para la FAO, «es necesario encontrar soluciones urgentes».

¿Quién contamina más un coche o una vaca?

¿Quién contamina más un coche o una vaca?

Seguramente la noticia original de la FAO no decía exactamente eso. En cualquier caso presentarlo de esa forma es una mentira demasiado burda, que interesa mucho a la industria del petróleo. No creo en las casualidades. Creo que existe mucha intoxicación en estos temas que no son un asunto trivial y que sólo pueden analizarse en su conjunto y considerando la biosfera como un sistema cerrado para la materia pero abierto para la energía ya que esta llega del Sol.

La intoxicación informativa se ve favorecida por el hecho de que la mayoría de la gente no distingue entre ecología, (una ciencia rigurosa) y ecologismo, (un movimiento social loable y necesario, pero poco riguroso).

He intentado lo mejor que he podido, plasmar la idea que defenderé en este post de forma gráfica en la imagen de cabecera.

Empecemos sentando algunas bases

El consumo de combustibles fósiles libera carbono que en condiciones naturales podría quedar sepultado durante cientos de millones de años en el subsuelo. Su consumo acelera la parte del ciclo lento que libera CO2 a la atmósfera. Es decir, hemos liberado en un siglo lo que la naturaleza tardó cientos de millones de años en apartar bajo el subsuelo. Una descompensación brutal.

La confusión viene en una mirada cortoplacista, cuando nos fijamos sólo en las cantidades de CO2 emitidas de forma rápida, olvidando además las cantidades de CO2 consumidas de forma rápida. Demasiados olvidos para poder aceptar la noticia anterior.

Una noticia sobre el mismo tema, más rigurosa pero amarillista sería la siguiente.

SE BUSCA CREAR UNA OVEJA QUE ERUCTE MENOS METANO
[…]

Gráfica de producción de metano BBC.

Gráfica de producción de metano BBC.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero (el 18%, medido en su equivalente en CO2) que el sector de transporte, que genera el 13% por todos los vehículos, trenes, aviones y barcos del planeta.

Esta noticia sí es completamente cierta, porque sólo habla de emisiones y no dice nada que sea mentira sobre las mismas, pero obvia lo más importante, el consumo natural de CO2 por parte del ganado. Evidentemente, una vaca consume anualmente toneladas de materia orgánica y eso ni se menciona.

Los animales llevan millones de años defecando y tirándose pedos sin que eso afectara al cambio climático, porque todo lo que expulsan a la atmósfera fue previamente retirado de la atmósfera por los vegetales a través la fotosíntesis antes de pasar a la cadena alimenticia.

Una vaca come el 10% de su peso al día. Una vaca de 500kg come 50kg de hierba al día, es decir, unas 18 toneladas al año. Eso en el equivalente de carbono es mucho más de los 120kg de metano que emite a la atmósfera, pero hay que descontar lo que se produce de leche, y lo que se produce de carne para consumo humano, o para cualquier otra cosa. Lo cierto es que por muchas vueltas que demos, al final todo el carbono de la hierba consumida por la vaca terminará en la atmósfera. Ni más, ni menos tampoco, y de la atmósfera pasará de nuevo a la hierba por fotosíntesis cerrando el ciclo.

La hierba crece en grandes cantidades y rápidamente gracias a que es consumida por el ganado. Se trata de un ciclo rápido del carbono ya que tarda sólo unos 20 años.

De no ser así, los vegetales dejarían a la atmósfera sin CO2. La cifra de años estimada en 20 años para este ciclo y para otros, pudo saberse gracias al carbono-14. Esté sólo se produce en la alta atmósfera y tiene un período de semidesintegración de 5760 años. Este isótopo es clave en el estudio de los diferentes ciclos del carbono y por ello comentaremos en qué consiste.

El carbono-14

El carbono-14 es un isótopo radiactivo del carbono presente en todos los compuestos orgánicos en pequeñas cantidades. En la naturaleza el isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la atmósfera como consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógeno por neutrones cósmicos, y es asimilado por las plantas en la fotosíntesis, que convierte CO2 atmosférico en materia orgánica. Todo el carbono-14 del planeta tuvo su orígen en la atmósfera y por eso los materiales de origen orgánico, una vez sintetizados, van perdiendo gradual y lentamente su carbono-14. La proporción de carbono ordinario frente a carbono-14 permite datar el origen de una sustancia orgánica. La abundancia natural del carbono-12 y del carbono-13 (ambos son estables) es de 98,89% y de 1,11% respectivamente, mientras que la del carbono-14 (inestable) es de 10-10%

El ciclo del carbono en la naturaleza

Este tema es muy complejo y excede el propósito de este artículo que no era otro que poner algunas informaciones falaces en su justo lugar, pero una buena aproximación a este tema puede seguirse en la Wikipedia. Para ello recomiendo partir de este enlace.

