Blog multi-temático de Antonio Castro

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Etiqueta: ley electoral

Los partidos más votados (bipartidismo y nacionalismo) son también los más favorecidos por la ley electoral.

No me parece casual que los partidos más beneficiados por la ley electoral sean los más corruptos y los que más tiempo lleven en el poder.

Quizás llevemos demasiado tiempo votando mal y deberíamos empezar a cambiar nuestras costumbres electorales antes de alcanzar una situación de no retorno en lo relativo a la pérdida de libertades.

El voto útil es el que se impone en las urnas, pero no es otra cosa que el voto del miedo y del todo vale. La actualidad viene demostrando que el voto útil (votar opciones mayoritarias aunque no lo merezcan) es un voto suicida.

En lugar de votar al partido idóneo estamos votando al segundo menos malo. Lo hacemos así como mal menor para que nos proteja del que nos inspira más temor, pero las diferencias entre el peor y el segundo menos malo, vienen siendo cada vez más insignificantes y así nos va.

Estamos en democracia y todo el mundo puede votar lo que quiera, faltaría más…, pero desde un punto de vista ético y social, algunos partidos merecerían ser considerados por la gente más sensata como invotables por su reciente pasado político.

Como ya hemos dicho, los ciudadanos ante la falta de normalidad democrática votan lo que menos miedo les da y lo llaman voto útil. Es el peor de todos los votos porque ha permitido a los partidos actuales gestionar su continuidad invocando a los fantasmas del miedo.  El voto útil a convertido a nuestros partidos, en expertos gestores de nuestros miedos para su propio beneficio y para perpetuarse por turnos en el poder.

La actual crisis global no es solo de tipo económico. Sus nefastas consecuencias en todo el mundo tienen mucho que ver con la disfuncionalidad democrática de unos paises cuyos gobiernos han perdido poder ante las grandes entidades financieras y multinacionales.

En España estamos siguiendo los mismos patrones equivocados que en otros países de nuestro entorno. La solución en teoría es sencilla, castigar en las urnas a los que están destrozando el estado del bienestar en su propio beneficio. Será complicado que la situación mejore si en nuestras citas con las urnas no vencemos nuestros miedos.

Estamos votando a partidos que han cedido ante poderosas empresas cuyos intereses poco tienen que ver con el interés general.

Lo primero que necesitaríamos como votantes sería tener clara cuales son las circunstancias que deberían convertir en invotable a un partido con un pasado más que decepcionante. Ciertas prácticas políticas son merecedoras de tolerancia cero en democracia y votar a aquellos que traicionan la democracia es algo que no nos podemos permitir.

Deberíamos marcarnos unos límites estrictos de aceptabilidad que fueran compatibles con una democracia sana:

Cualquier partido afectado por casos importantes de corrupción debería quedar descartado para cualquier votante responsable. La castaza con su aforamiento goza de un régimen jurídico privilegiado que explota para sus felonías. Las personas imputadas y con causas orales abiertas deberían quedar fuera de la posibilidad de presentars a ningún tipo de elecciones. Las listas electorales deberían ser abiertas. La corrupción en España no es el chocolate del loro como se hartaron de decir. Es el cáncer de la política.

CONCLUSIONES:

Estas son unas pocas reflexiones personales y una llamada a la responsabilidad a la hora de votar.

Los partidos grandes se han parapetado bajo unas leyes electorales y bajo una serie de privilegios legales que les favorecen. Cada vez son más antidemocráticos.

El voto a un partido es un premio que debe merecerse y si ninguno lo mereciera, la próxima vez deberíamos declarar ese premio desierto por simple coherencia y sentido común. La buena noticia es que las encuestas auguran un fuerte descenso del bipartidismo en toda Europa en general y en España en particular. No seamos los últimos en quitarnos la venda de los ojos.

La #democracialimpia: Un nuevo concepto muy simple para mejorar la democracia.

La democracia actual es afuncional. Los políticos han perfeccionado sus técnicas de manipulación para minimizar el efecto de las urnas. Gracias a eso se pueden entregar al negocio de cultivar unos amiguismos muy rentables no solo en términos económicos, sino en términos de poder. Estamos en manos de un 1% que hace con nosotros lo que quiere.

Unas elecciones como las actuales cada cuatro años ya no son suficientes. Al ciudadano se le obliga a elegir siempre entre lo malo y lo peor y de algo así es difícil que salga algo bueno.

