Balada triste de trompeta.

Yo pagué por verla.

Yo pagué por verla.

Mi opinión sobre Alex como persona no puede ser mejor:

Coincido con lo dicho por David Bravo en el mismo sentido.

http://ecodiario.eleconomista.es/encuentro-digital/672/David-Bravo-2011-01-27
David Bravo responde a la pregunta ¿Qué opina de la dimisión de Álex de la Iglesia? lo siguiente:

Es una persona coherente y con principios. Estaba a favor de la Ley Sinde hasta que notó que había algo que no le habían contado y decidió informarse mejor. Convocó una reunión con el único objeto de escucharnos y no una pantomima como la que organizó la Ministra de Cultura sentándose 20 minutos como una estatua de cera ante varios expertos que intentaron explicar a la madre de la criatura algo que probablemente ella ya conocía de su hijo pero que le daba igual. A De la Iglesia no le dio igual y su postura cambió en cuanto se interesó sinceramente en conocer la opuesta. Llegados a ese punto no había manera de seguir dando su opinión personal porque, por su cargo, su voz no le representa sólo a sí mismo. Entre callar lo que piensa por tener el cargo que tiene y dejarlo, ha preferido lo segundo. Con pocas personas me he topado en mi vida capaces de hacer algo así. He hablado personalmente con él varias veces sobre este asunto y puedo asegurar que no hay dobleces de ningún tipo. Es simple y pura ética, algo que levanta sospechas rápidamente en aquello que ya están demasiado acostumbrados a ver lo contrario. La lamentable endogamia de algunos colectivos suele castigar con dureza la discrepancia. Espero que no suceda así en este caso.

Por eso lamento mucho no poder hablar bien de su última película, y tampoco me pareció correcto no hablar de ella, porque hay varios temas colaterales que van más allá de la simple crítica cinematográfica.

Mi opinión sobre su úlima película:
A mí no me gustó. Podría dejar la cosa así, máxime tratándose de un director que en lo personal me parece una gran persona, pero no sería justo ni para Alex, que es una persona capaz de encajar cualquier crítica, ni para la gente que con sus impuestos contribuye a un proteccionismo de la cultura bastante cuestionable y de la que Alex ha obtenido fondos para su película.

Mi crítica:
Ahora entremos en materia totalmente subjetiva. La película de Alex de la Iglesia “Balada triste de trompeta” es en mi opinión un ejemplo de lo que puede resultar de un proteccionismo incontrolado. La película es un extraño coctel de elementos antagónicos: realismo, surealismo, humor, drama, terror, dulzura, locura coulrofobica,  etc.

A mí me encantó el día de la bestia que usa un tipo de humor similar, pero en esta balada tristona, parece que el virus de la locura de sus personajes ha terminado afectándo al propio Alex que ha perdido el norte y se carga la historia. La obra no carece de originalidad, pero esa originalidad resulta incluso excesiva y muy mal administrada.

Demasiados elementos antagónicos, como los que mencioné antes, parecen como si se hubieran metido en una batidora, porque en lugar de que estos elementos estén supeditados a la historia, simplemente se usan a la mínima oportunidad para buscar sorprender a cada momento. Con esta falta de criterio para mezclar y usar tal variedad de elementos, la historia queda triturada y reducida a un pretexto para presentar una sucesión de gags dramáticos mezclados con dramas graciosos.

Se intuye que hay bastante más que esa locura surrealista, pero apenas se puede entrever, porque se busca más la sorpresa que otra cosa. Terminas preguntándote cual es el personaje que no está loco de atar, para que la historia tenga algún sentido.

Cada personaje en cada escena va alternando su carácter al más puro estilo bipolar. Los dos payasos protagonistas y el padre de uno de ellos son payasos locos y terroríficos. Tanta bipolaridad invita a que mientras estás mirando la película te digas a ti mismo ¡Venga ya!

El trabajo técnico audiovisual es buenísimo, pero queda perdido en la locura de la propia historia y en la enloquecida forma de contarla. Tiene pinta de ser una película muy cara y muy trabajada, financiada en parte con nuestros impuestos. Tuvo muchas ayudas, quizás demasiadas, y en estos momentos es muy pertinente hablar de esto porque a los internautas se nos acusa de destruir la cultura. No somos los culpables de eso.

