La hipocresía del Vaticano ante los casos de pederastia en el seno de La Iglesia.

Los superiores de una treintena de órdenes religiosas y representantes de 110 conferencias episcopales de todo el mundo participaron en un simposio del 6 al 9 de febrero, en la sede de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. El simposio fue titulado “Hacia el alivio y la renovación”.

Una víctima de pederastia: «Abusaba de mí, y al día siguiente me daba la hostia»

Marie Collins, de 65 años, relato ante más de 100 sacerdotes su drama. Sufrió abusos sexuales cuando tenía 13 años y estaba enferma en un hospital por parte del capellán del centro sanitario. El Vaticano se ha comprometido a luchar contra la pederastia para evitar casos como este.

Muy conmovedor, porque se trata de eso, de conmover, pero muy poco útil socialmente porque falla el escenario.

Este tipo de cosas han de tratarse en una sede judicial y no en un simposio destinado a la propaganda de La Iglesia.

La indulgencia con los mal llamados «errores» de La Iglesia:

El País dedica un titular sumamente benévolo al conmovedor evento.
La Iglesia da un giro copernicano ante los abusos: «Los curas, al juez»

Carta de Ratzinge

Carta de Ratzinger en la que encubre la pederastia

El titular de la noticia anterior me parece  excesivamente indulgente y optimista en relación con el problema de la pederastia en el seno de La Iglesia.

En realidad, no ha cambiado casi nada, porque lo que procede ante semejantes delitos, es la cárcel para todos los implicados y no solo para los curas pederastas, que además llegaría muy tarde.

Por otra parte, pedir desde La Iglesia que se aplique la ley a los culpables es un gesto que yo considero innecesario e hipócrita porque es obvio que nadie puede estar por encima de la ley, ni siquiera el papa al que nadie cuestionó.

Lo que más falta hace, es romper la tendencia de impunidad de La Iglesia castigando igualmente a los que ocultaron a curas pederastas, pero de eso no se habló porque afectaría al propio Ratzinger tal y como podemos ver en la imagen de la carta que Ratzinger escribió siendo cardenal.

Ratzinger demoró la expulsión de un cura pederasta por el «bien de la Iglesia Universal

Joseph Ratzinger, antes de convertirse en Papa, retrasó la expulsión del sacerdocio de un cura acusado de pederasta en California por temor a las repercusiones que esa decisión pudiera ocasionar en el seno de la comunidad de fieles, según unas cartas que han salido a la luz. Los documentos fechados entre 1981 y 1986 hacen referencia al caso del religioso Stephen Kiesle, que en 1978 fue detenido y acusado de abusar de dos menores cuando vivía en el área de San Francisco, al norte de California.

Las declaraciones que han salido de ese simposio son insuficientes:
“La pederastia es una tragedia. Las víctimas tienen que ser nuestra preocupación prioritaria. La Iglesia necesita una profunda renovación”.

No basta con pronunciar esas obviedades, hay que ser coherente con ellas. Es decir: La pederastia es una tragedia (provocada por La Iglesia). Las víctimas tienen que ser nuestra preocupación prioritaria (pero no lo fueron). La Iglesia necesita una profunda renovación (pero está por ver).

“Es erróneo e injusto aplicar la ley del silencio ante los casos de pederastia. El abuso sexual de menores no es solo un delito canónico, sino también un delito perseguido por el Derecho Civil. Por tanto, es esencial cooperar con las autoridades”.

A enfatizar el problema de los curas pederastas y minimizar el de los ocultamientos, se logra trasladar la falsa idea de que se trata de problemas aislados, lo cual no parece que sea el caso.

Un porcentaje no despreciable de sacerdotes en activo son pederastas:

  • Un informe de la BBC, de 2004, señalaba que 4.392 sacerdotes (el 4% del clero católico de Estados Unidos) ha estado implicado en prácticas sexuales con menores.
  • Una investigación realizada en 1995 por el catedrático de la Universidad de Salamanca Félix López Sánchez y publicada por el Ministerio de Asuntos Sociales de España, determinó que del total de españoles que han sufrido abusos sexuales siendo menores, el 4% asegura que fue abusado por un sacerdote católico.
  • En un estudio publicado en 1995 sobre el comportamiento sexual del clero en España, el periodista y escritor José Rodríguez, trabajando con una base de datos de casi 400 sacerdotes en activo,  documentó que entre estos, un 7% comete abusos sexuales graves con menores.

Culpabilidad en grado de colaboración necesaria para la comisión del delito:

En este reciente simposio de Roma se ha evitado decir que el encubrimiento y la complicidad son igualmente delitos.

Lo más grave de estos casos de pederastia cometidos en el seno de La Iglesia es que según parece, no fueron simples hechos aislados. La Iglesia tendría que poner a disposición de la justicia al propio Ratzinger, porque es lo adecuado a la ley, y cualquier otra cosa no sirve.

Para mí el simposio es pura escenografía para consumo de los fieles de La Iglesia. Volvemos a lo de siempre: Perdones, arrepentimientos, y propósitos de enmienda, pero eso no es hacer justicia porque sale muy barato y no garantiza que el problema se corrija.