Yo me inspiro en la situación de Egipto donde cerca de 30 partidos y movimientos sociales exigen la exclusión de las listas electorales de los antiguos cargos de Hosni Mubarak. Creo que el derecho a participar en unas elecciones debe de ser ratificado por el pueblo porque somos muy vulnerables al voto del miedo. Ese al que llaman voto útil.

También me inspiro en la política del PP que ha asimilado las peores técnicas de manipulación social que ya usó Zapatero. Vamos de mal en peor y esto no puede seguir así. Estamos ante un gravísimo problema político. La idea de #nolesvotes #votaaotros fue genial, pero no ha dado muy buenos resultados.

Estamos ante un modelo de democracia que por culpa del voto que llaman útil, solo funciona cuando la normalidad democrática es muy alta. Es decir, casi nunca. Necesitamos una #democracialimpia.

Las sociedades coaccionadas por la violencia o por intereses financieros bastardos, dan unos resultados electorales repugnantes.

Creo que para evitar que triunfen en las urnas los manipuladores, bastaría usar una primera vuelta para apartar de las elecciones posteriores a aquellos partidos que acumulen más odio. Estamos en manos de auténticos terroristas políticos y la democracia actual no es capaz de manejarlos.

Si empezamos a hacer propuestas sobre lo que hay que corregir no nos podremos de acuerdo. El 15M no logró un acuerdo de mínimos. No es tan sencillo, así que el enfoque ha de ser otro.

En lugar de derrochar energías haciendo llegar a los oídos cerrados de los políticos lo que queremos mejorar, es mejor que ellos mismos hagan lo que saben de sobra que quiere la ciudadanía. Para eso yo creo que basta con incentivarles adecuadamente.

La propuesta basada en un nuevo concepto «Democracia Limpia» :

Si en las elecciones no se filtra a los participantes eliminando previamente toda la escoria nunca tendremos una #democracialimpia.

Propongo un filtro que suprima la escoria antidemocrática del sistema. Hablo de elecciones con una primera vuelta que sirva para penalizar a los más polémicos o indeseables. Se castigaría las mentiras, los engaños, la corrupción, el apoyo a los violentos, la crispación, el tú más que yo, el tú lo hiciste antes, etc.

En esa primera vuelta la abstención sería un signo de una situación democrática muy saludable e indicaría que los ciudadanos estamos felices con nuestros políticos.

Por el contrario, una alta participación dejaría fuera del juego democrático sería un claro signo de que la democracia necesita ser limpiada de aquellos que engañan, mienten, o son sospechosos de juego sucio.

El sistema de votación debería poder penalizar a varios partidos en una misma papeleta y si un partido recibiera muchos votos de castigo (por ejemplo más del 50%  de votos sobre el total del censo)  se consideraría invotable. Algo así podría dejar fuera del sistema a los partidos mayoritarios de un solo plumazo que es de lo que se trata.

Descartados en esa primera vuelta a todos los que el pueblo considera invotables, solo quedarían candidatos limpios. Pasarían aquellos partidos que son leales a la ciudadanía y al espíritu democrático. En la segunda vuelta ya habría desaparecido el voto del miedo.

Únicamente aquellos que jamás mintieron ni engañaron, ni apoyaron lobby alguno, ni perjudicaron la separación de poderes, tendrían opción a participar en una segunda vuelta. Quedarían completamente fuera del juego democrático.

El sistema actual es sucio, está sacando partido de todas las debilidades de los ciudadanos y permitiendo la manipulación. ¿Acaso tiene sentido premiar con un solo voto a un partido polémico? Yo creo que premiar a los partidos más polémicos es muy destructivo para la democracia.

En unas elecciones con filtro para penalizar a los más indeseables, la prioridad absoluta de los políticos sería la de no ser penalizados, para así poder optar a la urnas y en segundo lugar trabajarían para ser premiados de entre los que pasen el primer filtro.

En un sistema de Democracia Limpia, las connivencias con cualquier lobby serían casi imposibles. Los políticos estarían mucho más preocupados de hacer cualquier cosa que se interpretara como algo sucio. El limite del filtro no tiene que ser un 50% del censo. Esto era solo un ejemplo, pero tampoco interesa que las decisiones sobre esos filtros las decidan los políticos.

Tenemos que cambiar el sistema para poder elegir a los mejores solo entre los menos malos.

Esto es solo una idea sin desarrollar que persigue convertir a la democracia en algo mucho más limpio y funcional.

Algo que castigue todo intento de manipulación. Una democracia real donde el pueblo sea el que realmente tenga el poder y no sea una simple marioneta en manos de auténticos ingenieros expertos en la manipulación de masas.

