Investigadores aseguran que el hombre de Flores, el «hobit», es una nueva especie humana, Homo Floresiensis, no se ponen de acuerdo sobre sus orígenes, tenía un metro de altura, y  vivió hace 18.000 años en la isla indonesia del mismo nombre.

Medía 106 centímetros de altura, menos que los pigmeos, que alcanzan de adultos los 150 centímetros, y su capacidad craneal era de poco más de 400 cm, más similar al cerebro de un chimpancé.

Se han hallado evidencias del uso del fuego para cocinar. La especie también ha sido relacionada con herramientas de piedra de la sofisticada tradición del Paleolítico Superior típicamente asociada con los humanos modernos.

Se cree que fue contemporánea con los humanos modernos () en la isla indonesia de Flores que es un reducto donde se encuentran numerosas especies arcaicas debido a su situación de aislamiento.

Investigadores aseguran que el hombre de Flores es una nueva especie humana

¿Cómo nos afectaría hoy en día con vivir con una especie cuya inteligencia podría estar a medio camino entre la de un chimpancé y un ser humano?


Cráneo humano
Cráneo Humano

Craneo_Homo_floresiensis
Cráneo de Homo floresiensis

Cráneo Pan paniscus
Cráneo chimancé bonobo. (Pan paniscus)

Vemos que por la anatomía de sus cráneos el hombre Flores se encuentra en una situación intermedia entre un chimpancé y un Homo sapiens.

Supongamos por un momento que esta especie realmente existió. (parece que en efecto es así). Supongamos por un momento que sobreviviera 18.000 años más. (es decir que lograra llegar hasta nuestros días) .

¿Los meteríamos en jaulas? ¿Les concederíamos la condición de criaturas de Dios con alma inmortal?  ¿Qué atributos deberían tener estos homínidos para que La Iglesia los considerara como criaturas de Dios con alma inmortal? ¿Lenguaje quizás? ¿Tradiciones funerarias? ¿Somos capaces de marcar en nuestra propia historia evolutiva ese punto supuestamente tan singular que distingue a un humano de un animal?

Ahora os voy a sorprender.

Lo cierto, es que esta especie puede haber sobrevivido mucho más tiempo en otras partes de la isla de Flores hasta llegar a ser el origen y fuente de las historias sobre los Ebu Gogo contadas entre los lugareños. Se dice que los Ebu Gogo eran cavernícolas pequeños, peludos y de lenguaje pobre, y presentarían el tamaño del H. floresiensis. Se creía ampliamente en su existencia en la época de la llegada de los holandeses hace solo quinientos años.