No es la primera vez que me preguntan eso, unas veces por privado, y otras en los comentarios del Blog, así que he preferido responder de forma abierta a todas ellas, advirtiendo que esto es un artículo de opinión basado en una limitada experiencia personal, que en mi caso ha bastado para ver el negocio de la autoedición desde un prisma que seguramente no todo el mundo podrá compartir. Este es un artículo para ayudarte a reflexionar y a tomar una buena decisión pero ni puedo decidir por ti, y las indagaciones que yo haga, debes verificarlas por ti mismo.
Lo primero que me llama la atención es la forma en que muchas editoriales se están ofreciendo como servicios especializados para autoeditores. Con independencia de que sean editoriales o no, es muy importante saber si asumen funciones editoriales en su oferta o no. Es decir, si ofrecen fórmulas para comercializar tus obras a cambio de comisiones. Si así fuera estarían asumiendo funciones editoriales.
Lo único que dispone de valioso el autor de una obra son sus derechos, y si los cede mediante acuerdos tácitos camuflados bajo la denominación de servicios estaremos malbaratando nuestros derechos y renunciando al necesario control sobre el cumplimiento de las obligaciones contractuales editoriales que deberían estar muy claras en este tipo de cesiones.
La inmensa mayoría de los autores que usan estos servicios están confiados de que en caso de problemas podrán solucionarlo todo dándose de baja, pero el autor puede verse impotente ante diferentes tipos de problemas por problemas de opacidad.
Admito que yo en estos temas me he vuelto bastante paranoico. Mi serie de novelas dejó de ser inédita en el momento en que decidí apostar por Lulú con mi primer volumen. No me gustó la forma en que Lulú cambiaba de forma unilateral ciertas normas, que tenían el valor de compromisos, y opté por la autoedición independiente.
He buscado información en la web sobre diferentes opciones que se ofrecen a los autoeditores, y me limitaré a dar mi opinión sobre la impresión que me causan algunas ofertas.
Círculo Rojo:
Una editorial que no me parece demasiado convincente es Círculo Rojo. No la conozco pero los planteamientos no me gustan:
En la editorial Círculo Rojo publicamos aquellos libros, trabajos, ensayos, tesis, proyectos, memorias o guías que nos demandan los autores.
El autor asume los costes de producción del libro y desde la editorial Círculo Rojo nos encargamos del diseño, maquetación, edición y promoción del libro.
Una vez editado el libro, éste pasa a formar parte del sello editorial Círculo Rojo (con su Depósito Legal y su código ISBN necesarios para poder vender el libro en cualquier librería o centro comercial). Formar parte de la colección de libros de un sello editorial facilita su promoción, venta y distribución, además de proporcionar una gran imagen a la obra y al autor.
Formar parte de una colección de una editorial no implica ningún compromiso editorial para su promoción que debería estar expresado en alguna unidad monetaria, o en ventas garantizadas, o de cualquier otra forma similar que permita cuantificar ese esfuerzo. Limitarse a enviar reseñas, publicar en un catálogo de alguna web y cosas así, es muy insuficiente su efectividad es dudosa y poco verificable. En mi opinión estarías compartiendo unos recursos promocionales modestos con un número elevado de autores.
Te hacen pagar la tirada inicial lo cual tampoco me parece aceptable. Hay algunas editoriales peores que te envían los libros a casa para que los vendas tú, pero eso ya es el colmo de la caradura.Te dicen que sus precios son muy competitivos y que no tendrás que solicitar la impresión de 1000 libros. Dicen que sólo necesitan imprimir 80. Si los tienes que pagar tú pueden ser demasiados. ¿Qué pasará sin no se vende ni la mitad? Aunque tu obra sea buena no se venderá si ellos no hacen bien las cosas y ese dato no es fácil conocerlo.
Podría ser muy interesante sí ellos lo hacen bien y mueven el producto y lo publicitan, pero esa editorial Círculo Rojo no está asumiendo ningún compromiso serio, ni de control de calidad, ni de corrección ortotipográfica o de estilo, porque todo eso cuesta dinero. El diseño de portadas representa una oferta totalmente insuficiente a cambio de la cesión de los derechos de una obra para su explotación comercial. El sello editorial no sé hasta que punto pueda resultar interesante porque lo que la gente terminará viendo que es que es un libro autoeditado porque esa editorial se dedica a eso. Poner en un libro un logo de Lulú o de Círculo Rojo no creo que añada interés. Se ofrecen a gestionar el ISBN puedes gestionarlo tu mismo, es muy barato y perderás media mañana si lo haces en persona. En lugar de sello editorial lo registras como autoeditado y punto.