Una #democracialimpia donde la escoria sea filtrada y donde el 99% tenga el poder.

El 99% somos la mayoría absoluta.

Siento respeto por el resultado salido de las urnas, pero el PP no podrá usar su mayoría absoluta de forma prepotente y sin escuchar a la auténtica mayoría que somos los ciudadanos de a pie. Somos el 99% y Zapatero no quiso escucharnos.

Es evidente que Zapatero prometió ser presidente de todos los españoles y sus revanchismos, y su chapucera gestión, le llevó por muy mala senda. Espero que Mariano Rajoy ahora tome buena nota y cumpla su promesa de ser el presidente de todos los españoles, o tendrá que atenerse a las consecuencias. No nos interesan sus viejas rencillas, queremos resultados.

Para mí, teniendo en cuenta lo mucho que condiciona una ley electoral injusta, los verdaderos ganadores han sido los partidos pequeños.

El PP gana, y queda en una difícil posición para gobernar:
Reconozco al PP, su ausencia de errores graves en los últimos meses, que era lo único que podría haberle restado votos en estas circunstancias. A partir de ahora, no le bastará con esto. Tendrá que acertar en todo, y parte de una situación muy difícil.

¿Le ayudará a Mariano el resultado electoral para controlar mejor a los suyos? Le deseo suerte con esa tropa de trepas.

En materia de despilfarro el PP controlará siete de cada diez euros de gasto público y tendrá que tener cuidado de donde mete la tijera para no herir aún más a los peor tratados, porque no todo vale.

Deberían pensar en una solución para los que, de forma injusta, se quedaron en la calle con una mano delante y otra detrás. La culpa ha sido de la mala gestión política de Zapatero y de Aznar, por la inacción en el control de la temeraria avaricia de los bancos y de las empresas inmobiliarias que fueron a lo suyo, ganar dinero, como era normal.

Por desgracia hace mucha falta meter a gente poderosa en la cárcel, y me parece que eso que no quiso hacer Zapatero, tampoco lo va a hacer Mariano. Arreglar la crisis haciendo que los ciudadanos se priven de donde ya no queda, terminará por hacer saltar todo algún día. Las causas de la crisis hay que buscarlas en los poderes financieros y si no se les sujeta no habrá nada que hacer.

El claro perdedor:
El verdadero perdedor ha sido Zapatero que ni ha sabido convocar las elecciones con un correcto manejo de los tiempos, ni permitió la entrada de aire fresco en el PSOE. Hizo su apuesta personal por Rubalcaba, y gobernó haciéndolo todo mal. Los distintos clanes dentro del PSOE lucharán para repartirse las migajas de poder que les han quedado.

#15m #nolesvotes #votaaotros han cosechado frutos electorales importantes:
La campaña nolesvotes #votaaotros ha conseguido un resultado que no hay que infravalorar. Esto no ha terminado aquí. Tenemos que conseguir urgentemente una ley electoral justa.

El bipartito PPSOE pierde 27 escaños que habrían sido algunos más con una ley electoral justa. Me temo que habrá que insistir para eliminar el apalancamiento de los grandes partidos en el poder, porque aquí y en todas partes, sólo ha servido para aumentar el nivel de corrupción.

Las reivindicaciones del movimiento del 15M continúan teniendo pleno vigor y con independencia del margen de confianza que se quiera conceder a Mariano Rajoy en temas de paro y de economía (100 días de gracia es la costumbre), lo cierto es que hay temas que no merecen tanta paciencia: La ley Sinde, y la ley electoral son leyes infames. La independencia del poder judicial, la corrupción, el despilfarro, los privilegios de los políticos, etc… son temas que no son de recibo en una democracia que se precie de serlo.

Nunca más se les puede dejar a su aire para que nos preparen la ruina que nos han preparado. Habrá que que seguir trabajando por un aumento de la participación ciudadana, una mayor transparencia, y en resumidas cuentas una democracia real.

El 99% frente al 1%:
Los poderes políticos, mediáticos, y judiciales, están todos vendidos a los intereses del poder financiero (mercados).

Todos ellos son el 1% y el resto somos ese 99% que puede controlarles obligando a los políticos a que cumplan fielmente su papel de representantes del pueblo.

La sociedad ha despertado de su inacción, y probablemente ya no vamos a consentir que ninguna mayoría política use su poder en contra de los intereses generales.  Son muchas y muy importantes las demandas que están en la calle desde hace demasiado tiempo y la sordera política puede transformar la indignación ciudadana en algo peor.

