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Carta abierta a Carlos Sánchez Almeida sobre su condena al ataque DDos.

Asumo que el artículo «No todo vale, ni contra Sinde ni contra la SGAE» (del Blog Jaque Perpetuo) pertenece a .

No sea tímido, no diga que resolverá dudas de los lectores, que eso es otra cosa. Diga claramente que los artículos los escribe usted, queda mucho más claro y en un Blog de opinión la autoría lo es todo.

Yo puedo admirar mucho a personas como usted. En cualquier caso no tengo la costumbre de posicionarme como seguidor de nadie y menos de las personas a las que admiro como es su caso. Prefiero seguirme a mí mismo y tener la libertad de cambiar de opinión cuando las circunstancias lo requieran. Me considero libre para pensar, para aprender y sobre todo para desaprender, que es algo que hace mucha falta en estos tiempos con tantos cambios.

Por eso no me queda más remedio que desaprobar sus recientes opiniones sobre el reciente ataque DDos, y ello a pesar de haber mostrado mi admiración por usted en más de una ocasión :  Véase: Excelente discurso de Carlos Sánchez Almeida. Eso lo escribí yo.

Yo también podría haber recomendado su amplísima y erudita bibliografía sobre estos temas, de la cual se puede aprender muchísimo, pero es que esto no es algo personal. Esto no va de Carlos Sánchez Almeida ni de su considerable valía, sino de lo que usted acaba de manifestar (Aclaro, le estoy tratando de usted como muestra de respeto y admiración).

Para empezar quiero responder a algunos de sus argumentos. Empieza señalando las ilicitudes cometidas:

1. El que por cualquier medio, sin autorización y de manera grave borrase, dañase, deteriorase, alterase, suprimiese, o hiciese inaccesibles datos, programas informáticos o documentos electrónicos ajenos, cuando el resultado producido fuera grave, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.

2. El que por cualquier medio, sin estar autorizado y de manera grave obstaculizara o interrumpiera el funcionamiento de un sistema informático ajeno, introduciendo, transmitiendo, dañando, borrando, deteriorando, alterando, suprimiendo o haciendo inaccesibles datos informáticos, cuando el resultado producido fuera grave, será castigado, con la pena de prisión de seis meses a tres años.

Yo comprendo que como abogado lo tenga complicado para defender públicamente una ilicitud manifiesta, pero tampoco se trataba de que hiciera algo así.  En mi humilde opinión ese ataque DDos fue un intento hacer algo cuando todos los caminos lícitos han sido destruidos mediante un manifiesto abuso del poder prolongado en el tiempo.

Tirar abajo las webs de la o del Ministerio de Cultura no es una hazaña: es una cobardía y una estupidez. Durante mucho tiempo, una lenta y tenaz labor de debate y combate -jurídico, político e ideológico- ha conseguido desgastar la imagen pública de la , en Internet y fuera de ella, hasta el punto de que muchos políticos ya no quieran retratarse al lado de Eduardo Bautista.

Es cierto que la lucha ha sido lenta, incluso muy lenta, (décadas) y también tenaz, pero por favor, no exagere hablando de logros. En mi opinión ha sido una lucha voluntariosa pero completamente inútil.

Los logros a los que usted se refiere consisten en la entrada de una ministra primero, en no lograr echarla después, y en que esta nos coloque unas leyes infumables.  Estaría mejor hablar de esfuerzos que de logros porque los primeros son indiscutibles.

El ataque DDos sería una estupidez si esa gente no supiera a quien se enfrenta y lo que se juega. Otra cosa es que sea acertado o no. También ellos podrían decir de otros que su buenismo es una estupidez que no ha servido para nada. Esta polémica para decidir el tipo de estrategias para conseguir nuestros objetivos ya apareció anteriormente

¿Recuerda en que quedaron las reuniones con la ministra?

Mi opinión es que no es bueno conceder el beneficio de la duda más allá de lo razonable a nadie, porque es evidente que hay gente con la que no se puede negociar, y hay derechos irrenunciables sobre los que tampoco se puede negociar.

El contenido de aquellas inoportunas conversaciones se tergiversó y se usó en nuestra contra para desprestigiarnos como colectivo y también para enfrentarnos unos con otros. Nos trataron como a paletos y se rieron en nuestra cara. Esas reuniones sí que fueron una sublime estupidez,  eso sí que hizo daño. A ellos les sacó de una situación muy apurada por la que estaban atravesando con todo el clamor encendido en la red.