Pagar por ver una película o descargarla gratis:
La foto de cabecera es para dejar claro que yo fui a verla al cine, pero al ser una película subvencionada, y viendo el resultado, siento que la he pagado dos veces. Para ser justos, no todo el mundo opina igual que yo, así que podéis consultar otras criticas:

Subvencionando la cultura:

Decir qué película merece subvención y cual no, es algo muy subjetivo, pero eso lo está decidiendo la industria con sus propios criterios. No me parece bien, es nuestro dinero.

Tampoco se puede medir la calidad de una obra por su éxito comercial, y por lo tanto las medidas proteccionistas lo único que consiguen es matar la cultura y convertirla en un vulgar negocio. Estamos invirtiendo nuestros impuestos en destruir la cultura.

Hay un problema de sostenibilidad en cierto tipo de obras cinematográficas excesivamente ambiciosas, pero si ofreces algo que la gente necesita, lo canalizas y distribuyes de forma acertada, y lo haces a un precio justo, la gente lo compra. No es cierto que la gente lo quiera todo gratis.

No quiero generalizar. No digo que una película con muchas ayudas no pueda resultar una buena película, pero lo considero muy arriesgado. Toda ayuda, busca supuestamente el bien general, pero si se intenta proteger lo que no necesita protección, se convierte en una forma de discriminación con efectos destructivos.

Pondré un contraejemplo. Es decir, hablaré de otra obra subvencionada, que pagué por verla con mucho gusto, y que volvería a pagar por volver a verla.

Se trata de la película Ágora dirigida por Alejandro Amenábar, financiada por Telecinco y que recibió una ayuda del Instituto de Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) del Ministerio de Cultura de España. La película ganó 7 Premios Goya, incluyendo Mejor Guión original para Alejandro Amenábar y Mateo Gil, lo que la convirtió en la segunda película más premiada de la XXIV edición de los Premios Goya de la academia de cine español.

Yo reconozco, que sin las ayudas, la película de Amenabar habría quedado deslucida, es decir, habría tenido menos éxito comercial, pero a mí lo que más me gustó fue la historia. Con menos dinero habría quedado también muy bien. Sobraron extras en algunas escenas. Ágora fue una película de éxito y de gran calidad, pero exito y calidad no van necesariamente de la mano. Casi podría decirse que son una excepción y como tal la menciono.

Reducir la cultura al negocio de la cultura es un culturicidio.

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2 Respuestas a Balada triste de trompeta.

  1. ojocuidao dijo:

    Buena reseña. Yo tambien pague para verla y el resultado fue parecido.
    Mi opinion sobre Alex ya venia bastante tocada viendo el derrotero que seguia su carrera.

    Por sus actos los conocereis, se suele decir.
    No volvere a confiar en Alex mientras no vea que su obra esta en coherencia con su persona.

    Esto nos lleva a un tema interesante: La separacion entre la persona y el creador. Se puede ser buena persona y mal creador, o cualquier variacion posible. Esa riqueza de matices tambien las puede incorporar el publico a la hora de valorar a una persona o a su obra.

    Alex es respetable y admirable por algunas de sus creaciones y algunas de sus decisiones. Sin embargo tambien tiene un lado mas dudoso y cuestionable. El tiempo pone las cosas en su lugar, el balance sera positivo si sabe enmendar su yerro.

    La moraleja es sencilla: El dinero pudre al codicioso. La ambicion ha de encauzarse adecuadamente para no equivocar la intencion.

    Hoy por hoy el cine tiene mucho de negocio apestoso y es facil contagiarse de malos ejemplos y sistemas de lucro grotescos.

    Un director que se mete a guionista asi de buenas a primeras arriesga mucho. O sabe muy bien lo que hace o le mueve su peor instinto, la soberbia y tal. Otro ejemplo reciente seria Iñarritu.

    Un saludo.

  2. Antonio Castro dijo:

    Se nos acusa de que defendemos el gratis total, por esa razón creo que es importante dejar claro, que en absoluto se trata de eso. Yo creo que el dinero contamina de forma muy negativa las obras dotándolas de un atractivo muy superficial. Eso no es cultura.

    Un saludo.

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