Le conviene a Rajoy escuchar más que a nadie a su pueblo. Si no lo hace, probablemente se enterará de que la mayoría absoluta la tiene ese 99% y no él.

A mayor tiempo en la política, mayor corrupción.

La corrupción desacredita a todo el sistema judicial y político.

PP y PSOE llevan demasiados años cosechando relaciones de amistad contaminadas con favores económicos. El fruto de todo ello es un nivel de corrupción altísimo. Hay demasiada gente enchufada al intercambio de favores, y el estado de las autonomías ha multiplicado el número de sinvergüenzas en nuestro país.

En cuanto a la justicia viene actuando tarde, mal y nunca. En muchos casos tenemos que hablar de hechos no probados o presuntos, a pesar de que algunos casos apestan.

La corrupción en España hoy en día:
Pueblos que votan a líderes corruptos siempre los hubo y los habrá. Esto es algo que no habla demasiado a favor de la condición humana. En el caso de España tanto el PP como el PSOE han cogido el vicio de manipular inyectando odio en la ciudadanía. El simplismo de pensar que entre PP y PSOE se puede hablar de buenos y malos es una estupidez. Ninguno de estos dos partidos merece un sólo voto. Permitirme que mencione algunos presuntos casos actuales de corrupción en España.

La ministra Sinde: Para mí es un ejemplo presunto de corrupción al ejercer un puesto desde el cual puede favorecer a su propia industria y a la de un montón de amigos. En cualquier caso, dice el refrán que «Dios los cría y ellos se juntan.» Camps y Barberá denuncian a Sinde por prevaricación y abuso de poder en El Cabanyal

El caso Gürtel: El empresario Francisco Correa sería según la acusación responsable de cultivar favores de políticos del PP. Uno de los imputados principales es Luis Bárcenas, gerente y tesorero del PP durante 20 años.

Manuel Chaves: que tiene que explicar porqué concedió 10 millones a una empresa apoderada por su hija.

José bono: Está siendo investigado por prevaricación, tráfico de influencias, falsedad en documento público y fraude en la obtención de subvenciones.

El Caso Fabra: presuntos delitos de estafa, apropiación indebida y contra la salud pública y contra la propiedad intelectual por parte del popular Carlos Fabra, presidente de la Diputación Provincial de Castellón.

Corrupción urbanística:
La lista de casos es interminable. Véase Corrupción urbanística en España.
Entre las competencias descentralizadas derivadas de la política autonómica, está la de poder recalificar terrenos. Dado que la diferencia de precio entre un tipo de suelo y otro puede ser de hasta 20 veces, los ayuntamientos encontraron su particular filón en la recalificación del suelo, y a eso se suma las comisiones ilegales que los promotores y constructores pagan a los ayuntamientos para acceder a suelo urbanizable previa recalificación.

PP y PSOE son partidos democráticos, pero corruptos:

Con lo expuesto anteriormente queda claro que se trata de problemas derivados del egoísmo de algunos políticos, de amiguismo de los mismos, y de una falta de control sobre una avaricia muy extendida en algunos sectores empresariales. Creo que los avariciosos no tienen preferencias ideológicas. Sólo prefieren al que está en el poder, y esto la gente debería tenerlo muy en cuenta para no dejarse engañar cayendo en un fácil tú más que yo, o tú antes que yo.

Un partido que no está en el poder tiende a ser utópico e idealista, especialmente cuando nunca tuvo oportunidad de gobernar, pero también cree que son ellos los que pueden traer un verdadero cambio. Un partido que empiece de cero tarda algunos años en alcanzar esa situación de compromisos indeseables y mientras tanto tendrá tiempo de hacer algo de limpieza. Las ataduras de los políticos terminan condicionándolo todo. Sus amiguetes no les permiten ser honrados y sin amiguetes saben que no son nada.

Yo votaré a un partido minoritario. Considero que el voto realmente útil es ese, el minoritario. El otro en las actuales circunstancias de un bipartito infame, es el voto del odio y del miedo y son nefastos. Este tipo de voto es el que ha destruido a muchos países enviándolos a la ruina o a algo peor, como sin duda es un golpe de estado o una guerra civil. La historia está llena de ejemplos de bipartidismos nefastos. Nunca entendí porque nuestra ley electoral se diseñó para favorecer un bipartidismo como algo presuntamente deseable para una supuesta mayor gobernabilidad, a no ser que eso finalmente lo decidieran los dos partidos mayoritarios.

A los partidos minoritarios un escaño les puede costar 7 u 8 veces más votos que al PP o al PSOE y así es muy difícil descolgarse del poder por mal que se haga. Esto de democracia tiene muy poco.

