El conocimiento humano y sus límites.

Visión de un roboto avanzado.

Visión de un roboto avanzado.

¿Cuál es la capacidad de la mente humana? ¿Cómo funciona nuestro cerebro?

He querido comentar un artículo que se publicó en escritoresclub.com en contestación a otro, pero al final me he ido de madre y me ha salido a mí también otro artículo. Los artículos a los que me refiero son:

Es evidente que ciertas cosas ni siquiera somos capaces de medirlas, y una de ellas es nuestra capacidad mental, pero eso no significa que nuestra capacidad sea ilimitada.

La información necesita espacio para ser almacenada. Nuestra capacidad mental es finita. Lo que ocurre es que nuestra memoria es de tipo asociativo. Es decir, no es como consultar el renglón de una página de un determinado libro en una estantería de una determinada biblioteca. La información mental no se puede acceder acudiendo a una dirección precisa que la contenga, sino que flota en un estado deslocalizado y difuso de redes neuronales interconectadas que funcionan accediendo a la información por asociación. De esa forma resulta muy difícil cuantificar la información tenemos en nuestra memoria porque no podemos contabilizarla de una forma sistemática.

Cuando una persona despierta después de haber soñado, recuerda el sueño solo si en ese mismo instante, rememora la mágica y absurda historia que tuvo lugar en su cabeza mientras dormía, pero si tarda tres segundos en intentarlo, solo podrá recordar la última parte del mismo, y si deja pasar algo más de tiempo solo recordará justo el final.

El acto de ponerse a recordar el sueño fija el recuerdo y detiene el mecanismo de olvido que actúa con enorme rapidez de atrás para delante borrando nuestros recuerdos oníricos. En definitiva, los sueños se borran porque no aportan información útil y consumen espacio aunque no seamos conscientes de ello.

Voy a relatar una anécdota que es difícil de creer:
Cierto día, paseando por las calles de Madrid de camino a mi trabajo, me fijé en el nombre de una clínica. “Clínica la Milagrosa”. Entonces recordé y me dije. Esta es la clínica donde me han dicho que yo nací. Pero ocurrió algo extraordinario. Vino a mi memoria una escena de mi más tierna infancia. Mi padre me había traído a ese preciso sitio de la acera donde yo estaba mirando la clínica, y bajábamos de un seiscientos.

Yo era muy pequeño, el día estaba igualmente nublado, y como en un flash me vino a mi mente un montón de imágenes. Recordé las escaleras de la clínica, me enseñaron a mi hermana pequeña y me explicaron porque sabían que era niña y no niño. En este momento no puedo recordar con tanto detalle la enorme cantidad de información que acudió a mi cabeza en aquel momento, y lo más extraordinario, es que mi hermana y yo nos llevamos tan solo un año de edad, y no recuerdo que nadie me dijera más tarde que mi hermana también nació allí cosa que efectivamente pude confirmar más tarde llamando a mi madre. La claridad de algunas imágenes fue impresionante, y sin embargo ya no puedo recordarlas con tanta claridad.

¿Queda registrado todo en nuestra memoria inconsciente?

La tentación puede ser la de pensar que conservamos todos los recuerdos en nuestra memoria y que solo necesitan la combinación adecuada para ser rememorados. Es decir, punto de vista, día nublado, y quizás algo más de lo que no fui consciente, como algún olor, etc., pero en realidad estos recuerdos tan espectaculares solo pasan con aquellos que están ligados a una fuerte carga emocional. No todo se almacena con la misma fuerza en nuestro cerebro. Sería absurdo. La inmensa mayoría de la información que procesamos a lo largo de un día es de una gran volatilidad porque es totalmente irrelevante. ¿Recuerda alguien sin mirar su reloj la cantidad de números que tiene pintados en la esfera del mismo sin mirarlo?  ¿Son doce? ¿once? ¿cuatro? ¿tres? ¿ninguno? Hacer la prueba, yo acabo de hacerlo y he fallado pese a que todos los días lo miro un montón de veces.

