La pastilla roja y la democracia real.

Pastilla roja. Un eficaz remedio contra la manipulación mediática.

Pastilla roja. Un eficaz remedio contra la manipulación mediática.

¿Descubrimos ahora que las democracias estaban manipuladas?
A pesar de que sabíamos que estábamos siendo manipulados, no éramos capaces de reaccionar por falta de fe en nosotros mismos.

La pastilla roja de Matrix es el símbolo de una decisión que consiste en aceptar que hemos vivido una falsa realidad. Es un despertar a la verdadera realidad y en este caso a la verdadera democracia que está por llegar.

Fuimos educados y gobernados como perfectos borregos. Por eso, la prensa silenció nuestro movimiento, no se enteró de lo que estaba ocurriendo pese a los millones de testimonios críticos vertidos en Internet.

Algunas de las personas más influyentes en la red, que tenían excesiva fe en el sistema despertaron (tomaron la pastilla roja) el día que Sinde logró aprobar su ley con un pacto con el PP y con CiU. Ese día se preguntaron ¿Quién nos representa a nosotros?

Modestia aparte lo vi antes que muchos de estos gurús:
Yo me tomé la pastilla roja mucho antes de eso. Concretamente lo hice en 2008 y no tenéis más que repasar mis Posts. En aquel entonces hablar de desobediencia civil era reaccionario, pero se ha demostrado que era puro realismo, porque el sistema está centrado en sus propios intereses y no nos va a ayudar en nada a promover unos cambios que van contra los privilegios y contra los desmanes de los políticos. También vengo diciendo que los medios son parte del problema y así lo expuse en mi libro “La maltratada clase media (2008)”.

No digo que sea un buen libro, porque sólo pude plasmar intuiciones que intenté razonar y explicar lo mejor que pude, pero en su conjunto la idea del libro obedecía a algo que hoy se ve con mayor claridad después de estas manifestaciones.

Expongo un par de párrafos de este libro.

El desprestigio de la clase política viene de la mano de las políticas basadas en subvenciones arbitrarias, el clientelismo político, la proliferación de toda clase de lobbys que se asocian con el poder político para su mutuo beneficio en detrimento de la clase media, el inadecuado intervencionismo económico que se inhibe ante casos graves de imprudencia empresarial, la intervención excesiva en otras parcelas económicas que funcionan mejor por libre, el costosísimo modelo autonómico que devora ingentes cantidades de dinero mayoritariamente contribuido por la clase media.
Estos poderes fácticos nada tienen que temer de una democracia que ha sido domada a su conveniencia. El ciudadano ejerce dócilmente su derecho a votar por unas opciones que nada tienen que ver con la resolución de sus problemas.
Tengo la sensación de que la sociedad está siendo idiotizada, no solo desde el discurso político, sino desde los medios de comunicación que se ciscan en la cultura ofreciendo contenidos basura, y donde ofrecen una visión del mundo en clave consumista. Es el marketing de la clase alta para que la clase media se deje los cuartos, en cosas que no necesita, pierda su capacidad de crítica y solo perciba un modelo social convenientemente distorsionado.

Intuí que la solución estaba en Internet, pero no me acerqué lo suficiente, aunque sí bastante, porque en aquel entonces las redes sociales (las verdaderas protagonistas), no habían alcanzado el desarrollo tan impresionante de hoy en día.

Mirando al futuro con los ojos puestos en Internet.
Llegados a este punto y después de concluir que nuestro modelo de sociedad tiene graves problemas, y después de tanta negatividad y de tanta crítica, convendría apuntar alguna solución. ¿Cuál es el nuevo modelo de sociedad y quien lo promoverá? ¿Podemos pasar de los buitres de la política, de las hienas de los grandes monopolios, de los parásitos intermediarios, y del cáncer de una justicia al servicio de la clase alta? ¡Yo creo que sí!
La solución puede que no venga del mundo de la política, porque la política es parte del problema, no de la solución.

Me gustaría pensar que el cambio podría venir de empresas cuyo modelo de negocio vuelva a la premisa de que el cliente siempre tiene razón, y no es un estúpido, un primo, un mindundi, o un mero consumidor pasivo de bienes y servicios, sin voz ni voto, al cual se le puede timar una y mil veces haciéndole creer que eso que ofrece es todo lo que hay. Sería estupendo que el cambio viniera de empresas que apuesten por negocios justos y que sean todo lo generosas que puedan con sus clientes. Empresas que ofrezcan una gran cantidad de servicios de alta calidad de forma gratuita, y que se contenten con recoger los beneficios de unos pocos servicios de pago que se vean beneficiados por el buen nombre de la empresa y por su gran popularidad. Empresas que pongan el poder en manos del usuario final. Por pedir que no quede, sería ideal que el cambio viniera de la mano de empresas que compitan por mantenerse en el ranking de la generosidad con sus usuarios y clientes, y que vivan de recolectar una infinidad de ingresos en cuantías pequeñas sin dejarse llevar por la avaricia. Empresas que tratan directamente con el cliente final, gracias a Internet, y que ofrezcan sus productos y servicios sin intermediarios que impongan su ley al margen de los intereses de los consumidores. Sería estupendo que el cambio viniera de la mano de empresas que vivan de su buen nombre.
No es algo utópico porque algunas empresas ya tienen éxito con este sistema, tales como Google, que se considera actualmente la marca con mayor valor del mundo, sin embargo, poniendo los pies en la tierra, lo cierto es que este tipo de cambios tan deseables, están aún muy lejos de consolidarse, y yo no me atrevo a poner fecha, pero si me atrevo a decir que aún hay un pequeño margen para la esperanza en un mundo mejor.

