La asociación Europa Laica y otras muchas instituciones han lanzado una campaña para pedir a los ciudadanos que no marquen ninguna de las dos casillas en su declaración.
Entre las razones para no marcar la X de La Iglesia, Europa Laica se apunta que ninguna confesión o credo debería ser privilegiada por el Estado y que solo los fieles de cada confesión o credo deberían asumir la autofinanciación de las necesidades de su propio culto porque es un asunto estrictamente privado. Por ello insiste en que nadie debería marcar una ‘X’ que ni siquiera debería ofrecerse como posibilidad.
En cuanto a las ONG, Europa Laica tampoco recomienda marcar esa ‘X’ porque la financiación de los fines sociales debe ser definida por el Parlamento y, por lo tanto, debe formar parte de la política del Estado, acorde al interés general, de forma precisa y transparente.
Personalmente no puedo estar más de acuerdo. Cuantos menos intermediarios mejor. Considero que el Estado está para garantizar una política social adecuada y que la libertad personal ha de ejercerse sin artificios cómodos, sin intermediarios por confiables que sean y libremente para así poder dirigir las donaciones voluntarias donde, cuando, cuanto, y como uno quiera.
La Iglesia está haciendo una campaña intensiva pidiendo que en la declaración de la renta se marque esta ‘X’, pero las previsiones no son demasiado buenas Se desploman las “X” a favor de la Iglesia en la declaración de la Renta. Esto podría ser porque los fieles son menos fieles o porque los fieles prefieren hacer la donación de otra forma, pero se trata de algo nuevo y hay que recordar que La Iglesia últimamente ha salido alguna vez a la calle con las pancartas a hacer política o a ejercer su derecho a la libertad de expresión según se quiera ver. Creo que en virtud de esa misma libertad de expresión deben aceptar las críticas y tampoco hay que dar más importancia al asunto porque a eso sí tienen derecho. Que pidan lo que quieran y que salgan a la calle con las pancartas las veces que quieran.
Yo en cualquier caso invito a reflexionar sobre la contabilidad de una institución tan poderosa como La Iglesia ¿Nos damos cuenta realmente de todo el dineral que se gestiona de forma totalmente opaca por parte de esta poderosa institución? Es obvio que se recauda un dineral, pero no es nada obvio en que se está gastando. Esto es muy relevante porque hay gente que piensa en la obra social de la iglesia pero no sabemos que parte del presupuesto de La Iglesia se gasta en obra social, cuanto en proselitismo, y cuanto en hacer política.
La asociación estatal Europa Laica ha elaborado un informe con un nivel de detalle muy interesante que, en un cálculo a la baja, cifra en más de 6.000 millones de euros la financiación anual de la Iglesia católica por parte de las distintas Administraciones Públicas. La transferencia de fondos públicos demuestra que España es un estado confesional encubierto y que la separación Iglesia-Estado todavía es una quimera. El desglose grosso modo de los conceptos contables de La Iglesia es muy interesante.
La Iglesia Católica cuesta al Estado más de 6.000 millones de euros.
Hay un dato que por su cuantía me preocupa especialmente. El Estado está financiando a los centros educativos privados-concertados con ideario católico, abonando aproximadamente 3.800 millones de euros. La mejor manera de fidelizar una ideología es empezar a comer el coco a la gente desde edades muy tempranas y eso se está haciendo con una gran cantidad de dinero de fondos públicos. El hecho para que una institución se decida a ofrecer una educación privada al margen de la educación pública puede tener muchos motivos, pero para mí detrás de esa mejora de calidad ofrecida está una clara vocación de proselitismo, por no hablar de los pingües beneficios que conlleva esta actividad subvencionada y menudos son los curas en ese aspecto. O estás con ellos o estás contra ellos y da igual si eres un niño o un adulto irán a por ti si tu fidelidad ideológica resulta cuestionable.
Un estado confesional no es compatible con la democracia y por eso llevamos tiempo camuflando una situación vergonzosa. Subvencionar con el dinero de todos los ciudadanos la educación ofrecida por una ideología en particular es inadmisible en un estado democrático.
La asociación Europa Laica y otras muchas instituciones han lanzado una campaña para pedir a los ciudadanos que no marquen ninguna de las dos casillas en su declaración.
Entre las razones para no marcar la X de la Iglesia, Europa Laica se apunta que ninguna confesión o credo debería ser privilegiada por el Estado y que solo los fieles de cada cofesión o credo debería autofinanciar las necesidades de su propio culto que es un asunto estrictamente privado y por ello insiste en que nadie debería marcar una ‘X’ que ni siquiera debería ofrecerse como posibilidad.
En cuanto a las ONG, Europa Laica afirma que la financiación de los fines sociales debe ser definida por el Parlamento y, por lo tanto, debe formar parte de la política del Estado, ateniéndose al interés general, de forma precisa y transparente. Por ello también es contraria a la arbitrariedad que se introduce con el uso facultativo de marcar o no esa ‘X’ en la declaración de la renta recomendando no marcarla.
Personalmente no puedo estar más de acuerdo. Cuantos menos intermediarios mejor. Considero que el Estado está para garantizar una política social adecuada y que la libertad personal ha de ejercerse sin artificios, sin intermediarios y libremente para así poder dirigir las donaciones voluntarias a donde uno quiera y en la forma que uno quiera.