La pederastia continuada durante décadas, según los datos antes mencionados, fue posible gracias al sistemático encubrimiento de La Iglesia.

Semejante aberración lo primero que indica es la absoluta falta de fe y de confianza en la justicia divina por parte de las altas instancias de La Iglesia. Esas ocultaciones abominables, cuestionan la inescrutabilidad de los designios de Dios y de los reglones torcidos de Dios, que siempre defienden los administradores de la fe como algo sagrado e inexplicable. En realidad estamos hablando de la pieza clave de esa fe que sale tan mal parada por el propio papa cuando escribió aquella carta siendo cardenal.

En otras palabras, pecar (ofender a Dios) para defender la imagen de La Iglesia, delata como impostores a los que se llenan la boca de exigir confianza en un Dios que ni ellos mismos se creen.

Hablamos de un Dios que la propia Iglesia traiciona a conveniencia para poder mantener su poder, y su imagen de inmaculada grandeza.

 Referencias en nuestro Blog:

Referencias externas:

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5 respuestas a La hipocresía del Vaticano ante los casos de pederastia en el seno de La Iglesia.

  1. joltivan dijo:

    no puedo creer que todavía sigan negando hechos tan dramaticos como estos.. en un acto de humildad la iglesia podría separar esa mala hierba como ellos mismos dicen.

  2. Antonio Castro dijo:

    El papa ha soltado por su boca demasiadas barbaridades. La condescendencia que muestras con los curas pedersastas choca con la dureza de la condena de la sexualidad fuera del matrimonio o de la homosexualidad o del uso del preservativo, o del uso de células madres, o de la inseminación invitro, etc.

  3. Patapalo dijo:

    D. Antonio:

    La violación es para mi uno de los delitos más graves que pueden existir. Pero ¿Desde cuando se llevan cometiendo estas atrocidades dentro de la Iglesia? Se tiene constancia de que estas mismas infamias no solo se han cometido dentro de la Iglesia sino en muchos otros «ámbitos» . ¿Por qué y ahora se ponen «en candelero» estas barbaridades? ¿Y porque se focalizaría un delito desgraciadamente generalizado e intemporal en una institución «supuestamente» tan poderosa? Le agradecería que me conteste sin prejuicios.

    La respuesta podría ser que: los justos quieren que se castigue a los culpables (todas las personas normales estarían de acuerdo), pero los «infames» quieren dañar a la institución, pretenden «dañar» aquello que les molesta. La ONU ; Antonio, era conocedora de estos abominables hechos. La ONU, Antonio, y otros muchos organismos tribunales, entes… sabían tanto de estas atrocidades como de otras muchas que han pasado y que siguen pasando. Y se callaron y se callan como cobardes.

    Con el mayor de los respetos: Yo creo que de lo que se trata es de no ser «Infame», de no llevar ningún trasfondo como tú pareces llevar (no es que parezca , yo te lo veo claramente). A la Iglesia, Antonio, a quién si no. A esa Iglesia que Jesús quería y que todos debemos defender.

    Saludos.

  4. Antonio Castro dijo:

    ¿Yo llevo un trasfondo? ¿Por qué? ¿Por que no quiero denfender a toda costa a La Iglesia como tú?

    Menuda forma de echar balones fuera. ¿La ONU es la culpable de las atrocidades amparadas por La Iglesia?

    De lo único que es culpable la ONU es de mirar a otro lado exactamente como tú y la mayoría de los católicos hacéis. No me traslades vuestros problemas. Si quieres ignorar lo que firmó Ratzinger siendo cardenal es tu problema. Cualquier otro mortal que no tuviera el apoyo de la sexta parte de la humanidad habría terminado en la cárcel por colaborador necesaria en miles de casos de pederastia. Las otras cinco sextas partes no creo que defiendan a ultranza al pederasta ese.

    Si tú quieres ignorar que Juan Pablo I fue envenenado el día antes de meter mano a la mafia vaticana, es tu problema y el de todo aquel que miró a otro lado.

    Si tu quieres ignorar que las revelaciones cosmológicas de la Biblia han sido ridiculizadas por la ciencia, también es tu problema y el de todo el que tiene por sagrado a ese compendio de textos antiguos y que fueron seleccionados por simples hombres mortales que necesitaban una referencia sagrada de la presunta palabra divina.

    Si tu quieres ignorar los genocidios cometidos por La Iglesia también es tu problema.

    Lo que tu llamas trasfondo es simplemente la falta de trasfondo fanático que a ti te impide ver la realidad.

    Las cosas buenas que haga la Iglesia, jamás disculparán sus terribles atrocidades.

    Considero muy probable que una persona con tus tendencias, de haber nacido en un país árabe estaría como poco rezando en dirección a la Meca y tendría por falso el cristianismo. Yo como poco sería un agnóstico y si ahora soy un ateo beligerante es gracias a las personas como tú que disculpan las atrocidades cometidas por La Iglesia.

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