El papel de los gurús:
En general han hecho una gran labor. Mi principal crítica fue por sus vanos intentos de volver a negociar con la Ministra Sinde después de la primera tomadura de pelo. Ellos tienen una influencia en la red que yo no tengo, pero era claro que aquello era contraproducente, porque Sinde sólo buscaba mentir, engañar, manipular y provocar división entre los internautas.

Creo sinceramente y con toda humildad que personas tan importantes como Enrique Dans, David Bravo, Ricardo Galli, Carlos Sánchez Almeida, Julio Alonso, etc. estaban en un error al no entender que no se trataba de convencer ni de dialogar con nadie. Se trataba de una lucha de intereses totalmente irreconciliables que convertía a Sinde en una enemiga declarada de las libertades en Internet.

El día que Sinde pacto con PP, y con CiU para forzar la aprobación de una ley tan infame como esa, todas estas personas influyentes y muchas más, tomaron la pastilla roja, y nació #Nolesvoles.

Llevo años promoviendo en Internet la lucha contra el bipartidismo y también apostando por la desobediencia civil por la sencilla razón de que nuestra democracia está manipulada y se convirtió hace mucho en una vulgar parodia de sí misma.

El gran día:
La gente salió el día 15 a la calle en Madrid en la plaza de la diosa Cibeles, y fue creciendo con el paso de las horas hasta llegar a la Pta. del Sol donde aquello reventó.

El pueblo por fin se sintió con fuerzas. La fe y el entusiasmo han ido creciendo desde entonces y ha ido tocando a todos los países donde los ciudadanos habían perdido la fe de recuperar el control sobre una clase política que les impuso las reglas de una democracia cuyo fin era hacerles creer que el pueblo decidía y que el pueblo era soberano.

Fin del engaño el día 15 hubo pastillas rojas para todos. Una pastilla que nos permite comprender que o somos los protagonistas de los cambios que necesitamos, o no habrá cambios.

El día 15 ocurrió una ingesta masiva de la pastilla roja en Madrid, pero en los días siguientes lo hizo el resto de España, y poco a poco se está exportando al resto del mundo.

Descubrimos que algunos periodistas tienen miedo a tomarse la pastilla. Es muy gracioso, creen que la pastilla nos es roja por casualidad, y que de ingerirlas los convertiría en comunistas.

La gente se extraña de que no existan propuestas concretas, pero ya vendrán porque ahora somos conscientes de dos cosas.

  • Que las democracias están manipuladas.
  • El pueblo soberano en su propio poder, tomará el control para que se lleven a cabo cambios importantes.

El miedo a lo desconocido:
A algunos esto último les suena muy peligroso. “Qué sabrá el populacho de lo que le conviene” pensarán algunos presuntos eruditos. Me temo que bastante más de lo que muchos piensan, y entiendo los miedos y la sensación de vértigo que está generando el movimiento en personas con escasa conexión con el mundo Internet  al cual infravaloran, y que no entienden que lo que aflora no es un Iceberg sino sólo la punta de un gigantesco Iceberg. Tienen que bucear en Internet para verlo en toda su dimensión y en todo su esplendor.

Lo voy a decir muy claro. Estos cambios que vienen no saldrán gratis, por la sencilla razón de que todo tiene un precio y nuestra libertad bien lo vale. Cuando empecemos a pagar por esto, no nos lamentemos, lo que tenemos que recordar, es que no aspiramos a un puesto en el ranking de los mercados, sino a una calidad de vida mejor, lo que tendremos que preguntarnos es ¿por qué hemos esperado tanto?

A los más preocupados les digo que yo no creo que el pueblo se convierta en una masa loca ingobernable. No hay más que ver la clase de gente que está en la calle, gente normal, pacífica, y muy organizada.

Tenemos Internet y mucha gente inteligente, y entre todos tendremos la capacidad de orientar el movimiento en la dirección correcta. Esto no es más que un proyecto y como tal será gestionado en Internet.

Que nadie tema que la ciudadanía aspire a gobernar. Me parece absurdo, porque sólo se pretende ejercer el control suficiente para corregir los problemas que son claramente percibidos por la inmensa mayoría de la gente.

Tranquilos señores periodistas y políticos. Nos interesa el control de los políticos, y eso no tiene nada que ver con gobernar.

Ahora surgen celos del protagonismo de algunos Internautas notables. Para ellos han surgido de la nada porque nunca se interesaron por ellos. Ignorancia pura. Ignoran que en Internet nadie regala la atención a nadie. Si alguien merece mucha atención en Internet es porque es una persona que sabe escuchar y que está muy informado. Diciendo las bobadas que se dicen en algunos medios sobre este movimiento poca atención van a conseguir en Internet.

A los que ya tomaron la pastilla roja, les digo que esto no ha hecho más que empezar. Hoy es jornada de reflexión. Mañana todos los partidos nos venderán sus éxitos electorales.

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