Blog multi-temático de Antonio Castro

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Negando la evidencia de la ocultación de pruebas del 11-M.

La evidencia de la ocultación, y de la falsificación de pruebas en torno al 11M continúa siendo combatida desde amplios sectores de una sociedad enferma y convulsionada por los atentados del 11M de 2004.

La naturaleza indiscriminada de los atentados, sus 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes, sus 191 fallecidos, sus 1.858 heridos y el hecho de ocurrir en las vísperas de unas elecciones generales que se vieron muy fuertemente condicionadas por lo ocurrido, han fracturado la sociedad en dos bandos. Los que quieren saber y los que se conforman con unas mentiras infumables plasmadas en una sentencia.

Ni las elecciones de 2004 transcurrieron con plena normalidad, ni las investigaciones de los atentados del 11-M tampoco, y tuvimos que asistir con infinito pasmo a la destrucción masiva de pruebas sin que nadie se interesara por ello en sede judicial alguna.

Desde aquel día las izquierdas y las derechas pasaron de ser simples contrincantes políticos a ser acérrimos enemigos que arrastraron a toda la sociedad española a una espiral de odio fanático profundamente estupidizante. A los que nos llamaron conspiranoicos habría que llamarlos hoy por hoy, borregos, marionetas o robots.

Nuestro país, a raíz de aquel atentado, se convirtió en un estercolero gobernado por un bipartito que se dedicó a emponzoñar a la sociedad con odios partidistas, y a socavar los cimientos de todas y cada unas de las instituciones del estado.

A todos los que hicieron preguntas íncómodas sobre los hechos extraños que rodearon el 11-M, se les llamó conspiranoicos. Se hizo a modo de simple mordaza y desde distintos foros de opinión se les intentó hacerles comulgar con auténticas ruedas de molino.

Lo que más abundó fue el silencio. Un silencio mediático que unos llamaron prudencia y que yo llamo cobardía, porque después de ochos años los que callaron por supuesta prudencia continúan sin interesarse por unos hechos tozudos y graves que van en una dirección muy diferente de lo que el macro-juicio del 11-M sentenció.

Una sentencia que no cuadra con lo que todos pudimos ver y escuchar en esos vídeos que el Juez Gómez Bermúdez ocultó a las partes y a la opinión pública.

Aquel día en que pudimos ver ese vídeo, la V.O se convirtió en un cuento para mentes robóticas. Mentes especialmente programadas para digerir burdas mentiras.

Los hechos aún hoy continuaron pisoteando el cadáver de la V.O. Hace poco supimos que la principal prueba de cargo contra Zougam, el único condenado por autoría material de los atentados fue otro montaje más. Una testigo pasó en dos semanas de falsa víctima a pieza clave en el 11-M

15 días antes de que la testigo rumana J-70 le acusara y se convirtiera en la principal pieza de cargo, técnicos del Ministerio de Interior la habían descartado como víctima, pero tras inculpar a Zougam cobró 48.000 euros como víctima del atentado. Las mentes robóticas no reaccionaron.

Tantas han sido las evidencias de ocultación, manipulación, y obstrucción a la justicia que uno se pregunta ¿qué demonios necesita una mente medianamente normal para admitir la evidencia de que se nos está ocultando la verdad?

Parecería que a algunos se les tendría que caer encima todo un tren, de aquellos que supuestamente fueron fundidos, para que se les cayera la venda de los ojos. Por desgracia ese tren también ha caído sobre las cabezas de esos tarados morales, sin que sean capaces de reaccionar ante la más demoledora de las evidencias de salvaje ocultación. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Hay miles de familias que tienen una motivación muy especial para no conformarse con un montón de burdas patrañas infumables. Cada una de ellas tiene razones muy poderosas para continuar reclamando justicia, y todos ellos, sus herederos, sus familiares, sus amigos y también simpatizantes entre los cuales me incluyo, continuaremos aportando nuestro granito de arena hasta que se esclarezca la verdad.

Garzón cree que las redes sociales deben ser reguladas.

Juez Baltasar Garzón.

