En Meneame he visto algunas referencias que no conocía sobre un tema sobre el cual estuve documentándome para mi novela. Se trata del fallido proyecto Biosfera-2.

Se ven unas fotos con el aspecto actual del proyecto abandonado. Me ha parecido interesantísimo.

http://bldgblog.blogspot.com/2010/01/remnants-of-biosphere.html

Igualmente, estoy muy agradecido a un comentario de nubio que pasa un link a un vídeo de youtube que tampoco conocía y que corresponde nada menos que a la conferencia de una de las biosferanas de Biosfera-2 relatando su experiencia.

 

En mi segundo volumen de la serie menciono un proyecto llamado Arca de Noé.  Sin un proyecto tipo Biosfera-2,  la exploración no podrá llegar muy lejos.  El Arca de Noé en mi novela, trata de lograr un mini-ecosistema completo y suficiente para dar soporte vital a una pequeña población de humanos fuera del ecosistema terrestre.  Es una parte necesaria de la novela, pero no la más interesante ni la de más acción.  Para mí no hay nada que supla la necesidad de dar coherencia a una historia, creo que todo ello se termina agradeciendo a medida que uno se va sumergiendo en la historia.

De este  segundo volumen de Éxodo ya me han llegado muy buenas críticas, salvo por lo de la ortografía que por más que me esfuerzo siempre quedan cosas por corregir y eso que está última vez confié en un servicio profesional nada barato y que prefiero no mencionar. (La ortografía no está desastrosa pero tenía que estar perfecta).

Hay algo importante. El ecosistema es materialmente cerrado en cuanto a materiales, (nada entra, nada sale, todo ha de reciclarse, pero es abierto energéticamente. Esto último se convierte en la clave que hace posible el proyecto Arca de Noé (muy parecido a Biosfera-2) ya que …, bueno es mejor que no lo destripe. Solo diré que las máquinas no necesitan alimento como aporte energético, y por ello …, bueno, mejor leéis el libro que seguro no os vais a arrepentir.

Os ofrezco una breve introducción a esta parte para que echéis un vistazo:

En un principio, Arca de Noé tomó como modelo experimentos previos similares, como BIOS-3, que fue un ecosistema cerrado del Instituto de Biofísica en Krasnoyarsk (Siberia), lo que fue en su día la Unión Soviética, siendo contestado por el proyecto americano Biosfera-2 como respuesta a la lucha por la supremacía tecnológica típicas de la guerra fría. Biosfera-2, situado en Oracle Arizona, contaba con unas instalaciones de 1,2 hectáreas, con un costo de 150 millones de dólares, abrió en 1992 como un sistema cerrado masivo que duraría 100 años de pruebas de naturaleza, tecnología, y resistencia humana, pero ambos experimentos fracasaron por varios motivos. Biosfera-2 terminó en diciembre de 2003. A los seres humanos que vivían en su interior se les denominaba biosferanos. En Biosfera-2 la dotación humana era de ocho biosferanos.
El proyecto Arca de Noé nació con un planteamiento menos ambicioso y mucho más concreto. Se pretendía construir y hacer funcionar una granja en ese espacio a fin de proporcionar un aporte de nutrientes a los humanos. Estos en Biosfera-2 se habían reducido a la mitad gracias a un mayor nivel de automatización de las tareas y la simplificación de algunos aspectos estrechamente relacionados con los proyectos anteriores más ambiciosos. No se intentó mantener un ecosistema demasiado biodiverso en el gran recinto hermético, en el cual habitarían de forma permanente humanos. En experimentos anteriores al Arca de Noé ocurrieron fallos en la hermeticidad de los recintos, también se padecieron sabotajes provocados desde dentro de la biosfera para forzar la salida de sus ocupantes. Desequilibrios en la composición de los gases por reacción con el material de construcción del recinto, plagas nuevas, y plagas conocidas que atacaban a los cultivos, carencias vitamínicas de los biosferantes, etc.
En el Arca de Noé, la hermeticidad era muy elevada, aunque no total, lo cual no era suficiente para la comunidad científica. Se permitía la entrada y salida de personas observando un protocolo que aseguraba una tasa de intercambio biológico y material realmente despreciable con el exterior. Para entrar o salir había que recorrer varios pasillos con varias recámaras herméticas que incorporaban varios niveles de hermeticidad. En cada nivel había un sistema de ducha con un agua que tenía algo de detergente y que estaba esterilizada con rayos ultravioletas. Una vez cada dos años se renovaba la dotación humana compuesta por cuatro biosferanos que además eran siempre un par de matrimonios.