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¿Cuánto nos importa la verdad?

Bocca della verita.

Bocca della verita.

Para mí lo más significativo del fenómeno WikiLeaks es constatar lo complicado que resulta sacar a flote una tremenda que los poderes públicos estiman que conviene ocultar.  Hay verdades oficiales que apestan a mentira de las gordas, y pese a ello no se logra sacar nada en claro pese a años de persecución de la .

Un caso de esclarecimiento de la verdad:

William Mark Felt fue el número dos del FBI durante el escándalo Watergate y no sería sino hasta tres décadas después que sería identificado como «Garganta Profunda». Sin él probablemente la verdad nunca habría salido a la luz.

Recordemos la hazaña de dos periodistas del Washington Post, Carl Bernstein y Bob Woodward, que investigaron para desenredar una compleja maraña cuyos hilos apuntaban a la Casa Blanca. Este es uno de estos casos donde la verdad si triunfó en su lucha contra un enorme poder pero por desgracia no siempre es así.

El Watergate, el asesinato de JFK, el asesinato de Juan Pablo I, Oscuro papel de La Iglesia en el genocidio de Ruanda de 1994, el ;

Todos estos casos y mucho más huelen a ocultamiento brutal de la verdad, y en algunas ocasiones se hace por miedo a que esta no pueda ser digerida. Nos tratan como a niños de teta, pero somos culpables de que se nos trate de esa forma. La es posible porque la gente en general es poco rigurosa y objetiva y eso la convierte en manipulable. En demasiadas ocasiones se ha mostrado un absoluto desinterés por conocer verdades terribles y  perturbadoras.

Para hacer frente a la mentira sólo hace falta una persona con los cojones bien puestos y que tenga como máxima, la verdad ante todo aunque el cielo se caiga a pedazos, y actualmente podemos decir que esa persona es  Julian Assange fundador de .

Registros de la Guerra de Irak: 22 de octubre de 2010 (Irak War Logs)

El pasado 22 de octubre de 2010 Wikileaks hizo público Irak War Logs,  en los que se revelan, entre otros asuntos, el uso sistemático de torturas, la cifra de 109.032 muertos en Irak -de los que 66.081 fueron civiles, el 63%; 23984 ‘enemigos etiquetados como insurgentes’; 15.196 del «país anfitrión» (las fuerzas del gobierno iraquí) y 3.771 fueron muertos «amigos» (fuerzas de la coalición)-. Cada día, de media, murieron 31 civiles, durante un período de seis años.

11-M un asunto pendiente:

Llegado a este punto quisiera hacer una petición a los colaboradores del exjefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano, o a cualquier persona con información confidencial sobre el 11-M y que tenga miedo a dar la cara para que considere el uso de Wikileaks.

La verdad del sangriento atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid, debe salir a flote sean cuales fueran las consecuencias. La mentira será siempre mucho peor y permite que los hechos puedan repetirse.

Me gustaría saber que razón puede justificar la sistemática destrucción de pruebas relativas a un atentado que consistió en 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana, donde fallecieron 191 personas, y 1.858 resultaron heridas. Todo ello con el repugnante agravante de que se produjo tres jornadas antes de las elecciones nacionales del 14 de marzo, buscando posiblemente influenciar el resultado de las mismas.

Todas las muestras de restos de explosivos de las explosiones se hicieron desaparecer mediante lavados con agua y acetona. Hubo muchas más manipulaciones de pruebas y de informes. El propio tren fue destruido.

Procuro ser prudente sobre estos asuntos, hay hechos gravísimos de manipulación de la verdad que simplemente ya han sido verificados. Ello gracias a la extrahordinaria insistencia de asociaciones de víctimas del 11-M al borde de la quiebra económica por los efectos de las estrategias de dilación y de la más absoluta falta de ayuda por parte del gobierno. Pese a todo ello, se consiguió  la salida a la luz del vídeo de la pericial más importante que fue ocultado nada menos que por el tribunal del juicio del 11-M, y cuyo contenido sorprendentemente contradice el contenido del fallo de la sentencia.