Explorando los límites de la mente en la ciencia ficción:

El personaje de mi novela, Xegor, es excepcional en muchos sentidos, y sus capacidades mentales son extraordinarias, sin duda el tema de nuestra capacidad mental da mucho juego, y nuestras propias limitaciones nos hacen muy difícil intentar entrever, se trata de una de las líneas conceptuales  importantes de ciencia ficción de mi obra que yo trato con el máximo rigor pseudocientífico, valga lo absurdo de esta expresión.

Para un informático resulta fácil entender que la información ocupa espacio necesariamente, y en que consiste la memoria asociativa y la memoria direccionable. Son dos sistemas para manejar la información, totalmente diferentes, pero nos falta mucho para explicar cómo funciona nuestro cerebro, y por qué la naturaleza lo ha desarrollado en la forma que lo ha hecho.

Nuestros burdos intentos de desarrollar la inteligencia artificial, de momento solo llegan a los resultados de una pavorosa estupidez artificial, y digo pavorosa porque la sufrimos cuando tenemos que intentar hacer una reclamación telefónica con una gran compañía que decidió despedir a un montón de empleados y sustituirlos por un sistema de reconocimiento de voz que solo capta palabras sueltas y lo interpreta todo al revés.

Mi protagonista Xegor tiene un implante nanotecnológico que le hace más inteligente, pero para que eso funcionara bien, tuvo que ser implantado en una fase prenatal. Solo así la maquina asociava cerebral, podría aprender a usar esas capacidades extra que facilitan esa tecnología. Lo explicaré mejor.

El cerebro se va construyendo sobre la marcha y el ser humano empieza a desarrollar los órganos auditivos y nerviosos desde las primeras semanas de gestación, y a los cuatro meses y medio, el feto ya es capaz de escuchar y procesar todos los sonidos que llegan a través del líquido amniótico. Uno de estos sonidos, el más importante, es la voz de su madre. De alguna manera las percepciones sensoriales van colaborando en el desarrollo de nuestro sistema nervioso central. Es sabido la importancia del estímulo sensorial de los bebés cuando todavía están en la fase de crear nuevas neuronas porque sin esos estímulos tempranos, el desarrollo final del cerebro no alcanza un nivel óptimo. Si esto es así cabe pensar que los estímulos sensoriales en fase prenatal serán incluso más decisivos por actuar en una fase más temprana.

Sí alguien se propone enseñar a hablar a un chimpancé, debería empezar el aprendizaje en fase prenatal. Esto lo digo a modo de profecía. El tiempo dirá, pero es una cosa que me parece muy factible.

La otra vertiente del estudio de las capacidades mentales la tenemos en la inteligencia artificial que lo que persigue es simular el funcionamiento de la mente humana. Yo en mi novela uso robots que no tienen nada que ver con los robots de Asimov. Es decir, he huido de los robots inteligentes y con iniciativa propia. De iniciativa en las máquinas, la justita. Estamos en pañales respecto a estos temas y los novelistas de ciencia ficción nos gusta dar saltos acrobáticos hacia el futuro.

Darle a un robot tanta iniciativa y tanta libertad como a un humano dudo que sea sensato ni ahora ni nunca. Eso no significa que no pueda ocurrir, porque somos especialistas en hacer los mayores disparates y solo tenemos que ver lo que estamos haciendo con nuestro planeta, pero la inteligencia artificial es una de las áreas científicas que más se ha ido demorando respecto a las previsiones científicas.

En búsqueda de la inteligencia artificial:

El primer sistema experto fue el DENDRAL, iniciado en 1965 por Buchanan. Dendral (Interpreta la estructura molecular)es el nombre de un sistema experto desarrollado por Edward Feigenbaum y otros programadores en la Universidad de Stanford, a mediados de los años 60, y su desarrollo duró diez años, (1965 a 1975). Más tarde cuando se desarrollaron otros sistemas expertos de los años setenta y ochenta, los japoneses decidieron que aquello era el futuro, e invirtieron enormes cantidades de dinero en investigar los sistemas de quinta generación, algo que según ellos sería una realidad revolucionaria en unos pocos años, pero aquello quedó relegado a un sueño frustrado. Las perspectivas fueron sobrevaloradas.

