¿Qué está ocurriendo en el 15M?

Los postulados originales del 15M:
En esos postulados la sociedad tomó conciencia de que un 1% de la sociedad no solo tenía todo el poder, sino que estaba llevando al 99% restante a una situación insufrible.

La sociedad percibió claramente que la deriva de la política hacia posiciones que se apartaban del interés general, derivaba de las carencias democráticas. Una democracia no puede funcionar si lo único que se ofrece al ciudadano son unas elecciones cada cuatro años para que luego los elegidos tomen los resultados como un cheque en blanco para hacer lo que les dé la gana con total impunidad. Hablamos de la percepción de una traición política generalizada a favor de intereses puramente capitalistas cada vez más poderosos.

Los lemas describían claramente esta situación:

  1. “No hay pan para tanto chorizo”
  2. “PSOE y PP, la misma mierda es”
  3. “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”
  4. “No somos antisistema, el sistema es antinosotros”
  5. “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”
  6. “No nos representan”
  7. “Esta crisis no la pagamos”

El movimiento se gestó en la red y se auto definió como apartidista, asindical, pacífico, y contrario a formar parte de cualquier ideología.
El pacifismo fue notable, se reivindicó heroicamente con las manos alzadas recibiendo porrazos a la voz de «estas son nuestras armas».

La deriva en el movimiento empezó pronto y avanzó poco a poco:
Pronto se vio que en los finales de las manifestaciones acudía una gente diferente, y durante un tiempo el 15-M reaccionó intentando controlar a esta gente violenta, pero poco a poco los radicales y los violentos encontraron en esta gigantesca organización horizontal un entorno ideal para actuar desde el anonimato y con total impunidad.

Uno de ellos fue el movimiento okupa. Más tarde otros se dedicaron a provocar a las fuerzas del orden mediante cortes de tráfico o incluso rotura de escaparates y quema de contenedores.

En mi opinión, esa gente mató con esas acciones el respaldo masivo de la población al 15-M y la deriva radical de izquierdas empezó a crecer.

El cisma en el seno de Democracia Real Ya:
Yo interpreto que esos son más o menos lo hechos que han conducido a una parte del 15-M a una situación de gran división interna que ha culminado recientemente con la escisión de una parte del colectivo Democracia Real Ya!

Un movimiento horizontal tiene ventajas e inconvenientes. La ventaja es que desde fuera del movimiento resulta indestructible. La desventaja es que desde dentro del sistema cualquier división se convierte en un problema insoluble y muy lesivo.

La división interna en una organización horizontal es prácticamente inmanejable. La autoridad que podría sanar las heridas no existe.

En el caso del cisma de DRY esto se saldó con el reparto de cuentas. La de Twitter @democraciareal es la que defiende la horizontalidad, y lanzó la denuncia contra la facción asociativa promoviendo el hashtag #EstoNoEsMRY. La facción que optó por el asociacionismo se quedó con la cuenta de Facebook y se definió como asociación «apartidista, asindicalista, no violenta y sin ánimo de lucro». La nota decía: Somos «ciudadanos indignados de todos los colores políticos (o sin ellos) unidos por su denuncia a unos gobiernos que han dado la espalda a la democracia real en pro de los intereses de una minoría». «No somos ni de izquierdas ni de derechas, somos los de abajo y vamos a por los de arriba».

En otras palabras, defiende la estrategia original de acción directa no violenta que caracterizó el movimiento 15M.

La nueva asociación eligió el nombre de «Democracia Real Ya!» y esto ha molestado mucho a los que mayoritariamente rechazaron el asociacionismo, porque consideraban que la horizontalidad del movimiento formaba parte de la esencia del mismo. La otra parte lo que objeta es que esa horizontalidad sirve de coartada para aprovecharse de la organización a colectivos que desvirtúan los objetivos originales del movimiento.

Quizás deberían haber elegido un nombre diferente para la asociación, pero legalmente no se le puede reconocer a una organización horizontal una sola propiedad, ni siquiera un nombre, así que el nombre legalmente estaba libre.

Legalmente podían hacerlo y lo hicieron, pero a mí me parece un acto innecesariamente hostil. Un nombre como Democracia Real Ahora, o Democracia verdadera, etc., resultaba suficientemente claro y la gente sabría de donde viene la nueva asociación.

Por desgracia ha sido una ruptura muy traumática.

Era inevitable:
En el seno del movimiento 15M se venían produciendo desde hace tiempo unos hechos que se apartaban de los postulados originales con los cuales se logró la identificación masiva de la sociedad.

La horizontalidad y la enorme tolerancia ideológica del movimiento condujeron a que se infiltraran en el movimiento gente más radical secuestrando un movimiento cuyo apoyo social se basaba en determinados postulados mucho más asumibles para una enorme cantidad de gente. Ya los hemos explicado.

Pienso que la facción horizontal de DRY anda bastante más perdida porque los radicalismos suelen obedecer a diferentes planteamientos más individualizados y que no miran por el bien general del propio movimiento. Intentaré explicarlo.

Yo me considero republicano y ateo, pero jamás se me habría ocurrido incluir entre mis reivindicaciones quincemayistas estos otros intereses legítimos pero que contaminarían el espíritu de consenso en torno a un 99% de la masa social.

Reflexioné hace poco sobre todo esto preguntándome ¿Soy aún 15-M?

