Rubalcaba está preocupado por el caso Faisán.

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Los cuerpos policiales parecen enfrentados, pero la situación del Carlos Germán es especial. Es el hombre que dispone de toda la información por ser el comisario de asuntos internos, y que ahora se defiende acusando a sus superiores. El Ministerio del Interior, lo quiera o no, por méritos propios o por simple torpeza, está metido en un lío monumental que puede tener graves consecuencias penales. Atacar al PP como de costumbre es echar balones fuera.

Los cortes en el vídeo clave del ‘caso Faisán’ no fueron ‘accidentales’.

La Guardia Civil cree que los cortes que presenta el vídeo que se grabó en el bar ‘Faisán’ de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006, día en el que supuestamente tuvo lugar un chivatazo policial a la banda terrorista ETA, no fueron «accidentales» y se produjeron en el momento en que se estaba realizando la grabación, que corrió a cargo del equipo de investigación que dirigía el entonces inspector Carlos G., informaron fuentes jurídicas.

Sólo hay dos posibilidades, o Carlos Germán es un encubridor extremadamente torpe, o es simplemente un cabeza de turco, con muy pocas ganas de comerse el solito los marrones.

Carlos Germán, ¿encubridor del chivatazo a ETA o cabeza de turco?
Las nuevas declaraciones sobre el caso Faisán ponen en la picota a Carlos Germán. Para unos, una víctima; para Cabanillas, el verdugo.
[…] Hasta ahora, su figura había estado siempre en el punto de todas las miradas pero desde este martes aún más.

El motivo es que su superior jerárquico José Cabanillas, quien estaba al frente de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) en mayo de 2006, declaró ayer por primera vez en el juzgado de Instrucción Número 5 de la Audiencia Nacional, que ahora dirige el juez Pablo Ruz. El jefe policial acusó a Carlos Germán de intentar borrar la grabación donde el dueño del bar Faisán, Joseba Elosúa, le reconocía a su cuñado que había recibido un soplo de la Policía.
[…] Sin embargo, Carlos Germán no se encuentra a día de hoy imputado en la causa y, en contraposición, ha defendido siempre su inocencia. En un documento firmado ante notario en octubre de 2009, el inspector del soplo señaló no ser el responsable del escándalo. Entonces, Germán argumentó que «a la hora en que se produjo la delación yo me hallaba precisamente junto a dos inspectores de mi sección, sentado frente a usted (en referencia al juez Fernando Grande Marlaska, primer magistrado que investigó los hechos) en su despacho del juzgado repasando las últimas novedades operativas de la tarde anterior».

Según consta en el sumario, Carlos Germán fue el agente policial que denunció el soplo y también el único que, con sus aportaciones, ha puesto en apuros al Ministerio del Interior que capitanea Alfredo Pérez Rubalcaba. En sus informes se reflejan el tráfico de llamadas que los imputados en la causa mantuvieron con la subsecretaría de Interior en los momentos previos y posteriores a que se produjera el aviso a ETA y que ha salpicado directamente al número dos del Ministerio, Antonio Camacho. Por este motivo, fuentes cercanas al caso señalan que la figura de Germán es un cabeza de turco.

Carlos Germánes un comisario de asuntos internos policiales, y su nombre aparece ligado a varios casos más. Por el momento, no parece muy dispuesto a comerse el solito los marrones. En sus acusaciones, apunta a sus superiores que son los que ahora le están endosando las responsabilidades del caso Faisán.

Rubalcaba utilizó a la Policía Judicial para conocer el sumario secreto del ‘caso Malaya’ (22-12-2010)
Las conversaciones telefónicas muestran que el ministro ordenó conseguir información sobre un imputado. El comisario general Juan Antonio González (JAG) y el jefe superior de Andalucía hicieron las gestiones.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, utilizó a altos mandos del Cuerpo Nacional de Policía para conocer datos del caso Malaya cuando el sumario aún era secreto. Sólo el secretario judicial, el juez y el fiscal tenían acceso a la información. Sin embargo, los pormenores del caso corrían de boca a oreja entre los inspectores que investigaban la operación, los comisarios que la dirigían, los jefes superiores y los altos cargos del Ministerio del Interior.
[…]

La Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía, dirigida por Carlos Germán –el investigador del caso Faisán–, propuso al Juzgado de Instrucción número 11 de Málaga abrir diligencias contra quien dirigía las pesquisas del caso Malaya, el comisario Valentín Bahut.

La juez del robo de droga en Sevilla cree que la imputación de los mandos de la Udyco ha sido un error
Como anticipó Libertad Digital hace un año, la imputación del jefe de la Udyco de Sevilla, Francisco Tarifa, inducida por los ladrones que robaron la droga y por las autoridades policiales que los creyeron, ha resultado ser un grave error policial que ha inducido a error a la juez.
[…]

Ya lo dijimos en Libertad Digital en octubre de 2009: que era un montaje

En aquel momento, Libertad Digital informó que según fuentes policiales de la Jefatura Superior de la Policía de Sevilla, el ministerio del Interior, a través de los policías de Asuntos Internos dirigidos por Carlos Germán -implicado en el caso Faisán, en el que ha negado ante notario ser el famoso «chivato»-y enviados desde Madrid para investigar el robo de las drogas, había cometido un monumental error al facilitar la imputación de los tres mandos policiales, el jefe de sección de la Udyco y los dos inspectores jefes de grupo. Este error había desmerecido el prestigio de la policía judicial en Andalucía y ha perjudicado la imagen de los policías afectados.

Con la clase de gente que tenemos en el gobierno me caben algunas preguntas más. ¿Estaba Zapatero informado de todo, y puso a Rubalcaba en su gobierno como hombre fuerte, con la malsana intención de quemarlo en la hoguera, para así poder continuar en el poder pese a su descrédito? Lo pregunto más que nada, por la administración de los tiempos que está haciendo Zapatero a la hora de decir si se presenta o no, y que está poniendo nervioso a mucha gente, especialmente en su propio partido.