Lo que no arreglen los políticos por las buenas podrían terminar arreglándose por los ciudadanos por las malas y nadie desea eso, pero en estos tiempos de crisis tan dura, no me parece prudente elevar los tonos de prepotencia y de arrogancia. Lo primero que deberían hacer los políticos es tener un mínimo de vergüenza y no usar de la política para lucrarse y hacer declaraciones vejatorias contra una ciudadanía que padece una dura situación que a mí no me da la gana de calificarla de errores políticos. Son algo mucho peor.

Los diputados no tocarán sus pensiones porque no son como el resto de ciudadanos.

Esta no es una frase que se pueda olvidar, y es el preludio de actuaciones vergonzosas.

El error de asociar la corrupción con la ideología de derechas viene de nuestro pasado Franquista. En efecto estábamos en una dictadura muy bien asentada en el poder durante 39 años y eso favoreció altísimos niveles de corrupción que parecían ser fruto de la ideología política de la época. El caso Matesa y Sofico fueron algunos muy sonados, pero en realidad, toda la economía estaba férreamente controlada por el Caudillo. Todas la dictaduras funcionan mediante amiguismos y corruptelas.

De todas formas hay que recordar que en otros lugares hubo dictaduras de otro signo y no eran mejores. Con la llegada de la democracia, se dio a los socialistas la oportunidad de demostrar que eran más demócratas que otros partidos liberales conservadores por ser herederos del fraquismo, pero en democracia son más importantes las personas que la declaración de ideas y principios, que con demasiada frecuencia quedan reducidos a promesas incumplidas.

Gobierno de Felipe González (1982-1996).
Empezó revolucionando la política y trayendo a España un socialismo que introdujo niveles de justicia social desconocidos en España y eso hay que reconocérselo, pero estoy convencido de que nadie puede evitar la corrupción si permanece el tiempo suficiente en el poder y eso le pasó a Felipe.

Felipe González hizo muchas cosas buenas, pero gobernó 14 años y eso es demasiado tiempo. El poder corrompe poco a poco a todo el mundo. Estar cerca del poder es como estar cerca de una barra de Uranio.

Gracias a ese largo período, Felipe terminó con el mito de los 100 años de honradez del partido socialista y dio paso a una época del pelotazo y del negocio fácil, donde la frasecita de «Felipe colócanos a todos» hizo furor. Eso por no hablar de cosas peores al final de su mandato. La lista de casos de corrupción fue enorme y fueron casos muy sonados. Recordemos algunos:

  • En el caso KIO la acusación afirmó que el gerente Javier de la Rosa había robado 30.000 euros. Javier de la Rosa también fue imputado en el caso Gran Tibidabo por estafa.
  • En el caso del desvío de los fondos reservados que ascendíó a 5 millones de euros, con conexiones con el caso GAL, y destacando como un caso aparte el de Luis Roldán, director de la Guardia Civil entre 1986 y 1993, enriquecido ilícitamente con el robo de 400 millones de pesetas de fondos reservados y 1.800 millones más en comisiones de obras del Instituto Armado
  • En el caso Rumasa se expropió un holding completo llevándolo a la quiebra porque en su reparto se buscó la reventa a terceros en lugar de la sostenibilidad.
  • En el Caso Filesa: financiación ilegal del PSOE a través de las empresas tapadera Filesa, Malesa y Time-Export, que entre 1988 y 1990 cobraron importantes cantidades de dinero en concepto de estudios de asesoramiento.
  • En el caso Ave Madrid-Sevilla se trató de comisiones opacas e ilegales.
  • Caso Juan Guerra hermano del vicepresidente Alfonso Guerra, procesado por los delitos de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones.
  • Caso Expo’92: cohecho, prevaricación y un agujero de más de 210 millones de euros.

Creo sinceramente que la corrupción es consustancial al poder, y lo único que puede frenarlo es la alternancia. No me refiero a la alternancia actual, porque PP y PSOE han conformado una forma de hacer política en la cual se reparten el poder por turnos. No hay gran diferencia entre ellos aunque se esfuercen en ondear banderitas ideológicas distintas y se pongan la zancadilla el uno al otro.

Ambos se han puesto de acuerdo en lo esencial. Se han puesto de acuerdo en convencer a todo el mundo de que no existe ninguna alternativa fuera del PP y del PSOE.

Yo digo justo lo contrario. La única alternativa tendrá que surgir de fuera de estos dos partidos. PP o PSOE serán más de lo mismo.

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Respecto a la última pregunta, la respuesta es no.

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