La reunión actuó como un jarro de agua fría enfriando todo aquello,  y aquel clamor de indignación quedó en nada sin posibilidades de amortizarlo. Se desperdició la ocasión para rematar un momento de debilidad de nuestro enemigo porque entérese que son exactamente eso. Enemigos. Luego lo justificaré.

Los éxitos del voluntarismo son exactamente estos que acabo de mencionar porque no todo funciona con todo el mundo y me atrevo a decir que el juego limpio con esta gente no funcionará jamás.

Si uted cree que estos señores que organizaron el ataque DDos no nos representan y nos perjudicaron, quizás tenga algo de razón, pero también habría que decir lo mismo de todos los que se reunieron con la ministra cometiendo una enorme torpeza.

Lo explicaré de otra forma. Dice el refrán que dos no discuten si uno no quiere, pero yo añado que si uno quiere una guerra o una agresión, la habrá por desgracia aunque sea unilateralmente, y entérese de una vez, de que por mucho que los ciudadanos no queramos esta guerra, la ministrra y el lobby de los cojones, están permanentemente instalados en la guerra del todo vale.

Por eso su voluntarismo y sus buenos propósitos nos han conducido únicamente al reconocimiento de que tenemos razón, cosa que casi todo el mundo ya sabía.

Es decir, no nos ha conducido a ninguna parte porque tener razón no basta. Que mucha gente te dé la razón tampoco. Lo único que basta es que el que tiene que hacerlo, te la dé, y el lobby tiene mucho interés (medido en euros), en no darnos la razón y por eso no lo hará nunca.

¿Le parece exagerado hablar de guerra?

Hay guerras sin sangre y esta es una de ellas. Llámenla guerra de intereses, pero desde mi punto de vista es una guerra en toda regla, y muy sucia. La palabra guerra puede ser cambiada por otra siempre que sepamos exactamente a qué nos estamos refiriendo. Para mí es mejor verlo como una guerra. Los caminos lícitos para hacer justicia han sido dinamitados desde un poder político totalmente cómplice. Algo así encaja con el término de lobbycracia. No es sólo la SGAE y la presencia de esa ministra en nuestro gobierno es la mejor prueba de ello.

La cantidad de dinero en juego, es algo que tendría que intentar explicar a alguien desinformado, pero no es su caso, a sí que ponga las cifras usted mismo y dígame si eso no es una guerra. Llámelo como prefiera pero sabe muy bien de lo que hablo.

Si lo prefiere en lugar de guerra llamémoslo simplemente otro nivel.

Reconózcalo. El asunto empieza a pasar a otro nivel, eso ocurre por falta de avances. Por desgracia al pasar de nivel, algunos se van a arrugar. No me hable de cobardías. Usted tiene miedo de que la poderosa lobbycracia, los que saben escurrir las consecuencias legales de sus actos merced al manejo de su enorme poder, puedan hacer valer la justicia para perjudicarle a usted en cuanto se ponga a tiro, que seguro le tienen ganas.

No le voy a pedir que sea valiente. Yo no lo soy. Sólo le pido que reconozca que en los últimos años la situación ha empeorado mucho pese a todo ese activismo limpio.

Yo no estoy planteando un cisma dentro del movimiento contra la SGAE. Soy un mero espectador que ya fue amenazado por la SGAE en su momento (hace años) y sabe la clase de gentuza asquerosa que son. Sólo digo que los protagonistas del ataque DDos, no merecen nuestra traición.

La palabra traición habrá sonado muy fuerte en sus oídos,  y estoy dispuesto a retirarla porque no es cuestión de ofender a nadie, pero yo intento ponerme en la piel de esta gente, y en el caso de que estas personas sean puestas a disposición judicial por lo que han hecho, sus palabras condenando estos ataques van a ser usadas contra ellos para empeorar su situación.

Si eso llega a ocurrir tendrá que concluir que quizás  sus palabras tuvieron menos valor que su oportunidad para no decir nada. Lo digo por no entrar en discutir si tiene razón o no para decir lo que ha dicho. Yo no me siento obligado a decir todo lo que pienso.

Usted no es una persona del montón y por ello sus opiniones tienen mucho peso. Por esa razón debería tener más cuidado con lo que dice.

Yo me niego a contribuir a un clima de censura contra estas personas olvidando de que estamos en una «guerra» de intereses muy sucia donde al menos desde una parte todo vale.

No diga que por enseñar tímidamente los dientes alguna vez, se va a joder todo, cuando la realidad es que llevamos tiempo pasando por idiotas de puro buenos y limpios que somos y la cosa está cada vez más jodida.