Nuevos Escritores:
Tampoco conozco Nuevos Escritores, pero como de costumbre, un vistazo a su web nos permite hacernos una idea. Se trata de una editorial que dice:
En nuevosescritores hemos ideado un sistema ágil y sencillo para que la edición de su obra se convierta en un proceso rápido y eficaz, donde el autor sólo tendrá que preocuparse de los aspectos literarios. Todo lo demás, corre por nuestra cuenta.
En otras palabras, te ofrece comodidad ¿y el resto de los compromisos? En realidad la mera oferta de comodidad a mí como autoeditor no me inspira demasiada confianza. Sé que eso es muy atractivo para mucha gente que se autoedita y que solo quiere dedicarse a escribir, pero a mí me parece que esas opciones no pueden funcionar adecuadamente. Me parece que dar tan poca información en la web ya es un mal dato.
Grafein:
Otra web más es la de Grafein, y al igual que en otras muchas puedes ver que no mencionan nada sobre lo que realmente importa. Te detallan lo bonito que va a quedar tu libro impreso y poco más. Supongo que una vez te pongas en contacto con ellos te explicarán cositas como ¿quién tiene que vender esos libros? ¿En caso de que los vendan ellos; cómo será el asuntito de las comisiones y de los derechos de autor? Son detallitos que a mí me gustaría ver expuestos públicamente en un lugar muy visible de la web. Ayudaría a confiar en ellos.
Lulú, Bubok, Libros en Red:
Lulú , Bubok y Libros en red no los estoy metiendo en el mismo saco, pero en teoría son opciones parecidas. Son gratuitos y cómodos, pero si algo he aprendido, es que en el negocio editorial nadie regala nada.
Sólo conozco a Lulú, que además es la más famosa con diferencia y no la recomiendo a nadie salvo que se trate de imprimir media docena de ejemplares, y casi te diría que incluso así optes por Bubok que no conozco la calidad del servicio que ofrece, pero espero que sea mejor que el de Lulú España que ha bajado mucho últimamente. También hay que matizar esto porque Lulú España es lo que yo conozco y sé que hay diferencias muy importantes en la calidad del servicio ofrecido por Lulú en distintos lugares .
Cultivalibros:
No conozco Cultivalibros, pero en un primer vistazo su planteamiento me parece serio. Aquí te harán firmar un acuerdo lo cual me parece básico. Otra cosa es que efectivamente funcionen bien y sean serios, pero el primer control a nivel de simple vistazo a la web, en mi humilde opinión sí parece coherente y serio. Esta editorial te advierte de lo siguiente:
Una vez que el autor acepta el presupuesto, Cultiva le envía el Contrato de Edición, en el que se reflejan los compromisos acordados por ambas partes. El autor se responsabiliza de que los datos aportados son veraces y que los contenidos (textos, ilustraciones, imágenes, etc.) son suyos y originales. Cultiva, por su parte, se compromete a cumplir los servicios y acciones acordadas. El Contrato de Edición señala que los derechos de la obra son del autor y que este no está comprometido a elegirnos como única editorial.
Esto no contiene suficiente información para que yo sin conocerlo lo pueda recomendarlo, y de hecho lo que recomiendo es la autoedición independiente, pero también he de señalar que argumentos para descalificarlo tampoco he encontrado ninguno a simple vista, y podría merecer la pena informarse algo mejor. Sin conocer el contenido de lo que te van a hacer firmar, poco más se puede decir.
Tienes que ser consciente de que no firmar nada es ponerte en manos de alguien que en cualquier momento puede cambiar las reglas a su conveniencia o esconderte lo que está produciendo realmente tu obra, cosa que sabrías si lo gestionaras tú o si tuvieras firmado un contrato en condiciones.
Autoedición independiente (la opción incómoda):
Consiste en que tú eres el que se pone en contacto con un servicio de impresión bajo demanda decente y les solicitas ese servicio. Recomiendo pedir presupuesto para tiradas de sólo 20 unidades o 30 si son volúmenes de pocas páginas. Pides que te los manden a casa y debes conseguir un precio que te permita un margen para la distribución que cubra gastos de envío a provincias, que te dé un margen de 30% sobre el PVP reservado para la librería, y que además de dará un margen para tu propio beneficio personal aunque no sea mucho. Todo eso es posible conseguirlo encargando unas pocas unidades y sin ceder ningún derecho de explotación a nadie. Eso te obliga a tener una web que funcione bien, y acordar con algunas tiendas su distribución.
Puedes informarte de todo lo relativo a esta forma de hacer el negocio aquí. ¿Cómo autopublicar un libro de forma independiente, explicado paso a paso?
Para finalizar:
Lo más interesante de este artículo podrían ser los comentarios de personas que tengan datos para poder comparar entre diversas opciones diferentes a las dos que yo conozco bien (Lulú, y autoedición independiente).