Juez Baltasar Garzón.

Confieso mi total desconfianza ante las intenciones que se suelen esconder tras declaraciones de este tipo.

Este señor juez no tiene bastante con los problemas judiciales que arrastra y continua demostrando su falta de discreción sobre asuntos políticos de gran calado.

El juez español Baltasar Garzón a favor de regular las redes sociales
El juez español Baltasar Garzón se pronunció hoy, en el estado mexicano de Veracruz, a favor de regular las redes sociales e Internet y rechazó que esto represente un atentado a la libertad de expresión.
[…]
Garzón defendió y avaló la decisión del Gobierno veracruzano de crear la figura de «perturbación del orden público» para castigar falsos rumores que se generen en las redes sociales.
[…]
Aseguró que es necesario evitar que estos medios alternativos de información sean utilizados de manera irresponsable o para generar caos social.

Tiene cierto tufillo liberticida, y si esto lo dice un político, los ciudadanos podemos tomar cartas en el asunto y castigarlo o no en las urnas, pero si lo dice un juez no podemos hacer nada.

Se supone que la democracia se basa en la representación de la voluntad popular, pero cuando esta logra traspasar las trampas políticas haciendo uso de instrumentos como las redes sociales, surgen las tentaciones de blindar la totipotencia de unas instituciones que está comportándose como una estafa a la democracia, porque están funcionando al margen de los intereses de la ciudadanía, y a favor de los intereses del gran capital.

No insinúo que esta sea la intencionalidad de Garzón, pero aunque su deseo sincero sea el de arreglar todas las injusticias graves de este cochino mundo, debería ajustarse a sus competencias y no mezclarse en asuntos políticos con tanta facilidad.

Habitualmente sus compañeros de carrera suelen ser especialmente discretos para reforzar la necesaria imagen de imparcialidad que necesitan para ejercer su profesión. En el caso del juez Garzón viene ocurriendo lo contrario. Es un juez polémico porque no asume las limitaciones que se autoimponen otros jueces. Siempre se le ha visto un afán de protagonismo mediático y una clara ambición política.

Es un juez marcado por su entrada la política durante la última etapa del gobierno de Felipe González, y por una salida de la misma con un importante cabreo que concluyó con el procesamiento de sus compañeros socialistas por el caso GAL (A mí me pasma que fuera competente para eso).

Un juez que toma la decisión de entrar en política, debería renunciar a su carrera judicial para no comprometer la independencia judicial que hoy en día brilla por su ausencia, y que está fuertemente condicionada por el PP y el PSOE. Los altos tribunales están dando un espectáculo esperpéntico de seguidismo político.

Garzón, fue suspendido cautelarmente como juez de la Audiencia Nacional por el CGPJ el 14 de mayo de 2010, después de que el magistrado del TS Luciano Varela acordara la apertura de juicio oral contra él por presunta prevaricación al declararse competente para investigar los crímenes del franquismo, y está imputado en varias causas por faltas graves tales como cohecho y prevaricación:

  • Por la investigación de los crímenes del franquismo.
  • Por escuchas ilegales en el Caso Gürtel.
  • Por supuesta prevaricación en favor del Banco de Santander.

Además, su actuación en el caso Faisán paralizando el juicio durante un año provocó el enfado y la desconfianza de la juez francesa Le Vert, pero de todo ello ya hablé en un artículo: El calvario judicial de Garzón.

La noticia me preocupa porque son declaraciones ambiguas sobre un tema importantísimo pronunciadas por un juez que tiene poco de prudente. Intentaré explicarme mejor.

Las actuaciones judiciales deberían estar limitadas a perseguir delitos, y estos siempre son cometidos por personas físicas. La tentación de atacar a la neutralidad de la red y de ejercer controles preventivos que van en contra de la libertad de expresión, son características que ya se han puesto en marcha en países totalitarios como China. En China existe un control sobre los contenidos de Internet y el señor Garzón ya intentó tomar este tipo de atajos en su lucha contra el terrorismo.

