El premio Darwin se cierne sobre la especie humana.
Cualquier asiduo lector de mi Blog sabe perfectamente que aquí no encontrará mentiras confortables. La esperanza nunca está de más, pero siempre voy tras la verdad por fea que sea.
Si buscas una agradable intoxicación informativa con ese almibarado positivismo que pretende verlo todo de color de rosa, te has equivocado de sitio. En Internet encontrarás artículos más agradables y positivos que este.
Soy poco diplomático, acostumbro espantar a los aduladores, a los magufos, y a los hipócritas vendedores de mentiras confortables, y aunque puedo equivocarme como cualquiera, soy un pesado y un fanático de la verdad.
Intento imitar a la ciencia en su forma rigurosa y prudente de ver el mundo. Otros se dedican a decir solo lo que la gente quiere escuchar, se pierden a sí mismos, y se alejan de la realidad montados en una nube luminosa seguidos de un montón de gente igualmente positiva. Yo intento mantenerme en un complicadísimo equilibrio en el filo de la hiriente verdad. Quizás debería decir abrasadora verdad porque son las 8:30 de la mañana y hace un calor agobiante.
Lo que voy a plantear aquí simple y llanamente es la posibilidad de que en unas pocas decenas de años, la situación climática del planeta profundamente alterado por el ser humano, se haga insostenible y tengo una fea impresión. Advertido quedas.
Tengo la impresión, de que los problemas graves podrían empezar en unas pocas decenas de años, y ya se ha hablado bastante sobre ello, no hay más que ir a la Wikipedia por ejemplo para verlo, pero nadie habla de como continuará esa situación en años incluso posteriores a algo así y sobre todo como terminará. ¿Formaremos parte de la lista de especies desaparecidas durante la sexta extinción?
Yo me encuentro entre los que plantean la gravedad de un fenómeno llamado realimentación positiva que sería el responsable de conducir a La Tierra a unas nuevas condiciones de equilibrio climático muy distintas de las actuales, en las cuales el hombre no podría sobrevivir.
Hemos mencionado el término varias veces, pero ¿Qué significa realimentación positiva?
Es otra forma de decir reacción en cadena. Lo ilustraremos con un ejemplo: Una colilla encendida tirada entre la hojarasca seca del bosque, produce un calor por combustión capaz de liberar gases inflamables producidos por la materia combustible fuertemente recalentada a su alrededor. Estos gases sobrecalentados terminan combinándose con el oxígeno en una reacción exotérmica que produce no solo CO2 sino llamas que irradian una gran cantidad de calor que actuará a su vez sobre nuevo material combustible de las proximidades. En pocas y sencillas palabras, tiras una colilla encendida en un mal lugar y la has cagado.
Se da la circunstancia de que el calentamiento global provoca una serie de cambios en los ecosistemas que en conjunto actúan en sentido de aumentar aún más el calentamiento global. Es una amplificación por reacción en cadena, o realimentación positiva. Da igual como lo llamemos, podemos llamarlo colilla porque es igualmente una cagada en toda regla.
Pido disculpas por usar una palabra tan suave para algo así.
Si observamos los grandes cañones de Marte comprendemos que hace unos 2000 millones de años tuvo grandes océanos cubriendo una parte importante del planeta y una atmósfera más densa que la actual. Puede que incluso vida.
El calentamiento global producido por el efecto invernadero del CO2 generado por el consumo humano de combustibles fósiles fue predicho hace más de cien años, confirmado hace cincuenta, y sólo hace tres empezamos a tomar conciencia gracias al documental de Al Gore, “una verdad incómoda” gracias al cual le fue concedido el premio Nobel de la paz en 2007 compartido con el IPCC.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), auspiciado por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha involucrado durante los últimos seis años a unos 3.000 científicos de todo el mundo, cuyas conclusiones se han ido plasmando en sucesivos informes demoledores que han ido reconociendo cada vez con más dureza dos cosas. Que el calentamiento global es un hecho indiscutible y que la probabilidad de que la causa de ello sea humana es altísima, y muy cercana a la certeza.
Nuestra capacidad de reacción ante estas certezas está resultando desastrosa. El cambio climático ya mismo es el causante de la muerte anual de cientos de miles de personas en el tercer mundo, las cuales por tratarse del tercer mundo apenas representan algo noticiable, pero todo irá a peor rápidamente afectando gravemente también a occidente y esas nuevas muertes, igual de graves, serán esta vez sí, noticia.
Lo peligroso de esta situación es que el efecto del CO2 sobre la temperatura del planeta no es lineal. Ha sido más o menos lineal hasta ahora, pero lo mismo que hubo períodos de glaciaciones podría ocurrir todo lo contrario por culpa de la realimentación positiva. De echo ya se puede observar que el aumento de temperatura en los últimos años como consecuencia de esto está creciendo mucho más rápido de lo anunciado por todas las predicciones, dibujando una curva exponencial.
Me gustaría hacer un breve repaso a algunas de las cosas que he venido exponiendo en mi Blog sobre estos temas:
- Los arrecifes de coral y el CO2. Aquí ya a alertaba de los peligros mecanismos de retroalimentación que están empezando a disparar reacciones difícilmente reversibles y que nos están condenando a un cambio climático global que nos empujarían a condiciones climáticas durísimas. Quizás letales para la humanidad. Se detallan algunos de estos mecanismos que me temo poca gente conoce.
- ¿Estamos exagerando con la amenaza del cambio climático?. En este otro artículo demostraba como algunas especies que están a punto de extinguirse tienen un valor testimonial irrefutable. Nos están indicando la ruptura de una estabilidad en unas condiciones climáticas que se han mantenido durante millones de años, gracias a las cuales los pingüinos ahora apunto de extinguirse, lograron sobrevivir hasta nuestros días.
- Irresponsabilidad criminal de los políticos respecto al cambio climático. En este otro artículo reconozco que me calenté, al enterarme de la ocultación incalificable de datos que son de máximo interés y que podrían haber ayudado a que la humanidad se tomara más en serio el problema.
Hay gente que lo está diciendo con la misma contundencia y la misma claridad que yo. El calentamiento global será imparable en 7 años. Esto es lo último, cuadra con lo que advertí sobre los mecanismos de retroalimentación que se están poniendo en marcha, y sinceramente no sé que más se puede decir. Ningún ser vivo tiene el poder suficiente como para cometer una cagada de las proporciones que está cometiendo la especie humana. Dicho de otra forma El cambio climático es ‘como un tren que no podrá ser detenido en siglos’. y Stephen Hawking opina que “Hemos de emigrar urgentemente a otros planetas” El pasado abril, una infección pulmonar hizo temer por su vida. Un luchador con una mente prodigiosa. Creo que deberíamos hacerle caso.
Las consecuencias más graves pueden tardar decenas de años en aparecer, pero el límite para actuar y poder frenar el fenómeno ocurrirá mucho antes de eso si es que no ha ocurrido ya. Yo creo que faltan años para que ese tren llegue pero cuando llegue no podrá ser detenido. Cuando llegue la gente buscará culpables y se quejará de no haber sido advertida adecuadamente. Tenemos muchas posibilidad de ganar el premio Darwin. (Ya estabas advertido sobre mi falta de optimismo en este tema).
Un Premio Darwin es un premio póstumo irónico y nada halagador (es como decir de alguien que murió por tonto). Este premio se basa en el supuesto de que la humanidad mejora genéticamente cada vez que ciertas personas desaparecen por culpa de algún accidente fruto de su propia estupidez, evitando así que su prescindible legado genético sea limpiado para siempre de la faz de La Tierra, pero eso que es aplicable a un individuo se puede aplicar a un grupo de individuos, e incluso a toda la humanidad, en cuyo caso la biosfera se libraría de ese estúpido y arrogante bicho que primero creció como una plaga arrasando todos los ecosistemas naturales y luego parece que se exterminará a sí mismo por la salvaje cantidad de emisiones de CO2 que envió a la atmósfera.
Existe la posibilidad de que con los amplios márgenes de errores que cometemos sobre estos temas la situación final no fuera tan dramática. Una posibilidad que seguramente es muy pequeña pero que está sirviendo para justificar el no hacer nada y continuar quemando cantidades cada vez mayores de combustible fósil. ¿No sabemos vivir de otra forma? Si así fuera eso, podría ser una excelente excusa para evitar hacer lo que tenemos que hacer. Un disparate que vivimos día a día con total naturalidad.
¡Puff, que calor! No aguanto más, perdonarme, pero tengo que encender ahora mismo el aire acondicionado. (No es broma). Los que me leéis no hagáis lo que yo hago, hacer lo que yo digo, es lo mejor para todos. (Advertí que iba a ser ante todo sincero y nada diplomático).
Como colofón a todo esto, y para evitar ser tachado de catastrofista podría intentar terminar con una frase optimista como la siguiente: “La especie humana sobrevivirá al cambio climático porque tenemos un Dios todo poderoso que nos protegerá de todas nuestras estupideces y porque nuestros políticos son una maravilla y seguro terminarán haciendo lo correcto, y todos nos pondremos a colaborar y a sumar esfuerzos”.
Pero a mí no me suena muy creíble. Todo termina pasando a la historia pero hay formas y formas de hacerlo porque hay amenazas contra las cuales no se puede hacer mucho. Sin ir más lejos, La Tierra atraviesa una zona de riesgo de grandes asteroides cada 35 ó 40 millones de años, estamos entrando en la zona de riesgo, y eso significa que quizás antes de unos pocos cientos de miles de años caiga alguno. Solo se detectan una pequeña parte de los asteroides que nos amenazan. Si cayera ahora uno grande no habría garantía de que podamos descubrir su llegada antes de su visible entrada en la atmósfera, pero algo así para unos pocos cientos de años continua siendo una posibilidad remota y para entonces puede que ya no quede mucho por destruir.
Sería triste que todo acabara con el impacto de un gran asteroide pero más triste sería que todo acabara abrasado por culpa de nuestra propia estupidez. Todos tenemos que morir algún día, pero a mí me gustaría no terminar como algunos que pasaron a la posteridad por su estúpida forma de morir:
- 20 de abril de 2008: El sacerdote Adelir Antonio de Carli, de 42 años, murió cuando intentó volar atado a mil globos de cumpleaños inflados con helio desde la ciudad de Paranaguá.
- 13 de mayo de 2008: (Suiza). Un joven suizo murió al caerse del balcón de su hotel durante una competición de escupitajos con un amigo. Tomó carrerilla desde el interior de su habitación para escupir más lejos, pero perdió el equilibrio y se precipitó a la calle desde una altura de 6,4 metros.
¿Vamos a convertir el final de la humanidad en un premio Darwin a la especie humana? Lo más positivo que se me ocurre decir ante estas perspectivas es que “No creo que el ser humano desaparezca a causa de la caída de un asteroide”.
Máxima de Murphy:
Sonríe ahora … mañana será peor.
Irresponsabilidad criminal de los políticos respecto al cambio climático.
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