Tipos de cliclos del carbono que influyen en los niveles de CO2 atmosférico.

A través de los hipervínculos de la Wikipedia puedes alcanzar los temas relacionados con todo esto.

El punto clave es el transporte de alimentos

Es decir, cuando hacemos intervenir los humos del transporte, todo cambia. A pesar de ello hay que enfatizar que la premisa del titular es fálsa cuando hacemos consumo de cercanía, pero si compramos alimentos que provienen de grandes distancias entonces si.

El error no es criar ganado, sino comprar carne en el extragero. Es un grave problema que si afecta gravemente al este sector de la alimentación, pero no es un problema exclusivo de este sector.

Sería bueno poner un impuesto al transporte de mercacías que perjudquen gravemente a la huella de carbono para incentivar el consumo de cercanía. Véasé Diez razones para consumir productos de cercanía

Conclusiones

  1.  La vaca emite más gases invernadero que un coche, pero actua igualmente como sumidero de CO2 a través de la ingesta de vegetales, por ello su contribución neta al aumento de CO2 es exactamente cero.
  2. El automóvil usa combustibles fósiles que llevaban cientos de millones de años bajo tierra. Su contribución al incremento de los niveles de CO2 es exactamente del 100%. ¿viremos cientos de millones de años para poder ver el retorno al subsuelo?
  3. El consumo de alimentos de cercanía evitaría una parte muy importante del la contaminación del planeta.
  4. La conclusión final en crudo es que «El petróleo está matando al planeta».

PD:

El artículo se lo dedico a NATURA-MEDIOAMBIENTAL por su excelente labor de concienciación sobre el mayor problema al que se enfrenta la especie humana.

 

¿Hemos roto ya el equilibrio del ciclo del carbono?

Ciclo del Carbono en la naturaleza.

Ciclo del Carbono en la naturaleza.

Un gran problema para que el ser humano actué de forma adecuada ante la amenaza del cambio climático, es el debido a su distorsionada percepción por culpa de la escala temporal humana.

Las consecuencias de nuestros actos más allá de una o dos generaciones apenas se consideran. Podríamos estar creando un problema grave y totalmente irresoluble a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Existen en en cíclo del carbono dos componentes bien diferenciados. Un ciclo biológico rápido, y un ciclo geológico muy lento pero más importante. Ambos tipos de ciclos están siendo alterados por el ser humano.

Ciclo biológico rápido:
Para el ser humano la deforestación es un problema gravísimo porque los árboles consumen grandes cantidades de CO2. Són consumidores muy rápidos de CO2, pero todo ser vivo termina muriendo y en su descomposición la mayor parte del carbono es devuelta a la atmósfera. En el caso de un bosque, y salvo la excepción de que un bosque sea sepultado por un movimiento de tierra, sólo se puede hablar de retirada de CO2 de la atmósfera mientras el bosque está en expansión acumulando biomasa.

Si un árbol muere en un bosque húmedo tardará muy pocos años en devolver su carbono a la atmósfera por putrefacción. La gran diferencia de tiempo para la vuelta a la atmósfera es cuando el bosque resulta sepultado por un movimiento de tierra. Esto puede suponer millones de años, y puede llegar a formar depósitos de combustibles fósiles en forma de gas, petróleo o carbón.

El ciclo geológico lento:
El uso de los combustibles fósiles es lo que ha desequilibrado el ciclo del CO2 porque era un carbono que llevaba inmovilizado muchos millones de años.

El carbono terrestre contenido en la litosfera, se encuentra principalmente en forma inorgánica, almacenado en rocas sedimentarias principalmente calizas, muchas tienen su origen en los depósitos calcáreos ocurridos en los fondos marinos por efecto de los seres vivos. Muchos esqueletos de animales marinos como corales, y esqueletos de otros invertebrados, y de algas calcáreas, terminan sedimentando en los fondos de los océanos, donde no antes de decenas o cientos de millones de años pueden volver a aflorar a la superficie para liberar CO2 a la atmósfera. Ello ocurre de forma muy lenta, ya que el carbonato cálcico es muy estable, y solo libera CO2 en soluciones ácidas, o a altas temperaturas. Por ejemplo en erupciones volcánicas.