Los problemas de Garzón en Internet
El juez encuentra dificultades para suspender las actividades de Batasuna en la Red

En agosto, el juez envió una comisión rogatoria a la sede de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN, en sus siglas inglesas), en EEUU, para que eliminara los dominios de Internet de Batasuna y retirara «como palabras registrables» Batasuna, Euskal-Herritarrok y Herri-Batasuna.

El 5 de septiembre, la ICANN desestimó la petición de Garzón, alegando que este organismo «no está involucrado en la regulación de contenidos de Internet».

El juez envió también una comisión rogatoria a Australia, para que la empresa Melbourne IT, donde había sido registrado el dominio batasuna.org, bloqueara este nombre y la posibilidad de volver a contratarlo. Sin embargo, nada pudo hacer esta compañía, pues el sitio web de la formación aberztale se encontraba muy lejos de allí.

En democracia la lucha contra el terrorismo debe hacerse desde el respeto y la protección a los derechos humanos, porque lo contrario es imitar las tesis terroristas del desprecio a tales derechos.

El fin no justifica los medios porque ambos son inseparables, y son demasiadas las ocasiones en las cuales el señor Garzón se ha liado la manta a la cabeza para ejercer la justicia de una forma bastante polémica y bastante testosterónica que algunos aplauden cuando les conviene el resultado.

Si empezamos a admitir acciones preventivas de recortes de derechos en Internet, será como permitir que nos coloquen grilletes y cadenas.

De Garzón me preocupa lo que dice y lo que se calla,  porque ya le vamos conociendo.

Sé que no todo el mundo opinará igual, las polémicas tienen doble faz, pero con independencia de los éxitos judiciales concretos que se consigan, yo creo que no se necesitan jueces así. Los considero más propios de las dictaduras, de derechas o de izquierdas, que de las democracias.

Entienda señor juez, que no le pagamos pa eso.

Perdón si a alguien le parece que infamo a nuestra sagrada institución,  pero me pilla en mal momento la lectura del caso de la demostración del estúpido sentido del humor de un juez.

Se me acumulan las causas de mis reproches al funcionamiento de la justicia en un país que va para bananero por culpa de tanta desvergüenza y tomadura de pelo al ciudadano, y para colmo leo lo siguiente:

Expedientado un juez de Tenerife por escribir una sentencia en verso
«Contemplen el último minuto de grabación, espectáculo sin par…la magia de la facundia…el poder de la razón», argumenta el juez en su resolución.

Permitirme que me desfogue, y salga como salga, me apetece hacerlo en verso:

Jueces y secretarios judiciales sin seso.
Juzgados en peligro por papeles en exceso.
Hasta los edificios peligran de tanto peso,
de papeles repartidos por pasillos y despechos.
¡Perdón! Quise decir despachos, y to eso.

Sobre ETA en la prensa, avergonzado porque leo
como disienten el constitucional y el supremo.
Ocho años hace que se sentenció el 11M,
y hay cosas que no comprendo.
Será Titadine, o será Goma2-ECO.
De explosivos yo no entiendo,
pero explíquenme porqué, se perdió un tren entero.

Rabia me da, ver tanta prepotencia y desprecio,
para con los de justicia necesitados,
que somos todos los ciudadanos,
los que pagamos esos sueldos.
Ni justicia, ni rapidez, ni legal criterio.
Estómagos agradecidos,
sospechas de cohecho.

Lo último y lo más fresco.
Un Juez expedientado,
siguiendo el criterio recogido,
en la resolución del consejo,
por escribir una sentencia en verso.
Un ventidós de febrero,
se mofó en la sentencia,
de una azafata de vuelo,
que merecía justicia,
y no ese vulgar exceso.

Entienda señor juez,
que no le pagamos pa eso.

El calvario judicial de Garzón.

Juez Baltasar Garzón.

Juez Baltasar Garzón.

Yo no intento juzgar a nadie y menos a un juez, pero se le está convirtiendo en una especie de víctima de la derecha que en mi humilde opinión queda al margen de lo que son iniciativas de los propios compañeros de Garzón, y que entienden que se ha extralimitado en sus funciones, razón por la cual Garzón está imputado en varias causas por faltas graves tales como cohecho y prevaricación.

