Al ver esto, no he podido evitar pensar en un fragmento de mi novela. Xegor había recibido un mensaje mental de los ciberdroides en medio de una reunión celebrada en el hotel Ventura de Miami.

Xegor se dirigió a Rigo y a Peter.

– Rigo, Peter, coger los prismáticos o la cámara y por favor vamos a salir todos a la terraza despacito y sin armar jaleo. Podéis fotografiar o filmar. Se van a dejar ver y todo Miami va a poder verlos.

Fue inútil. Se montó un gran alboroto. Por suerte la terraza era enorme, y con vistas al mar, y Xegor tuvo que poner orden.
– Silencio. Atentos todos, vendrán desde el horizonte, se acercarán aquí, y al llegar cerca de aquí, se elevarán y se perderán en el cielo.

Todos estaban cardíacos, y efectivamente empezaron a chillar a la primera señal. La primera en verlo fue Estella.

– Allí, en el horizonte.
– ¿Dónde? –Preguntó Rigoconte que intentaba mirar en la misma dirección con los prismáticos.
– Allí, allí, dijeron Scott, y Peter.
– Maldita sea donde están –dijo Rigoconte.
– Sí, es un punto de luz brillante allí en el horizonte.
– Cago en la mar, no lo veo. –Insistía Rigo cada vez más nervioso.

Pero el punto se hizo más grande y más brillante y hasta el mismo Rigo pudo verlo.

– Sí, allí está, mirar, allí. –Decía Rigo señalando con el dedo aunque ya todos lo habían visto.

Se fue acercando y llegó a acercarse a una distancia muy pequeña. Era evidente que la gente en la calle también lo estaba viendo. Todos estaban muy excitados pero Michael estaba realmente muy afectado, y los ciberdroides le indujeron un ritmo cerebral de ondas alfa que le relajaron a la par que le hizo percibir las sensaciones extrañas y psicodélicas ya referidas en otros avistamientos. Peter y David tuvieron  que sujetar a Michael, al que le fallaban las fuerzas, pero fue todo muy rápido, y los pocos segundos de pararse muy cerca de ellos, empezó a elevarse en vertical muy rápidamente y desapareció en el cielo. Todos hacían  comentarios. Sobre la nave, sobre el alienograma. Evidentemente ya no se hablaba de otra cosa en la reunión. Michael estaba un poco confuso pero recordaba todo salvo como había llegado a parar en la silla donde Peter y David le ayudaron a sentarse, cosa que  Michael preguntó y Peter y David le explicaron.

En mi novela EXODO volumen (I) el avistamiento de la nave ciberdroide ocurre en el año 2028. Los ciberdroides llevaban muchos años actuando en secreto en la Tierra. Uno de los protagonistas, Rigoconte, padre adoptivo de Xegor fue implantado por estos seres en 1995. El motivo de la presencia de los ciberdroides está relacionada con la amennaza de cambio climático. Me ha gustado mucho la noticia que en su momento me pasó desapercibida. Al parecer en el 2009 se produjo un avistamiento de un OVNI en Miami. A mí me ha parecido una escena de mi libro.