No es cierto que un ataque DDos lo joda todo. Hay batallas que no pueden ganarse con horchata en las venas, y reconozco que algunos que han pasado a la acción de la tienen más sangre en la venas que yo.

¿Suena exagerado hablar de revolución para este escenario?

Seguramente sí, es una exageración aunque las revoluciones en un contexto de Internet hay que entenderlas de otra forma y para entender el matiz que convierte a todos estos hechos en revolucionarios habría que acudir en primer lugar a la definición del término. En la Wikipedia leo lo siguiente:

Revolución es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etc. Los cambios revolucionarios, además de radicales y profundos, y sobre todo traer consecuencias trascendentales, han de percibirse como súbitos y violentos, como una ruptura del orden establecido o una discontinuidad evidente con el estado anterior de las cosas, que afecte de forma decisiva a las estructuras. Si no es así, debería hablarse mejor de una evolución, de una transición o de una crisis. Si lo que falta es su carácter trascendental, debería hablarse mejor de una revuelta. Las revoluciones son consecuencia de procesos históricos y de construcciones colectivas, para que una revolución exista es necesario que haya una nueva unión de intereses frente a una vieja unión de estos.

Quizás no estemos aún en una revolución, pero con este ataque DDos estamos en una revuelta que viene precedida de una larga lucha y de unos hechos recientes tales como la admisión de una ministra perteneciente a un poderoso lobby y de la puesta en marcha de una maquinaria legislativa para aplastar nuestras justas reivindicaciones. No me parece que lo sensato sea esperar a que cierren webs de forma arbitraria y dictatorial. Yo veo una revuelta ante hechos graves como algo comprensible.

Me doy cuenta de que han existido revueltas y revoluciones que han conducido a dictaduras peores que aquellas que pretendían combatir, otros fueron simples bandidos, o peor aún crueles psicópatas, pero no podemos obviar que en otras ocasiones fueron el comienzo de un cambio muy positivo de absoluta necesidad.

Podemos fijarnos en la forma en que personajes como Mahatma Gandhi, Luther King y Nelson Mandela, alcanzaron su éxito, pero incluso la noviolencia tuvo que hacer uso de la desobediencia civil. Creo que es la clave de todo este asunto. Para mí el ataque DDos ha sido una desobediencia civil. En la Wikipedia figuran dos acepciones y a mí me valen ambas, aunque prefiero la segunda:

“quiebra consciente de la legalidad vigente con la finalidad no tanto de buscar una dispensa personal a un deber general de todos los ciudadanos (objeción de conciencia), sino de suplantar la norma transgredida por otra que es postulada como más acorde con los intereses generales. Intereses que, no obstante, han de ser identificados a través de un procedimiento democrático de formación de la voluntad”.

«forma de insumisión al Derecho motivadas por consideraciones políticas o morales que, no obstante ilícitas, guardan una mínima lealtad constitucional, es decir, aceptan el sistema de legitimidad democrático como el más correcto para la adopción de las decisiones colectivas»

En cualquier caso el ataque DDos ha sido una reacción ante la falta de éxito del juego limpio contra el juego sucio ejercido desde el poder. Creo que como mínimo, en eso todos deberíamos estar de acuerdo y apearnos de tanta afirmación triunfalista. Calificar un DDos como todo vale me parece excesivo.

Naturalmente, «no todo vale, ni contra Sinde ni contra la SGAE», pero creo que ellos siguen tan felices en sus feudos haciendo lo mismo de siempre. Pasar a un nivel diferente de desobediencia civil dudo que destroce el trabajo anterior habida cuenta de la escasísima cosecha de resultados.

Conclusiones:

Creo que la ley Sinde y todo lo que ha conducido a ella es suficientemente grave como para pasar de nivel. Por desgracia con ellos no funcionará otra cosa. La prueba está en el hecho de que  nos llamaron para dialogar y lo usaron como arma arrojadiza contra nosotros para causarnos el máximo daño.

Por favor, ya vale ya de hacer el imbécil con esta gente y de echar jarros de agua fría a las iniciativas que no nos gustan. ¿Podemos llegar a perder el control con iniciativas de desobediencia civil? Sí, si la cosa se pone violenta, pero eso aún no ha pasado y estamos apagando fuegos inexistentes. Menos agua, me parece que el asunto es grave y estamos bastante parados, necesitamos mucho más el calor que el frío.