El stock de carbono:
Lo que causa el problema del calentamiento global es la cantidad de CO2 en la atmósfera. La suma de carbono en el planeta se mantiene constante, así que todo se reduce a los intercambios de carbono que tienen lugar con la atmósfera.

Es evidente que el reciente problema del aumento del CO2 atmósférico viene derivado del uso de los combustibles fósiles por el hombre que empezó hace tan sólo unos 200 años y que acabará por agotamiento de recursos dentro de unos 50 años al ritmo actual. Por el contrario el problema de la deforestación por culpa del ser humano tiene sus comienzos hace muchos más años.

Hagamos un rápido balance de las cantidades de carbono contenidos en el planeta. El carbono terrestre representa (20000 Gt), la fina atmósfera únicamednte contiene (750 Gt) y los océanos (40000 Gt).

La cantidad de CO2 atmosférico es comparativamente muy pequeña, y por ello puede sufrir cambios más importantes. Esas 750 GT, es lo que en condiciones normales se vierte a la atmosfera cada 20 años y lo que de alguna forma es devuelto desde la atmósfera a los océanos y al medio terrestre, así que estamos hablado de un equilibrio dinámico, cuya estabilidad estamos empezando a comprender, y que es mucho más precaria de lo que imáginábamos hace unos pocos años. Parece que los ecosistemas biológicos son en gran medida responsables del actual equilibrio del CO2 en la atmósfera.

Los más antiguos sedimentos geológicos, datados en épocas anteriores al desarrollo de la vida en la Tierra, apuntan concentraciones de CO2 atmosférico cien veces superiores a las actuales, y se correspondían con un fuerte efecto invernadero. La vida ha ido retirando este exceso de CO2 y por ello fue enfriando el planeta poco a poco.

Por otro lado, las mediciones de los núcleos de hielo retirados de la Antártida y Groenlandia, permiten estimar que durante la última era glaciar las concentraciones de CO2 eran aproximadamente la mitad que en la actualidad. Los hielos de una gran parte del planeta alcanzaron el kilómetro y medio de espesor.

El océano como sumidero de CO2:
La capacidad del océano para consumir CO2 se ve negativamente afectada por el aumento del CO2 atmósferico por elevación de la temperatura y acidificación de los océanos.

La noticia reciente y preocupante que retrata a la perfección esta situación es esta.

!! AUSTRALIA: LA GRAN BARRERA DE CORAL DETIENE SU CRECIMIENTO A CAUSA DEL CALENTAMIENTO !!
Durante 400 años (el crecimiento de los corales) ha sido estable.

Sidney, Australia.- El crecimiento de la Gran Barrera de Coral de Australia, una de las de mayor riqueza biológica del mundo, ha descendido un 14 por ciento desde durante los últimos 19 años, por lo que su supervivencia está en peligro, alertó un estudio del Instituto Australiano de Ciencias Marinas publicado hoy.
El Instituto destacó que la caída sin precedentes del crecimiento de los corales en la famosa barrera situada en la costa oriental de Australia, en el estado de Queensland, está causada por el calentamiento del agua de los mares y el aumento de la acidez que se deriva de la subida de dióxido de carbono en la atmósfera.

Lo considero preocupante porque esto alimentaría un círculo vicioso que en otros artículos ya describimos como realimentación positiva del calentamiento global.

En pocas palabras, se trata de una trampa natural que podría llegar a hacer inútiles todas las medidas de contención de las emisiones de CO2 a la atmósfera por rotura de los mecanismos que han estado contribuyendo a la estabilidad climática.

Lo diré una vez más con toda claridad. A medio y largo plazo no soy optimista.

Algunos de mis posts relacionados:

  • No olvidemos el problema de las emisiones de CO2. (2011-05-31 11:44:59)
  • El cambio climático cercano a alcanzar un punto de no retorno. (2011-02-20 19:41:56)
  • La absorción del CO? por los océanos se ha estado ralentizando hasta el año 2000 en un 10% (2009-11-22 10:00:12)
  • Acidificación oceánica por el CO2. (2009-10-30 00:10:29)
  • Realimentación positiva en el calentamiento global. (2009-08-17 11:26:06)
  • Los arrecifes de coral y el CO2. (2009-01-23 13:30:54)
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