PD 1-marzo-2010:
Acabo de añadir Libros en red que también puede interesaros y me parece que es un servicio integral del tipo de Lulú o Bubok. Eso no significa que la calidad sea la misma. La calidad de los servicios no puede ser deducida mirado una página web. En mi respuesta al comentario de Sara, insisto sobre mi forma de considerar estos negocios, que yo califico de coedición opaca.





Me siento identificado totalmente con tu descripción de esos problemas disléxicos. Aún no he encontrado a nadie suficientemente competente y serio para el tema de la corrección ortotipográfica y de estilo. Si confías en alguien poco serio te puede hacer una primera parte más o menos correcta y destrozarte el resto. Se trata de un tipo de trabajo que requiere no solo conocimientos, sin atención, dedicación y cariño por el texto. Las editoriales lo tienen más fácil para ofrecer un buen servicio pero si no van a comisión el servicio que te ofrezca no será bueno.
Todos los días salen editoriales nuevas. Otra editorial para esa lista de editoriales de autoedición sería http://www.visiónlibros.es pero yo no puedo recomendar ninguna. Por principio yo jamás confiaría en la promoción del libro por parte de un editor que no se tome la molestia de leer la obra.
La publicación de libros en formato electrónico con Amazón está funcionando bastante bien para autores que ya son conocidos. Es un buen dato.
Por otra parte, siendo un autor poco conocido nunca resulta fácil. Para conseguir ventas incluso con un buen libro se requiere una buena promoción y eso no lo regala nadie. Es lo más caro de todo. Yo llevo desde 2008 dándome a conocer con mis blogs y ahora tengo un nivel de unas 25.000 visitas al mes.
Estoy escribiendo novelas sin publicarlas para poder lanzar varias de ellas juntas y rentabilizar así al máximo la campaña publicitaria. También lo hago para dar tiempo a que se clarifique el tema de la autoedición. No estoy dispuesto a malbaratar los derechos de mis obras.
Gracias por tu respuesta, Antonio. Mucha gente no comprende que corregir un texto donde solo hay que arreglar alguna falta de ortografía, un signo de puntuación fuera de su sitio o una palabra sin una letra es una cosa y corregir un texto mal redactado es otra. Uno es un corrector ortográfico y otro es un corrector de estilo.
En los foros corrijo en en los talleres a menudo y te aseguro que la mayoría de la gente no sabe escribir, pero se empeña en escribir. Es un gran sinsentido querer ser escritor o poeta sin saber usar la herramienta que es el lenguaje. Esto es grave, pero no por ello tiene una persona que quiere contar algo dejar de hacerlo. No hablo de iletrados, hablo de doctores en medicina, en historia o en psicología. No saben redactar ni usar una buena sintaxis.
Me parece que en ese caso deberían preparase y acudir a algún taller literario, los hay en casi todos los ayuntamientos y desde luego los hay en internet. Si no consiguen aprender o no tienen ganas, lo mejor es contratar un profesional que los supervise, en el cual confíen, porque cada vez que corrijo un problema sintáctico noto el disgusto del autor, y no se puede dar una clase de gramática en cada renglón. Otra solución sería escribir la obra con alguien, como hacen los famosos, cuando lo importante es la historia que ha de ser conocida.
El problema mayor es reconocer lo que tiene que cobrar por sus horas de trabajo en nuestra obra una persona, que está trabajando, si nosotros mismos no cobramos. Es evidente que esta persona no quiere la obra, ni falta que hace, pero sí debe querer dejarla bien por prurito profesional y satisfacción por el trabajo bien hecho. Ja, ja, lo ideal sería que constara su nombre, eso sería una garantía de que iba a preocuparse.
Veo que los autores se preocupan mucho de otros temas, pero nada de este, quieren escribir y escribir sin molestarse en aprender sobre teoría literaria, sobre el lenguaje simbólico, sobre el uso del discurso repetido, en fin sobre nada de lo que estudiamos durante años en la universidad, pero si no se tienen estos conceptos dentro de manera intuitiva, y la mayoría no los tiene, no estaría de más leerse un libro. Es duro ver a la gente querer escribir sin leer nada al respecto. No se es barnizador de muebles solo por comprarse los productos, hay que practicar muchas horas y estropear muchas maderas, pero el resultado se ve con los ojos, vemos con claridad si está bien hecho, en el caso de la escritura no se ve. Si no sabemos, no lo vemos.
Sea como sea habrá mucha gente que tampoco lo vea a la que le guste la obra, pero un editor de verdad, no un editor-imprenta, no querrá tenerlo en su historial.
En la poesía esto se multiplica por 1000. Cuando corrijo me dicen: “es que yo quiero decir…..”. Pero claro, es que no lo dice, ya que un texto dice lo que está escrito en el papel, no lo que el autor lleva en el corazón.
Saludos
HOLA SR. ANTONIO.
QUÉ ME PUEDE DECIR SOBRE LA EDITORIAL PUNTO ROJO ?.
SALUDOS Y GRACIAS.
Dependiendo que cual sea tu caso y el tipo de libros te puede interesar más unas opciones que otras. Tus conocimientos y disponibilidad para hacer autopromoción, o para edificar tu presencia en la red, tus posibilidades para invertir en promoción, etc.
Si necesitas que te promocionen lo primero que tienes que conseguir es que alguien lea tu obra y apueste por ella, porque nadie hará una auténtica promoción de una obra sin leerla. Cada obra necesita un tipo de promoción a la medida porque sin eso sería como tirar el dinero a la basura. Tengo buenas referencias en ese sentido de “Libros en Red”, pero no podría asegurar nada. No los conozco personalmente, y mis planes de marketing podrían ir por otro sitio. Concretamente por el libro electrónico en Kidle. Podría intentar ambas cosas, edición en papel y edición en formato electrónico, pero no voy a mover el tema hasta tener varios volúmenes de mi novela terminados para dar tiempo a pulir la obra y para rentabilizar la inversión promocional en el momento de su publicación.
Mi consejo es que empecéis haciendo pruebas publicando obras menores. No es cuestión de jugársela a cara o cruz con una obra importante. Hay que ir aprendiendo poco a poco.
Hola, Antonio:
Quiero comentarte mi caso y ver qué opinas al respecto.
Soy universitario y he escrito mi primera novela. No sé absolutamente nada, salvo lo que estoy viendo últimamente por internet, sobre los pasos a seguir para publicar un libro de manera segura. Más que las ganancias económicas, que tampoco quiero tener que pagar 700 euros para que no sirva de nada, me preocupa el hecho de que todo el esfuerzo y el tiempo (y también la ilusión, por supuesto) acaben cayendo en saco roto en una de estas autoediciones un tanto oscuras. No sé muy bien si es buena idea presentarse en una papelería y decirle al vendedor lo “bueno bonito y barato” que es tu libro y que se va a vender genial; si fuera vendedor no me convencería. Por otro lado, esperar a una feria para promocionarte, sin ser conocido, tampoco lo veo como la clave del “éxito”.
¿Existe alguna editorial que, aunque no trabaje de manera impecable, sea segura en temas de derecho y marketing?
Agradecería cualquier comentario orientativo que cualquiera pueda darme para empezar (vuelvo a recordar que mi ambición no es ser José Luis Sampedro ni Herman Melville).
¡¡Un saludo!!
Alvaro creo que mi respuesta anterior dedicada a Araceli es lo único que puedo decir sobre una editorial en concreto. Menciono a LibrosEnRed aunque no la conozco personalmente ni por el testimonio de ningún conocido. La he visto mencionada como una buena opción en algún que otro artículo dedicado a estos temas, ya no recuerdo donde, y la consideraban fiable.
Lo que más me llama la atención es que esta editorial ofrece diferentes planes para que puedas elegir el que mejor plan se adapte a tus necesidades. Algo muy a tener en cuenta.
Echa un vistazo a esto: librosenred.com: planes-de-edicion
Yo publique una novela con Bubok, pague el pack escritor profesional, que me incluía maquetacion, portada, ISBN… y un par de cosas más… 900 euros… Me enviaron 10 ejemplares y cien marcadores de páginas…. Y se acabó, ni promoción ni nada de nada. Creo que si estuvo en su lista de novedades, fueron dos días y después perdido en su catálogo. Ilusoriamente, pensaba que pagando obtendría más promoción o trato diferente a la cantidad de libros que tienen donde sus autores han publicado sin pagar nada… Pero no, ni siquiera una nota en su página de Facebook que la usan para todo menos para promocionar a sus autores… Bueno es cierto que me han puesto el EBOOK en muchas tiendas de ebooks de internet, pero ni idea de si se ha vendido algo por ahí o no… en fin.
Ayer estuve especialmente liado, perdona por mi tardanza en contestar. Yo sospecho que la promoción mínimamente efectiva no puede lograrse simplemente colocando la obra en escaparates junto a otras muchas obras.
Los autoeditores no nos podemos desentender del trabajo de marketing y por desgracia no es un tema que dominemos ni que nos atraiga. Nos roba demasiado tiempo y lo hacemos generalmente muy mal, pero lo considero una labor consustancial a la autoedición. Es un auténtico problema que requiere el desarrollo de estrategias personales a largo plazo. Hay que poner la vista en Internet y desarrollar la propia marca personal.
En mi caso mis marcas personales son dos: Antonio Castro Snurmacher y Ciberdroide. Solo puedo decir que no es nada fácil y que estoy en ello. Vender no es más fácil que escribir.