Yo niego el menor atisbo de éxito previo que justifique ese hipotético triunfalismo que te lleva a considerar el ataque DDos como un paso atrás y menos como un acto cobarde.

Afirmo que los pasos atrás se dieron con el diálogo,  pero … estaré dispuesto a admitir avances el día que nos libremos de la ministra y de la llamada ley  Sinde.

¡Antes no! ¡De ninguna manera!

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10 Comentarios

  1. ina

    bravo!

    Yo sinceramente veo el tema como algo depresivo..
    Un monton de usuarios se dejan la ip en una protesta( ya nos llegaran las denuncias) a sabiendas de que van a ser condenados en los mass media, pero que ocurre? que desde los que tanto esfuerzo han hecho se ven los mismos discursos que desde los mass media, simplemente por desmarcarse de ellas.
    Yo no me uni por mi mismo, me uni por una causa justa a una manifestacion, ahora mismo la unica palabra que tengo es desilusion, no por el trato de los medios, si no por el trato de tantos compañeros.
    Por estas cosas no merece la pena luchar, por esta falta de union la gente lucha un dia y se cansa, y prefiere olvidarse de todo y no buscarse problemas.

  2. ina

    ademas es que esto podria haber servido para reavivar el debate( como paso las primeras horas) pero como todo el mundo se lanzo a desmarcarse y criticar estos ataques( hablando de violencia y todo!!!!), simplemente nos ha dividido aun mas, y han dejado a una accion simbolica como un ataque de 15añeros vandalicos por parte de los propios defensores de la cultura( los de verdad, no la sgae)
    para mi la derrota de esta accion no ha venido por parte del sistema, si no por parte de la condena de todos los afines a la causa( hubiera bastado simplemente, con no apoyarlo, pero no, hay que unirse al sistema en la critica criticando la critica que este hace, es deprimente)

  3. Francisco J. González

    Mis más sinceras felicitaciones por el artículo. Creo que refleja perfectamente el pensamiento de aquellos que como yo, consideramos que la única manera que existe real de avanzar es formando un frente unido y no dar la sensación de dispersión.

    Estoy totalmente de acuerdo en que en esta «guerra» en la que nos encontramos, una lucha legal y política es necesaria, pero no se debe desmerecer la lucha social.

    Comprendo el punto de vista de Carlos Sanchez, pero no lo comparto. La lucha jurídica y política nunca debería ir alejada de los intereses sociales y debería servirse de sus iniciativas para ejercer una fuerza conjunta en ambos ámbitos. Sea como fuere, lo que nunca se debería hacer es desmerecer desde ninguno de los dos ámbitos al otro, pues en lugar de generar una fuerza, lo que crea es discordia y la impresión de desunión ante el «enemigo»… y no estamos hablando de un enemigo estúpido y sin sentido, sino del más grande de todos, un enemigo basado en el poder económico, con recursos y poder… Si no estamos de acuerdo al 100% con las iniciativas, es mejor guardar silencio que darle armas al «enemigo» con las que poder atacarnos…

    Con más razón aún, cuando la iniciativa social no ha sido ni ilegal ni perjudicial para nadie, ha sido una manera de decir «estamos aquí y somos muchos, daros cuenta» … En el campo laboral, es imprescindible una lucha política y jurídica, y de ella se encargan los sindicatos como órganos representativos… pero a su vez, cuando esa representación no es suficiente, los trabajadores se organizan y manifiestan para ejercer fuerza de apoyo a esa representación política y jurídica… Yo no veo aquí una iniciativa muy diferente, con la excepción de que en la defensa de los derechos de la red, estamos mucho menos organizados que en la lucha sindical. A ningún sindicato se le ocurriría criticar una manifestación en apoyo de sus negociaciones, al contrario, se valdrían de la fuerza que le otorgan dichas manifestaciones.

    Señores, recordemos que históricamente, grandes iniciativas como las Asociaciones Internacionales de Trabajadores perdieron toda su fuerza por que la gente con diferentes ideas no fue capaz de trabajar juntos con el fin de un objetivo común… no caigamos en el mismo error.

    No perdamos de vista, que todos, tenemos un mismo objetivo: La defensa de la Libertad y Neutralidad de la red.

    Un saludo:

    Francisco J. González
    trendik@gmail.com

  4. admin

    Ina, sentirse sólo defendiendo una causa justa es un enorme privilegio. El estar demasiado acompañado suele condicionar nuestros actos y enturbiar nuestros motivos. Deberías estar rebosante de alegría por la falta de comprensión de aquellos que considerabas tus compañeros. Ellos pueden estar haciendo cosas buenas o no, pero seguís caminos distintos y eso es bueno. El mensaje de Carlos y de otros es una llamada para que los descarriados vuelvan al rebaño. Quieren que todos trabajen como lo hacen ellos pese a que no están avanzando apenas. El rebaño suele transformar a la gente en borregos. Yo en cierta ocasión me sentí igual que tú y timé la decisión de leer por segunda vez el libro de Juan Salvador Gaviota. Te ofrece la perspectiva de la libertad de pensamiento. Te hace ver que los rebaños limitan a las personas.

    Ina mucho animo.

  5. admin

    La defensa de la Libertad y Neutralidad de la red. no es un asunto menor. Sin esa herramienta el poder podrá continuar manipulando a la sociedad. Yo no juzgo a Carlos por seguir un camino determinado. Yo en su pellejo puede que estuviera haciendo lo mismo que él. Es un terreno que él domina y hace falta gente como él dando caña por ese lado, pero eso en mi humilde opinión eso no bastará.

    La unidad de objetivos no tiene porque implicar unidad de acción. Ellos pueden ser el brazo legalista de un movimiento que seguramente terminará en diversas formas de desobediencia civil. Una desobediencia civil que pesa a moverse en la ilegalidad de conseguir sus objetivos será reconocida como algo ejemplar porque lo que pretende es una vuelta a los derechos consagrados en la constitución y en la declaración de los derechos humanos.

    El poder pretende reservarse en Internet unos privilegios de control absolutamente infames. No les vamos a convencer de lo contrario por las buenas porque son unos parásitos sociales que para colmo tienen el poder.

  6. andr

    Lo que no te gusta se lucha mediante tribunales o en los estrados de los parlamentos, no con ataques.

  7. Oneras

    ¿De verdad un DDoS es desobediencia civil? Creo que no. Me temo que no, y personalmente me entristece mucho que se diga que el activismo «limpio» no ha logrado nada que valga la pena. Desde 2003 mucho ha cambiado y ha sido en gran parte a ese activismo que aquí se desprecia como inútil.
    Pero lo peor es pensar que el problema es Sinde, cuando en realidad es Salgado por orden de los lobbys que actúan en la vicepresidencia de la Casa Blanca. El problema, de hecho, es que seguimos votando a los mismos políticos una y otra vez. Necesitamos un DDoS a nosotros mismos para mostrar a todo nuestro entorno lo que está pasando y todos empecemos a pensar y demos un susto electoral.
    Me siento muy decepcionado, pero yo segruiré luchando constructivamente, limpiamente y poniendo en práctica medidas de desobediencia civil de verdad y sí, dando la cara como Thoreau.

  8. lord epsylon

    Debemos ser conscientes de….

    -la enorme responsabilidad que supone proteger la Neutralidad y la Memoria de Internet. Para tratar de evitar que la historia se repita.

    -que nunca, las balanzas habían estado tan igualadas en un campo de acción. El campo de lo semántico y la red.

    -que los «civiles» habrán de ser los nuevos «guerreros». Contra «el Sistema y su Capital».

    -que la maquinaria legislativa de la Industria del Conocimiento no va a parar. Recorte de libertades inmediato y vagamente subsanable: ACTA + hadopi…

    -que cualesquiere acción que active el debate, la participación conjunta, la organización de iniciativas a favor de lo común, la unificación de ideales y reafirmación de presencias, la insubordinación y la desobediencia civil, sin un mínimo acto de violencia de por medio que empañe la ética que la subyace, es, en sí mismo, un gran avance de la comunidad Internatua.

    -que ese será nuestro camino como «humanos red». Hacktivismo ético activo y lucha electrónica global organizada.

  9. admin

    andr, me parece perfecto. Tú continua por ese lado, pero si has de convertirte en juez y verdugo deberías mirar a otra parte. Los políticos en este caso no son parte de la solución, son parte del problema.

  10. admin

    Oneras no lo digo yo. Desobediencia civil es:

    “forma de insumisión al Derecho motivadas por consideraciones políticas o morales que, no obstante ilícitas, guardan una mínima lealtad constitucional, es decir, aceptan el sistema de legitimidad democrático como el más correcto para la adopción de las decisiones colectivas”. (Wikipedia)

    La situación actual encaja como un guante en la definición por la forma en que han escorado a la justicia que estaba estorbando a sus intereses, y así poder cerrar webs de forma arbitraria y dejando a los afectados sin el amparo legal. Es para vomitar.

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