Ha causado honda preocupación la noticia de la puesta en libertad bajo fianza para dos de los tres ‘grapos’ del secuestro de Publio Cordón.

Deja en libertad bajo fianza a dos ‘grapos’
El juez Bermúdez crea gran ‘malestar’ en la hija de Cordón y ‘perplejidad’ en la Guardia Civil

La decisión del juez instructor Javier Gómez Bermúdez ha creado un «profundo malestar» en la familia de Publio Cordón y «perplejidad» en los investigadores de la Guardia Civil que llevan 17 años investigando. El magistrado ha decretado la libertad bajo fianza de dos de los tres ‘grapos’ detenidos el jueves por el secuestro del empresario por la banda terrorista.

No quiero insinuar nada raro por parte de este juez, porque los más perjudicados con esta inexplicada medida, son los familiares de Publio Cordón, que nada tienen que ver con las intrigas políticas, pero me parece obligado comentar la coincidencia de que esta decisión habrá molestado mucho al PP y el señor Gómez Bermúdez a su vez podría estar condicionado por su frustración por haber perdido el sillón de presidente de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional.

En cualquier caso, paradojas de la vida, la Fiscalía de esa añorada Audiencia Nacional, va a recurrir la decisión de Bermúdez. ¡Pufff!

Creo que merece la pena recordar algunas noticias sobre los hechos acontecidos en La Audiencia Nacional.

Batalla en el Poder Judicial por un puesto clave en la Audiencia Nacional
Gómez Bermúdez compite con otros seis magistrados por la presidencia de la sala que tiene la última palabra sobre los beneficios a presos de ETA

Obsérvese el gesto serio y decepcionado de Gómez Bermúdez en el vídeo siguiente:

Grande-Marlaska nuevo presidente de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional.

No puedo decir que esto tenga que algo ver con su reciente actuación, porque eso entra dentro del campo de la intencionalidad y en esos temas sí que no cabe otra que conceder el derecho a la presunción de inocencia.

Cada uno en su foro interno tiene derecho a hacer la cábalas que quiera y otorgar confianza o no a la persona que quiera. Una confianza que en lo que a mí respecta quedó muy tocada hace ya mucho tiempo por su papel en el 11M, aunque admito que este papel tan importante no todos lo vemos de la misma forma.

Interior premió a Bermúdez por imponer la versión policial en el juicio del 11-M
El «hecho diferencial» que motivó la concesión al juez Javier Gómez Bermúdez de la Medalla al Mérito Policial con Distintivo Rojo -condecoración pensionada y vitalicia- fue su conducta en el juicio del 11-M. En concreto […]

La versión oficial, por la cual fue premiado el señor Gómez Bermúdez, para mí murió el día que apareció un vídeo de la pericial que el propio Juez Gómez Bermúdez había ocultado a las partes y a la opinión pública.

Este vídeo que contenía informaciones de enorme importancia sobre la composición del explosivo, y que resultaban incongruentes con lo que se afirmó en la sentencia. Estas informaciones tienen un valor clave pues tratan de un arma del crimen diferente de la Goma2-ECO, que condicionó la culpabilidad de los acusados echando por tierra parte importante de las conclusiones de la sentencia.  Estas revelaciones cruciales nunca fueron puestas de manifiesto durante el juicio.

Bermúdez debió explicar algo al respecto al contenido del vídeo que no quiso que viéramos porque la cosa juzgada y condenada después de aquello quedó más que coja.

http://youtu.be/lzj-UZm6T5s

En este contexto de reservas  de este juez, cualquier cosa que se diga sobre los motivos de tales silencios tiene extraordinaria importancia y algo se dijo.

Durante la presentación del libro ‘La ruta del odio’ de Fernando Vaquero, un libro sobre el terrorismo, la presidenta del Foro de Ermua, Inmaculada Castilla de Cortázar, relató una anécdota sobre el juez Gómez Bermúdez. En una ocasión, tras la sentencia del juicio del 11-M, le preguntó al juez por el autor intelectual de los atentados. El juez le contestó que no era el momento adecuado para contar todo. Que “…hay cosas tan complejas, tan graves, que es mejor que no se sepan todavía, que se sepan más adelante”.

Cuando alguien hace una acusación grave a un cargo público, lo menos que se puede contestar es que eso no es verdad, porque  un cargo público que calla ante algo así no merece la confianza que se requiere para continuar en activo. La presunción de inocencia no tiene nada que ver en todo esto. Un cargo público tiene la obligación de ser honrado y de parecerlo.

El señor Gómez Bermúdez no ofreció explicación sobre esas declaraciones impropias de su cargo que le fueron atribuidas. Sus palabras salieron en la prensa, pero tampoco en esta ocasión se molestó en negarlo ni explicarlo. Hace bien, eso sería tanto como rebajarse a la condición de simple mortal.

A mí este juez no me puede inspirar confianza ninguna después de sus atronadores silencios. La impresión que tengo de él, es que su endiosado ego le ha traicionado en más de una ocasión.

Elisa Beni, esposa del juez Javier Gómez Bermúdez, escribió un libro sobre su marido titulado «La soledad del juzgador» que trata del adorado supermarido y glorioso superjuez. Creo que él también se siente así de divino, y que por eso ha acusado bastante la pérdida de la presidencia de la Audiencia Nacional.

Quizás alguien debería escribir otro libro más imparcial y que trate sobre los silencios del juzgador.