La situación ante la próxima cita 12M15M:

Yo creo que los planteamientos en ambas facciones de DRY son suficientemente diferentes como para que en la próxima cita 12M15M surjan las dudas de a qué clase de ideas, o a que clase de gente  van a apoyar los que acudan a manifestarse. Es una convocatoria conjunta, pero no todos defienden lo mismo.

Seguramente si acudimos a los vídeos promocionales no veremos incitación a la violencia. Veremos el ideario original, pero lo que estamos viendo en la calle es que los comportamientos se están apartando de un planteamiento pacifista original y eso no me gusta nada.

La base de la división está en una serie de líneas rojas pacifistas que unos defienden y otros traspasan con orgullo. Más que defender la violencia la justifican con lo que para mí son meras excusas.

La estrategia de la acción directa no violenta está muy estudiada y funciona. Véase: Manual de acción directa no violenta.

El 15M original contestó a la violencia policial levantando las manos y gritando estas son nuestras armas y el movimiento horizontal actual ha convertido en inútil aquel comportamiento ejemplar que dejaba a las fuerzas del orden sin la excusa que tanto necesitaban.

Entrar en el juego violento que la policía ha buscado desde el principio es una estupidez gordísima. Mientras esto no se tenga claro el 15M no será 99%.

Share

Esta entrada fue publicada en ciberactivismo, Economía, Internet, Política, sociedad y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a ¿Qué está ocurriendo en el 15M?

  1. Marat dijo:

    Si me lo permite el señor Antonio Castro, hay otras lecturas diferentes a la suya respecto a lo que es el 15M, DRY y sus respectivas derivas.
    «12M15M. ALGO HUELE A PODRIDO Y NO ES EN DINAMARCA»: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2012/04/12m15m-algo-huele-podrido-y-no-es-en.html

  2. Antonio Castro dijo:

    Interminable y laberíntico conjunto de argumentos de ida y vuelta, puro mareo que creo intenta presentar como 99% aquello que no lo es.

    Le agradezco que defienda la no violencia como estrategia a seguir.
    En eso está muy acertado, pero decir que hay que luchar contra este capitalismo desmadrado desde posturas de izquierdas no es inclusivo. No es 99%. No hay necesidad de mencionar ni derechas ni izquierdas. A mí no me interesan. Son conceptos que dividen y que han servido para manipular. En especial ZP ha manipulado hasta la saciedad.

    No me parece coherente afirmar defender la inclusividad y la representatividad del 99% con afirmar cosas como las siguientes:

    «las clases medias temen proletarizarse y perder esas migajas de privilegios que marcan su distancia frente a las clases trabajadoras a las que tanto desprecian y hacia cuya realidad sienten tanta repulsión.

    El objetivo es relegitimar al propio capitalismo, escogiendo cuidadosamente qué parte de él inmolar en la pila de los odios colectivos (la banca, el capital financiero) para salvar lo más intrínseco de su naturaleza: que el capitalismo es esencialmente rechazable porque consagra la división de clases y la conversión del trabajador en esclavo para su propia supervivencia (el orden/desorden de la producción).»

    Esto señor Marat me parece todo un alegato contra algo más que el 1% opresor. Es un alegato contra toda la clase media, la clase mayoritaria, la clase trabajadora, la clase productiva, la que paga impuestos, la que es expoliada sistemáticamente.

    A mí me sigue pareciendo que su discurso es una alegado contra todos los quincemayistas que no son marxistas. ¿Eso es 99%?

    En algunos momentos parece que dice lo contrario.

    «Los marxistas siempre hemos considerado que si el socialismo –un proyecto muy alejado del 15M- es posible alcanzarlo por vías pacíficas, bienvenido sea.»

    Reconoce que el marxismo es un proyecto muy alejado del 15-M, pero en mi opinión el que no se aleja del marxismo para hablar del 15-M es usted.

    «Por otro lado, la aparente radicalización en las formas de sectores del 15M no va acompañada de la misma radicalización en cuanto a proyecto político, desde luego no hacia la izquierda.»

    Así es como debería ser para ser 99%.

    «Es llamativo cómo el discurso indignado se enfrenta al corrupto pero jamás al corruptor, que es siempre un capitalista. La razón de ello es que al “indignado” no le indigna el capitalismo sino la disminución del tamaño de su trozo de tarta.»

    Creo que esa afirmación es falsa y muy tendenciosa. Prejuzga a un montón de gente y se equivoca. La gente está muy escandalizada por no ver a ningún banquero en la cárcel y por las contínuas ayudas a los bancos con dinero público. ¿Está usted presentando al indignado como cómplice del capitalismo? ¿Hay que apoyar a unos sindicatos que son traidores para ser 15-M?

    Se puede decir cosas como las que ha dicho usted y añadir que no se es ni de derechas ni de izquierdas, o que se es 99%, o cualquier otra incoherencia. A mí sus planteamientos me parecen calculadamente confusos y aún así demasiado de izquierdas. No me gustan y no me puedo identificar con ellos. En mi opinón, no son para nada 99% por mucho que diga que sí lo son.

    En cualquier caso, quiero mostrar mi respeto por sus ideas pese a no compartirlas y le agradezco esta interesante aportación en los comentarios de mi blog.

  3. JaviDiplo dijo:

    Qué entrada tan sensata, enhorabuena y gracias. Hacía tiempo que no lograba estar tan de acuerdo con un post acerca del 15M.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *