¿Hay siempre un inculto detrás de una mala ortografía?

Es evidente que cualquier texto con mala ortografía produce una sensación desagradable en el lector. Yo admito no tener facilidad para escribir sin faltas de ortografía. De primera intención escribo siempre con faltas. Necesito repasar con bastante atención para limpiar de faltas mis escritos, pero creo que eso es algo bastante normal. La gente que achaca sistemáticamente las faltas de ortografía a la incultura, es gente que prejuzga con una ligereza considerable.

Va a parecer que solo sé hablar de mí mismo, pero tengo mucho que decir sobre este tema, aunque seguramente no me beneficiará mucho hablar de ello. Es más, puede que sirva para que una parte de los que lean esto se formen una imagen de mí que no corresponda con la realidad, pero pienso que es necesario hablar de esto, no ya por mí, sino por otros que podrían padecer situaciones parecidas a las que yo tuve que padecer de joven. Esto va a ser un alegato en toda regla sobre la dislexia y la disgrafia. Son palabras que no he querido poner en el título, porque yo no espero que la gente comprenda lo que significan. Me conformo con que al que comete faltas de ortografía se le conceda el beneficio de la duda respecto a su nivel cultural.

Personalmente el problema de mi dislexia infantil y juvenil lo considero superado casi completamente. Lo que pretendo es hacer comprender que no todos somos iguales, y que juzgar a otra persona por comparación con uno mismo suele llevar a engaño. En especial si se trata de juzgar capacidades mentales del tipo que sean, y en especial me preocupa la valoración que algunos hacen del tema de la ortografía.

Me parece bien fomentar el correcto uso del lenguaje y sus formas de expresión oral y escrita, pero de eso a considerar que la ortografía es vara de medir la cultura o la inteligencia de las personas hay un abismo. No tengo actualmente problemas, pero los tuve cuando era un joven estudiante, y no por falta de esfuerzo ni por tonto.

En mi caso siempre tuve que esforzarme un poco más que los demás para conseguir escribir sin faltas de ortografía. Mi madre me las hacía pasar canutas los veranos porque era de las que pensaba que la letra con sangre entra, y no toleraba que su hijo tuviera mala ortografía. Me machacó muchas vacaciones sin piedad, eso sí, con la mejor intención. Mientras los demás niños jugaban, yo hacía dictados durante varias horas, y otros ejercicios, todos los días en vacaciones.

No entiendo que exista gente se atreva a calificar la dislexia o la disgrafia de mera excusa, sin tener ni remota idea de en que consiste. La dislexia es algo que poco a poco se va superando, porque la mente humana tiene una alta capacidad de adaptarse y de aprender. Yo tuve una disgrafia muy fuerte a corta edad. Incluso en párvulos tenía escritura en espejo. Es algo superable, actualmente soy licenciado en ciencias biológicas y diplomado en Informática, y espero ser ahora escritor. Que no le extrañe a nadie si al firmar cometo alguna falta de ortografía en mi propio nombre. El trazo de la firma ha de ser rápido, y eso hace que de vez en cuando se pierda una letra por el camino porque para un disgráfico eso de escribir varias letras rápidamente de un tirón es complicado. La escritura de un disgráfico no es algo automatizado. Requiere un control superior al que realiza una persona que no tiene esa dificultad.

Si bien a nadie se le tacharía de inculto por confundir los colores, con la excusa del daltonismo, lo de la dislexia o disgrafia parece para algunos intransigentes que tiene categoría de excusa. Cuando yo hice la reválida te suspendían si tenías más de dos faltas de ortografía, y la situación no ha variado mucho. Ahora en la selectividad también se ponen muy rigurosos con ese tema.

Para un disléxico o disgráfico con afán de superación y paciencia se pueden superar todas las dificultades. Las zonas del cerebro que normalmente se usan para aprender unas cosas se pueden usar para aprender otras. Todos sabemos que los niños pequeños de corta edad tienen una gran facilidad para aprender idiomas. Los aprenden con la misma facilidad que la lengua materna. Un adulto cuando necesita aprender un nuevo idioma también puede conseguirlo, pero necesitará mucho mayor esfuerzo. Eso no significa que el adulto sea más tonto que el niño. El niño usa una parte distinta de su cerebro que el adulto. Esto se ha comprobado mirando las zonas que se activan en el cerebro en cada caso.

La dislexia se puede definir como una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de un sujeto. En otras palabras un disléxico por el mero hecho de ser disléxico no tiene ningún límite a su nivel de aprendizaje. Por poner solo un ejemplo, para un disléxico o digrafico, la q,p,d,b son la misma cosa colocada de modo distinto y les cuesta distinguirlas.

Penalizar a un disléxico o a un disgráfico por su ortografía, es como poner una zancadilla a un cojo por el hecho de ser cojo.

La tolerancia con la ortografía se suele otorgar al que sabemos no le va a afectar nuestra opinión. Aquellos que por su estatus no necesitan demostrar nada, si se pueden permitir escribir como les dé la gana. ‘La parábola del náufrago’ tuve que leérmela porque era un trabajo de clase, y el señor Miguel de Libes, se permitió escribir todo el libro sin signos tipográficos de puntuación. Los sustituyó por las palabras coma, punto, punto y coma, etc. No fue fácil leer aquel libro. Otro ejemplo más reciente es un libro escrito en el lenguaje de los SMS.

http://www.laflecha.net/canales/curiosidades/200401281/

Escrito por el señor Phil Marso que ni siquiera es un defensor del teléfono móvil, pero es una cara conocida, y tiene el estatus de los que no tienen nada que demostrar, así que el editor encantado de tener algo que publicar de este ilustre señor, porque seguro que se vende.

Otros usan la K como signo de identidad, o como provocación graciosa, o como medio de disimular faltas mayores sin tener que esforzarse. Supongo que es una forma de ciscarse en las normas.

Sin embargo, hay gente que escribe con faltas pese a intentar no cometerlas, y que no tienen la intención de castigar a sus lectores. Yo confieso que me está costando mucho la disciplina de hacer de corrector ortográfico y de estilo de mis propios escritos. Es un suplicio infernal, pero también es cierto que con la práctica se va mejorando.

Los problemas con la expresión oral suelen gozar de mayor compresión que los problemas con la expresión escrita. Me refiero a que no solemos tachar de inculto a un gangoso o a un tartamudo por expresarse con dificultad. Entre otras cosas porque lo tienes delante cuando te habla y lo mismo no le sienta bien. Tener mala ortografía no implica necesariamente tener un bajo nivel cultural pero se admite como condición sospechosa. Precisamente por esa condición de sospechoso de incultura, el escritor ha de escribir bien y sin faltas, hay que asumirlo como una cuestión de auto imagen. En un escritor novel es muy importante no causar una mala impresión. Yo hago lo que puedo, pero no estoy dispuesto a gastarme un dineral en correctores profesionales. Como autoeditor, busco ser autosuficiente en el máximo número de temas porque si no, la cosa no funcionará. Mejor o peor yo mismo me estoy corrigiendo mi ortografía, y es una pesadez. Tampoco cometo tantas faltas cuando me esmero ¿Verdad?

Algunos intelectuales se han planteado ya reformar la ortografía.

Cita de ‘elpais.com’

“Gabriel García Márquez tiró hace 10 años, en el primer Congreso Internacional de la Lengua Española en Zacatecas (México), un “mensaje en una botella” sobre la necesidad de “jubilar la ortografía”: plantearse la desaparición de la hache, unificar las bes y las uves, jotas y ges… Esa botella reapareció ayer metafóricamente ante las costas colombianas de Medellín, en la presentación del XIII Congreso de la Asociación de las Academias de la Lengua Española y que, por contenido, lleva camino de convertirse en el más importante para el castellano de los últimos años.” http://www.elpais.com/articulo/cultura/academicos/preparan/nueva/Ortografia/…

También aquí podemos leer la defensa que hace García Marquez de la simplificación de la gramática.

http://www.mundolatino.org/cultura/garciamarquez/ggm6.htm

Conste que yo no me identifico con las opiniones de García Marquez, porque creo que la ortografía está muy bien como está, y porque no creo que nadie deba intentar cambiar algo que simplemente cambia por sí mismo cuando la gente lo usa. La Real academia de la lengua en realidad no es autoridad de nada. Simplemente informa, y si intentara ir más allá se estaría extralimitando. Lo que en mi opinión no está bien, es otorgar a la ortografía un valor tal, que permita prejuzgar al escritor. Una estupidez bien escrita sigue siendo una estupidez, y un maravilloso pensamiento escrito con incorrección sigue siendo maravilloso. Difícilmente un gangoso o un tartamudo se convertirán en buenos oradores, pero sus palabras y sus pensamientos son igual de valiosos. La ortografía es el envoltorio y puedo admitir que tiene su importancia, y más aún en un libro, pero sin un contenido que merezca la pena …, ¿de que sirve?

El pensamiento se describe como una especie voz inaudible en nuestro interior, porque el soporte del pensamiento es el lenguaje hablado.

La calidad de un escritor es la calidad de su pensamiento y nadie comete faltas de ortografía cuando piensa.

Cuando en Internet alguien me reprende por mis faltas de ortografía en tono despectivo u ofensivo, haciendo gala de la peor educación posible, lo que hago es buscar lo que él ha escrito, le busco sus faltas de ortografía y le pongo a caldo, porque todavía no encontré a ningún listillo que no cometa faltas de ortografía. Generalmente la gente escribe rápido en Internet, y su nivel de atención a la ortografía es bastante bajo.

Es evidente que escribir un libro no es lo mismo. Se asume que un libro ha de venir con pocas faltas de ortografía, y es lógico. Es lo mínimo que me recen los lectores, pero yo he visto faltas de ortografía importantes en muchos libros Bestsellers, y tampoco hay que dramatizar, ni sobrevalorar una buena herramienta como la ortografía.

La sabiduría y la soberbia están totalmente reñidas, y el sabio necesariamente ha de ser humilde y tolerante. El que escribe debe poner mucho de su parte, porque lo que escribe va destinado a muchos, pero si el que lee no pone nada de suya, será difícil que asimile gran cosa, porque el sabio aprende incluso de necio, pero el necio no aprenderá ni siquiera del sabio.

Algunos disléxicos famosos fueron:

  • Winston Churchill: Considerable retraso escolar.
  • Albert Einstein: Mentalmente lento según sus profesores. No logró leer hasta lo nueve años.
  • Walt Disney:
  • Agatha Christie: Su familia la consideraba medio retrasada mental.
  • Thomas Edison: Sus profesores y su familia le consideraban un niño estúpido y torpe.

Estos y algunos otros en mayor o menor medida, también con problemas de dislexias o disgrafia son o fueron: Georges Bernard Shaw, Kipling, Hans Christian Andersen, Esther Freud, Agatha Christie, Ernest Hemingway, Pablo Ruiz Picasso, Vincent VanGogh, Leonardo Da Vinci, Mozart, General George S.Patton, Georges Washington, William Childs, Nelson Rockefeller, John F. Kennedy, Robert Kennedy, Eisenhower, Isaac Newton, James Lovelock, Charles Darwin, Galileo, Louis Pasteur,Alexander Graham Bell, Bill Gates, Richard Strauss, Henry Ford, Ronald Davis, Tom Cruise, Johny Deep, Harrison Ford, Marlon Brando, Salma Hayed, Robin Williams, Dustin Hoffman, Jack Nicholson, Fred Astaire, Harry Belafonte, Oliver Reed, Georges Lucas, Tarantino…

La dislexia es sin duda una desventaja, pero no es una desventaja absoluta. Para cierto tipo de problemas, parece que supone algún tipo de ventaja.

No tiene nada de extraño que un disléxico resuelva problemas que muchos otros no aciertan a resolver. Usan el cerebro de otra forma. Yo tenía a mis profesores desconcertados. Tenía malas notas pero cuando el profesor hacía alguna pregunta que se salía de lo normal, el que daba con la respuesta era yo, y más de una vez dejaba alucinado al profesor y al resto de los alumnos. Modestia aparte siempre he tenido una chispa especial para las preguntas difíciles. Me resultó muy útil en el examen de reválida de matemáticas. Me concedieron la gracia de presentarme al examen de reválida, pese al bajo nivel de mis notas y catearon a todos los de mi clase excepto a mí y a otro compañero (quizás también era disléxico). El problema era resolver una ecuación. Recuerdo que era una ecuación que se salía un poco de lo que nos habían enseñado. Había que darse cuenta que podía ser convertida en una ecuación de segundo grado. En la facultad de informática pusieron un problema que la gente tardó unos veinte minutos en resolver. Yo tarde dos minutos. En lugar de plantear un sistema de ecuaciones para cada nodo del circuito eléctrico (un cubo cuyas aristas eran resistencias idénticas) yo empecé a simplificar. Aplasté mentalmente el cubo, eliminé las resistencias que unían puntos con la misma diferencia de potencial y me quedó una cosa súper simple. El profesor y la clase alucinaron con mi forma de resolver el problema. Recuerdo un examen de física que cateó mucha gente. Pusieron un problema de una piedra que caía. La gente estaba acostumbrada a resolver problemas en clase con la bola cae, la bola rueda, la bola choca, y en el examen en lugar de bola pusieron una piedra. ¿Verdad que es gracioso? Pues esto pasó en un parcial segundo de la carrera de informática.

Una cualidad que creo nos caracteriza a los disléxicos y disgráficos, (no a todos claro), es nuestra tenacidad. Necesitamos esa tenacidad. Edison para inventar la bombilla, probó con cien filamentos antes de lograr uno que sirviera.

Personalmente me considero una persona más racional que emocional, y con alto sentido común, o por decirlo de otra forma, considero que no soy demasiado dado al autoengaño. Quizás mi afición a la ciencia ficción en su modalidad ‘hard’ tenga que ver con esto.

Actualmente la educación infantil durante los primeros años antes de aprender a leer, está muy orientada a prevenir la aparición de la dislexia y la disgrafia, y lo cierto es que es un sistema pedagógico muy efectivo. Antes de enseñar a leer y a escribir se les enseña a los críos a comparar unas cosas y otras. A situarse y a situar las cosas correctamente en el tiempo y en el espacio. Conceptos de derecha, izquierda, grande, mediano, pequeño, más grande, más pequeño, el más grande, el más pequeño, último, primero, etc. Con ello se ha logrado minimizar la aparición de fenómenos de la dislexia que se convierten en una carga extra durante un montón de años, aunque no para siempre. Parece que yo nací un poco antes de tiempo, estas cosas no se conocían.

Para terminar quisiera recomendar un librito de ortografía a todos los que como yo, carecen de la facilidad de escribir sin faltas, y que tienen algunas dudas. Es un librito que incide especialmente en esas faltas de ortografía que los correctores ortográficos integrados en los editores no detectan fácilmente. Por ejemplo el acento diacrítico y cosas así.

Es el libro de Santyago Moro. “Cómo escribir correctamente” http://www.lulu.com/content/1259980

Lo normal es que una persona con una ortografía no demasiado mala, y con ayuda de un corrector ortográfico integrado en su editor, evite cometer cierto tipo de faltas, y por el contrario tenga dudas con una serie de palabras que estos correctores ortográficos no detectan. Este libro tiene un enfoque muy práctico porque asume nociones básicas de puntuación y ortografía y se centra en el tipo de dudas que con más frecuencia su autor ha tropezado cuando ha tenido que corregir alguna novela, y yo lo recomiendo.

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31 respuestas a ¿Hay siempre un inculto detrás de una mala ortografía?

  1. Ema dijo:

    GRACIAS!!!! GRACIAS!!!! AL FIN ALGUIEN QUE ME ENTIENDA!!! Es bueno saber que no soy la única en el mundo luchando contra la ignorancia de la gente!!! Al igual que tú, no considero que por mis faltas ortográficas sea menos inteligente que otros… Un título de Licenciada en Medicina en una de las mejores universidades de mi pais lo avala!!! Ingresé con puntaje nacional tanto en verbal como en matemáticas (afortunadamente nadie pide ortografía ahí) y planeo ser escritora porque muchos creen que escribo bien. ¡Cuántas veces algún bien intencionado me dijo que debía leer más para superar mis faltas ortográficas! Clar, no tenía por qué saber que desde los 13 años que vengo leyendo al menos un libro por semana… Cuando pasé por Psiquiatría infantil comprendí recién lo que me ocurría -durante mi infancia siempre cargué con mi incapacidad de escribir correctamente como una vergüenza- y aunque aún hoy en día, como a ti me cuesta mucho más que a otros escribir correctamente, ya no me duelen tanto los comentarios en contra de mis errores, pues sé que se debe a su desconocimiento de los conceptos agrafia y dislexia. Es bueno no ser la única que intenta explicar al mundo este tipo de cosas…
    Saludos y mucha suerte en todo. Ema

  2. admin dijo:

    Poco se sabe de como funciona la mente humana. Por desgracia los disléxicos no pasamos inadvertidos en nuestra infancia, debido a las dificultades que debemos superar, pero no estamos limitados en nada y con demasiada frecuencia demostramos tener una chispa especial para ver las cosas que los demás no han sabido ver. El disléxico que es consciente de sus puntos fuertes no se considera como una persona inferior.

  3. Romi dijo:

    cuando una persona habla no se olvida de acentuar una palabra o de decir correctamente una letra… ¿¿¿no será que nos falta atención para una buena ortografía??? para pensar!!!

  4. admin dijo:

    Romi. Hablamos de una dificultad muy real y muy seria. Tus palabras suenan fatal. No tienes ni idea sobre un tema que hoy en día está perfectamente estudiado. Cuando yo era pequeño nadie o casi nadie. Yo pasé por la consulta de un montón de especialistas cuando era pequeño y al principio nadie sabía lo que ra porque la dislexia no era muy conocida. Ahora se hace un diagnóstico temprano y las cosas son algo diferentes. Ha cambiado bastante el tema, Hoy en día en las escuelas antes de enseñar a leer y a escribir se enseñan una serie de cosas relativas a la orientación espacio temporal, que ayudan algo a prevenir la dislexia. No prejuzgues a los demás si no quieres que los demás te prejuzguemos a ti.

  5. Esmeralda dijo:

    Antonio,el tema de la dislexia lo voy a tratar en mi blog un poco más adelante. Cuando lo haga ya te avisaré. No estoy de acuerdo contigo en unas cuantas cosas pero ya lo comentaremos en otro momento.Si,al margen del blog,quieres saber mi opinión sobre algún tema relacionado con el Lenguaje pregúntamelo. Si tengo conocimientos para responderte lo haré encantada. Un saludo. Esmeralda.

  6. admin dijo:

    Esmeralda, ya me contarás, en qué no estás de acuerdo.

  7. Te felicito, Antonio, has cometido poquísimas faltas en tu artículo :)

    Estoy completamente de acuerdo en lo que dices en este artículo.

    Doy gracias a Dios por no haber tenido ese problema. He tenido otros de niño, como por ejemplo que los maestros me insistían en que escribiera mejor, mi letra era fea.

  8. admin dijo:

    Para letra fea la mía. Durante mis estudios superiores de licenciado en biológicas y diplomado en informática el problema era entender mi propia letra dada la premura al tomar apuntes. Tenía que pedir apuntes prestados o estudiar con libros. Mi letra es muy mala. No soy capaz de escribir rápido.

    Cometo faltas incluso cuando uso mi propia firma. Los ordenadores han sido una bendición para mí.

    Un saludo y gracias por pasarte por aquí.

  9. carlos dijo:

    Muy interesante te felicito !!! yo escrivo mal porque no me interesa escrivir correctamente esepto claro que eso no conlleve ningun ezfuerzo.
    Ademas por lo que veo el problema de las faltas de ortografia lo tiene la minoria que escrive correctamente ya que a ellos le es imposible consentrarse en un tecto con faltas ortograficas en cambio los que escrivimos mal no tenemos problemas para leer cualquier texto este este mal o bien escrito.
    Ademas yo no me pongo nervioso,no sufro ellos si y a tal punto que se exasperan y insultan denigran etc.
    Los que escrivimos mal a diferencia de los que se jactan de escrivir correctamente no somos intolerantes, no discriminamos no insultamos no nos da una ulcera, no padecemos savoreamos el placer de la ignoancia parcial, la ignorancia no siempre es mala y a las pruevas mwe remito si savemos como se realiza un truco de magia pierde toda la gracia deja de sorprendernos y maravillarnos por eso digo que aveces y entiendase bien solo en algunos casos la ignoancia no es tan mala
    Yo ablo por mi y solo por mi este es poco espacio para poder decir todo lo que pienso igual se que se van a consentrar mas en vuscar mi herror que en vuscar mi verdad.Gracias y perdon a los que ofendo por ser como soy.

  10. admin dijo:

    Carlos, por regla general los disléxicos si somos gente con muchas ganas de aprender cosas nuevas. Es una forma de invertir en uno mismo que es en lo único que de verdad merece la pena invertir. No me ofende nada de lo que has puesto ni tu forma de expresarte, pero es bueno tener algo y la forma de invertir de la que yo hablo de proporciona algo que nadie te podrá quitar. Ni siquiera el gobierno. ;)

    En cualquier caso espero que te valla bien, un saludo.

  11. kalli dijo:

    Hola!
    Yo estoy muy consciente de que hay personas que, por decirlo de alguna manera, no tienen la “culpa” de tener mala ortografía. Tengo un amigo con dislexia y me consta que es muy inteligente y para nada inculto. Sin embargo creo que no podemos generalizar tampoco en ese sentido. Hay muchas personas que tienen una ortografía espantosa y no se debe a algún problema de dislexia o disgrafía. También hay gente que de verdad es inculta o perezosa!

  12. admin dijo:

    Kalli, tienes mucha razón. Existe mucha dejadez y la gente escribe cada vez peor por puro vicio y también hay mucha incultura. Yo procuro no prejuzgar a nadie. Es cierto que cometo faltas pero rara vez un escritor o alguien culto me ha censurado por los despistes que suelo cometer. Eso solo lo hacen algunos patanes que se creen que escriben bien y que no cuidan su ortografía ni siquiera cuando censuran al prójimo por aquello de lo que carecen. Yo me divierto bastante viendo lo que escribe esa gente.

    El refrán no falla, “dime de que presumes y …”

  13. Rosa Ortal dijo:

    Buenos dias, tras muchas consultas en internet sobre como podia ayudar a mi hijo con su mala caligrafia, veo la posibilidad de que sea disgrafia. Tiene 12 años y su caligrafia es mala, y despues de millones de cuadernillos de caligrafias sin resultado, va a pasar a secundaria y sus resultados academicos, claro, no corresponden ni a su esfuerzo ni a sus capacidades, ni que decir tiene, como anda su autoestima y su desesperación, aunque estemos su padre y yo amimando y apoyandole.
    Necesito conocer centros en los que evaluen a mi hijo y le puedan tratar en Madrid. Hay muchos, pero tratan o temas mas graves y mas visibles o son para niños mas pequeños… bueno que necesitaria una orientación.
    Gracias

  14. Antonio Castro dijo:

    Rosa, lo primero es hacer un buen diagnóstico y te recomiendo acudir a centros especializados en dificultades lingüísticas, disgrafia, o dislexia. Yo debido a mi edad, hace demasiados años que perdí contacto con este tipo de centros.

  15. Nadia dijo:

    Buenas tardes!!estoy estudiando para ser profesora de educación primaria y me solicitan hacer una monografia sobre dislexia y disgrafia. Necesitaría que me recomienden en que fuentes puedo profundizar dichas problemáticas .Podrías ayudarme ?

  16. Antonio Castro dijo:

    Nadia, yo hablo desde la experiencia personal y no soy un estudioso de ese tema, y no puedo recomendarte nada.

    De todas formas, te sugiero que no te conformes con una sola fuente de información porque en la mayoría de los estudios, creo que se da cierto grado de valoración subjetiva. No es un tema perfectamente dominado por la ciencia. Los conocimientos son parciales y cada afectado tiene sus particularidades. Las causa parecen ser varias y quizás no se conocen todas.

  17. Es curiosa la información que voy viendo en los blog, cada día uno aprende mucho más, un saludo.

  18. Complicado el asunto de la ortográfía. Cuando hablamos del mal uso de la ortografía por asuntos como la dislexia, creo que ni siquiera deberíamos de considerarlo como una “falta” dentro del lenguaje, tampoco un problema de ignorancia. La mala ortografía no refleja ignorancia como tal, a lo mucho un mal hábito, una falta de esfuerzo de revisar nuestros propios textos, o bien, la falta de familiarización con la escritura.
    El verdarero problema creo, está en la falta de interés por una sana escritura, es en realidad, un mal hábito. En mi opinión las faltas ortográficas se derivan de la falta de interés por escribir “correctamente”, por no tener hábitos de lectura y sobre todo, por flojera. La mayoría de las personas que conozco que tienen faltas de ortografía (me incluyo en este apartado), tienen una característica en común, carecen de interés por su propia escritura. Esto no se límita a acentos y cambios de letras unas por otras, es una cuestión compleja, se trata de personas que usan “su propio lenguaje” esperando ser entendidos tal y como ellos se entienden. En este sentido creo, se debe hacer meritos para “unificar” la ortografía pero sobre todo, para que de verdad sea usada como se espera.
    Por eso no comparto la idea de “jubilar” la ortografía de forma total; a lo mucho de forma parcial y en casos donde resulta obsoleto su uso. Respecto a las últimas modificaciones de la RAE al castellano me resultan burdas, mal planteadas y un tanto soberbias. Unificar el “solo” con el “sólo” me sigue trayendo problemas al entender de “primera leída” un texto, necesito tomar una pausa y acostumbrarme a quienes ya usan esa forma. La mala ortografía es un asunto que depende de la percepción y básicamente de su contexto. En la tecnología es un simple recurso, una forma de hacer práctico el uso; escribir en 140 carácteres o hacerte entender con menos datos al enviar un mensaje es la causa. En la literatura también es un recurso para definir un personaje, tal vez un adolescente como Pacheco en “El principio del placer” o tal vez una forma de narrativa con humor como José Agustín en varios de sus textos. Pero al final sólo son “ramificaciones” del lenguaje, en esencia la intención es la misma; sin embargo, no definir correctamente un texto por su ortografía a mi gusto es fatal. Ya quiero ver una ley publicada con errores ortográficos y el sentido que pudiera perder o agregarse a un concepto. No demerito la idea de “ajustar” la ortografía pero creo que debe ser a partir del uso del lenguaje y no por meras cuestiones prácticas, porque en este sentido también se pierde el valor estético. La mala ortografía no refleja ignorancia, pero sí un síntoma de que se está llegando a ella. Tal vez se me pueda considerar un romántico, pero el sentido que uno da a sus propias palabras es único, sea pues éste práctico y sobre todo estético.

  19. Antonio Castro dijo:

    Te señalo algunas faltas que cometiste:
    Complicado el asunto de la ortográfía (portografía)
    El verdarero (verdadero)
    140 carácteres (caracteres)
    No demerito (demérito)
    sea pues éste (este)

    Todos cometemos faltas de ortografía. Aquel que me diga que no comete faltas ortotipográficas o de estilo, que me lo diga. Para la labor de corrector hace falta gente muy puesta y con unas dotes de atención muy importantes.

    Lo importante es no cometer demasiadas faltas, ni faltas demasiado feas. En especial si es un texto que vas a publicar en el artículo de un blog, o con más razón aún en un libro. La corrección indica deferencia con el lector, y en los tiempos actuales la prontitud de la comunicación prima sobre la calidad del texto.

  20. tamy dijo:

    Me gusto mucho lo que has escrito.
    La verdad en más de una ocasión he sido tildada de tonta, o desprolija, se me ha acusado también en innumerables ocasiones de poco amor a la Literatura, o poca seriedad, pero sucede que cuando estoy nerviosa, aunque revise muchas veces, no noto los errores ortográficos, que a tantos horrorizan, y es triste que por tener dislexía, disortografía y disgrafía la gente haga comentarios crueles he irrespetuosos, y aveces no ven lo que estaba escrito, que pudiese haber sido bueno.
    Pues quien lo escribió, revelo una parte si y pienso que eso debe ser respetado…
    Muchas gracias.
    P.S cuando léelo no trato de buscar los errores ortográficos o de puntuación solo trato de ver y entender que trataba de decir quien lo escribió.

  21. Antonio Castro dijo:

    No podemos decir que la ortografía está sobrevalorada porque las cosas tienen el valor que los demás quieran darle. Cuando alguien me critica la ortografía de forma despectiva. Suelo repasar la suya encontrando siempre más de un error. No hay que hacer mucho caso.

    Yo para usar el correo electrónico por ejemplo no suelo prestar demasiada atención. Los artículos si que los repaso después de escribirlos.
    Lo importante es comprender que la ortografía no es un valor absoluto y que los que tenemos una mayor dificultad debemos aplicarnos en ciertas ocasiones sin llegar a obsesionarnos.

    Crear ciertos hábitos puede ser muy positivo. A mí este Blog que empecé en 2008 me ha servido de mucho. Me cuesta más que a mucha gente corregir la ortografía pero esa no es razón suficiente para no intentar todos los días, mejorar un poquito.

  22. Olaya Hern dijo:

    ¿NADIE SE FIJÓ QUE EL APELLIDO DELIBES SE ESCRIBE UNIDO? Hay que leer para conocer las palabras… y a los escritores. Con razón estamos asi, MATANDO EL IDIOMA.

  23. Antonio Castro dijo:

    Olaya Hern, no hay problema, si muere (cosa poco probable), podemos resucitar el latín.

    Por cierto, tú fallas en el abuso de las mayúsculas, en los puntos suspensivos que no pegan ni con cola delante de la “y” y en “así” que lleva tilde.

  24. Eva dijo:

    La ortografía no lo es todo. En mi caso es lo mejor de mi escritura porque interioricé las normas ortográficas muy bien, por lo que sea. Tenía habilidad para eso igual que soy un desastre para otras cosas mucho más simples.
    Pero a cambio tengo una caligrafía salvaje y cuando escribo a mano noto que no estoy cómoda. También me cuesta expresarme coherentemente. Y leo mucho. Si leer fuera la panacea para solucionar los problemas ortográficos también me ayudaría a mejorar mi expresión, ¿no?
    Hablando… pues más o menos lo mismo. Mi punto fuerte es la pronunciación en sí. Cuando hablo en inglés me dicen que pronuncio muy bien. Pero a cambio de eso hablo y leo demasiado deprisa, no sé sacar partido a la entonación… y si por lo menos escuchara… pues no, normalmente estoy en Babia.
    Ya hace tiempo que pienso que simplemente hay cosas que se nos dan bien y cosas que se nos dan mal. Si cada uno analizara su situación particular y viera que hay cosas con las que no puede igual no tacharía de incultos y de borregos a los demás.

  25. Antonio Castro dijo:

    Hay habilidades y dificultades mentales innatas, y personas que se creen muy superiores porque alguna de sus habilidades coincide con con algo realmente útil y valorado por la sociedad y en el contexto actual. Tu lo has dicho hay cosas que se nos dan bien y cosas que se nos dan mal. También hay listos muy tontos y tontos muy listos. Una de las cosas más sobrevaloradas es el éxito personal medido en dinero. Cada uno tiene que sacar provecho de lo más valiosos que tiene y trabajar para compensar sus carencias más importantes, pero los arrogantes no suelen ser capaces de ver sus propias carencias y estas suelen ir a peor. En tu caso ya has hecho ese trabajo de localizar tus puntos fuertes y tus puntos débiles. No todo el mundo lo hace y es importante.

  26. Eva dijo:

    Yo más bien diría que no todo el mundo quiere hacerlo. Saber qué es lo que se te da bien o mal es muy fácil, el problema es no querer reconocer que no valemos para todo. Y no avergonzarnos de reconocer que algo nos cuesta o que directamente creemos que no es lo nuestro.

  27. Antonio Castro dijo:

    Lamento la tardanza en responder, estuve unos días fuera y no tuve tiempo para ocuparme del Blog. Tienes razón, hay demasiada tendencia al orgullo y al autopengaño.

    Un saludo.

  28. Cristina dijo:

    Gracias

  29. eseban dijo:

    Hola despues de leer este articulo me quedo mas tranquilo, solo les queria comentar algo gracioso que me paso en la secundaria, clase de carpinteria, fin de el trimestre de carpinteria tenia mi banco listo y le marque mi nombre en bajo relieve en la pata despues de una hora cuando me aleje un poco para ver mi obra de arte descubri que faltaba una letra “ESEBAN”

  30. Antonio Castro dijo:

    Yo en mi firma soy capaz de comerme también alguna letra. Depende el hambre que tenga ja, ja. ;-)

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