Por el contrario, las posibilidades de la red Internet fueron sistemáticamente infravaloradas. El propio Bill Gates la subestimo montones de veces y cuando intentó subirse a ese tren, lo hizo un poco tarde. Se puede decir que vivimos en un mundo con un altísimo nivel de globalización con implicaciones de todo tipo porque la fricción entre distintas formas de pensar, han convertido el planeta en un mundo muy agitado. Algunas culturas se ven especialmente amenazadas por el fenómeno de la globalización. Temas básicos como el de los derechos humanos no han alcanzado aún un consenso, cosa absolutamente necesaria y que crea una gran inestabilidad política internacional.

La información lo es todo:

  1. A nivel biológico sabemos que la vida empezó cuando una estructura molecular con capacidad de almacenar información, el ADN, surgió marcando el hito más importante en la historia de nuestro planeta.
  2. Luego otro hito importante fue la aparición de los seres pluricelulares que entre otras cosas tenían ya células especializadas en tratar la información. Por ejemplo los animales tipo medusa aún no tienen cerebro, y sin embargo reaccionan a la luz y a otras circunstancias del entorno.
  3. Otro hito es la aparición de un sistema nervioso central.
  4. Un hito posterior fue la aparición del ser humano, una especie donde los individuos tenían capacidad de aprender y compartir conocimientos. Fue el nacimiento de un ser tecnológico, que empezó desarrollando cosas muy simples, como lanzas, ruedas, le uso del fuego, etc.
  5. A efectos de estudio nosotros separamos el estudio del hombre en dos grandes períodos. La prehistoria, y la historia precisamente por la habilidad de plasmar conocimiento en forma escrita. Nuevamente vemos la explosión de consecuencias que eso provocó porque salimos de un larguísimo período prehistórico y los cambios se aceleraron. La escritura es solo una forma perdurable de transmisión de conocimiento. Un gran hito.
  6. La imprenta fue otro hito, luego los ordenadores, Internet, y lo que venga después.
    A cada hito los cambios empiezan a suceder con más velocidad.

Conclusiones:

El papel de la información ha marcado siempre hitos importantes. ¿Cuál será el próximo gran hito? No lo sabemos, pero nuestra propia mente es un misterio. El paradigma informático de las redes neuronales es un intento burdo para imitar el funcionamiento de un cerebro. El día que sepamos exactamente como funciona la mente humana, seremos capaces de crear máquinas más inteligentes que nosotros mismos. Algo así suena muy peligroso e impredecible ¿verdad? En ese caso seguro que se intentará. Está en nuestra naturaleza intentar este tipo de cosas.

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Una Respuesta a El conocimiento humano y sus límites.

  1. Jacinto dijo:

    Me ha gustado mucho leer tu artículo, y básicamente, estoy de acuerdo en casi todo.

    Me ha llamado la atención tu anécdota de recordar tu infancia, cuando eras muy pequeño, de la clínica La Milagrosa, pero, lo cierto es que no has dado datos, o quizá no lo recuerdes, de la edad que tenías exactamente…. lo digo porque, me crea alguien o no, te juro que yo tengo recuerdos muy claros, precisos, detallados, de cuando tenía 1 año y medio…. nadie me cree, dicen que es imposible, pero sólo yo sé que es cierto; y memoria asociativa, supongo que tengo mucha, porque me basta un pequeño detalle, que alguien me recuerde de hace muchos años, pero muuuuuuchos años, para que me venga a la memoria TODO, tanto, que hasta la misma persona que me lo ha recordado se sorprende, y a su vez recuerda, todo lo que yo mismo recuerdo.

    En cambio, si he de memorizar un escrito, no es que tenga mala memoria, pero no soy tampoco ningún “lumbreras”….

    ¿inteligencia? No soy ningún genio, pero digamos que no ando escaso, tengo un CI de 118… lo dicho, nada de genio, o lumbreras, pero tampoco ando mal, y , sin embargo, creo que cada vez soy más estúpido, lo cual no es incompatible con tener un CI alto….

    Creo que en esta vida, lo mejor es tener 2 capacidades: La de olvidar (no memorizar), y eso que llaman ahora “inteligencia emocional”, que no consiste en otra cosa que en saber actuar en todo momento de la forma que más convenga a tu propio interés, aún a costa de renunciar a tus principios.

    En fin, lo dicho: Interesante tu blog, y un placer haberte comentado mi opinión.

    Saludos cordiales.

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