Estoy resumiendo hechos ya comenté en su momento:

Nuevo guiño a ETA desde el gobierno y nuevas mentiras:

Después del pacto con el PNV, nos prepara para lo que vendrá. Dice que  no caerán en saco roto las nuevas declaraciones que vienen produciéndose de la izquierda abertzale. Lo dice ahora como si esta izquierda abertzale que ya se presentó con distintas siglas fuera algo distinto de ETA. Sólo ese cambio de consideración ya supone un nuevo bandazo en la postura del gobierno que me parece ha sido plasmado en la nueva estructura de gobierno

La totipotencia otorgada a Rubalcaba curtido en temas antiterroristas  me da mala espina, y que el socialista Ramón Jáuregui pase a ser ministro también. Este también ha manifestado que en el seno de la izquierda abertzale y ETA «están ocurriendo cosas y negarlo sería absurdo, una irresponsabilidad» y que, por tanto, «el Gobierno no puede ser ajeno a esto«.

Sabemos que la organización terrorista está en un proyecto político para infiltrarse nuevamente en la política. Su objetivo son las elecciones municipales y autonómicas vascas.

Da la sensación que el PSOE considera que no puede ganar las próximas elecciones por méritos propios, y que de nuevo está dispuesto a jugar una baza que ya se demostró nefasta, pero que electoralmente puede resultar rentable a corto plazo. Se trataría de ofrecer un nuevo espejismo de esperanza para un rápido final de la violencia en el país vasco, pero eso no es más que el mismo atajo que condujo al abismo de la tregua trampa. La sangre de inocentes está de nuevo en juego y ha sido mezclada con supuestas oportunidades electorales.

Zapatero ha engañado a todo el mundo, tantas veces que está convencido de que puede seguir haciéndolo pese a su enorme pérdida de credibilidad. Pretende usar las mismas recetas de mentiras y engaños que en ocasiones anteriores. Si antes ya resultaba ofensivo por la concepción que tenía de nosotros, ahora que estamos avisados mucho más.

Una duda terrible:

Sé que es una idea arriesgadísima, pero honestamente empiezo a ver paralelismos que no me gustan nada, porque tengo la terrible sospecha de que detrás del 11-M, y de tanta ocultación culpable, existió igualmente otra amalgama de sangre y votos. Creo que esa es la razón de que no se quiera saber la verdad del 11-M.  Seguramente ya han caído algunos culpables de esa barbaridad, pero necesitamos toda la verdad caiga quien caiga. Yo no lo sé, pero podría faltar lo más gordo.

¿Ante tanta duda terrible quién puede poner en duda que el mundo necesita de un WikiLeaks?

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4 Comentarios

  1. Uf, Antonio: no pides nada… Observa a tu alrededor: ya no importa, excepto a las víctimas (y no hablo de Alcaraz, por favor) y, digamos, a cuatro obsesos de LD que, me parece, marran el tiro, aunque es cierto que son de los que más han hecho por esclarecer el asunto, y a otros cuantos que intentan pensar más friamente ante las evidencias.

    Si se trata de ver paralelismos, ¿por qué no mirar más allá de la piel de toro? Si hubiera un Wikileaks, creo que no gustaría lo que se descubriese ni a tirios ni a troyanos, ni a los que ahora se aferran al poder, ni tampoco a los que se aferraron.

  2. admin

    Juan Carlos, la verdad puede gustar o no, pero es un derecho. Lo vemos muy claro en el 11-M. Mentir no soluciona nada, sólo disimula el problema para que no moleste.

  3. La verdad en casi todos los casos es lo mejor.. aunque a veces cueste mucho decir cosas que provocarían males mayores, tarde o temprano sale a la luz… por lo menos asi lo veo yo..

  4. admin

    Rosario, para mí el perjuicio que pueda causar alguna mentira es siempre algo subjetivo. Depende de la incapacidad de asimilar ciertas verdades. Podemos trasladar eso a grandes colectivos humanos.

    No nos enseñan a madurar en el amor incondicional a la verdad y por eso hay tanto sufrimiento en el mundo.

    Personalmente, si algún médico tiene que decirme alguna vez que padezco una enfermedad incurable y con un final muy desagradable querré saber toda la verdad.

    Yo no recuerdo ninguna mentira a la que tenga que estar agradecido y sí a muchas verdades.

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