 

Por la investigación de los crímenes del franquismo.
Este sin duda es en mi opinión el tema más delicado y a mi modo de ver cuestionable. Leo una cita en la Wikipedia que realmente resulta paradigmática.

Ahora, la justicia misma se ha convertido en una víctima en España. El juez Garzón ha luchado por hacer justicia para las víctimas de graves atrocidades cometidas en el extranjero y ahora está siendo castigado por intentar hacer lo mismo en su propio país… Los verdaderos crímenes aquí son las desapariciones forzadas y los asesinatos, no el intento del juez Garzón de investigarlos.

En cualquier caso las competencias de un juez son un asunto que yo considero excesivamente técnico y sobre el cual no me considero cualificado para opinar.

Quizás Garzón fuera incompetente para juzgar los casos del franquismo (???), pero resulta extraño, como profano no lo veo claro. Si tenéis tiempo os recomiendo ver este vídeo, sobre La doble moral del juez Baltasar Garzón. Testimonio conmovedor de un sobreviviente de la guerra civil española, con sus heridas aún abiertas, frente a la hipocresía del sistema judicial español que todavía no ha reparado las injusticias sufridas por los vencidos, pero pretende dar cátedra de moral en Latinoamérica.

Por escuchas ilegales en el Caso Gürtel
Mi opinión personal es que aquí parece más claro que se extralimitó, vulnerando los derechos legales de los detenidos. El respeto a las formas, es lo que diferencia a un estado policial de un estado de derecho. El primero que tiene que saber que no todo vale para condenar a un imputado, es el juez.

Por supuesta prevaricación en favor del Banco de Santander
Mi opinión personal, es que pinta feísimo para Garzón, y que aquí no existe una justificación supuestamente moral, sino un ejercicio de desvergüenza intolerable de este juez.

Su actuación en el caso Faisán podría terminar siendo objeto de otra querella.
La juez Le Vert lanzó duras acusaciones contra Garzón por el chivatazo a ETA. La magistrada francesa acusó a Baltasar Garzón de faltar a sus «compromisos» en el caso Faisán. No le gustó el tono del magistrado español.

¿Perseguido por la ultraderecha?

Ahora el juez Garzón es elevado a los altares como víctima de un acoso sin nombres y apellidos achacado eso sí a una ultraderecha inconcreta, pero algún socialista no opina lo mismo, y yo tampoco.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el histórico socialista acusa al juez de la Audiencia de usar argumentos de defensa que él nunca ha respetado
-¿Cree que hay una campaña contra Garzón?
-Mire, Garzón es un prevaricador. Pero no sólo por lo que le acusan ahora, si no por lo que hizo con Rafael Vera. Hay una sentencia de Estrasburgo en la que los siete magistrados, cuando analizan la parte de la instrucción, dicen que fue una prevaricación, que no tenía que haber instruido el juez Garzón el caso Vera.

En el caso GAL debió inhibirse ya que actuó contra sus excompañeros y además lo hizo por venganza. Salió muy cabreado de su paso por la política.

Va a resultar que Garzón tiene jueces que son sus enemigos en Francia, en Estrasburbo, y en España.

Las chapuzas y los amiguismos.

Creo que los ciudadanos somos culpables de no entender que un juez chapucero no debe ser aplaudido por sus chapuzas aunque con ellas consiga meter en la cárcel a peligrosos traficantes de droga, o a terroristas.

El estado de derecho es la garantía de imparcialidad de la justicia. El tema se vuelve especialmente delicado cuando un juez tiene unas afinidades políticas claras y comete chapuzas donde las amistades y enemistades políticas influyen en el resultado de la chapuza.

Creo que el juez Garzón tiene ahora muchos amigos, quizás demasiados, porque en un juez la popularidad es una  cualidad bastante fea. La discreción de un juez y su labor callada es lo que garantiza su independencia.

Los amigos en un juez son una carga indeseable. La justicia no debería entender de amistades, ni de presiones mediáticas.

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